Formación en Pastoral de la Salud en Sant Pere de Ribes

El pasado 2 de marzo, las Unidades Pastorales del Arciprestazgo de Garraf, acompañadas por los sacerdotes de la zona, celebraron una charla formativa sobre Pastoral de la Salud en la capilla del Hospital de la comunidad de Sant Pere de Ribes.

El encuentro se planteó como un espacio de intercambio de conocimientos y experiencias para fortalecer el cuidado a los enfermos en las parroquias y en los hospitales, con especial atención a las personas en situación de cuidados paliativos. La iniciativa contó con la participación activa de los religiosos de la comunidad, que favorecieron y acompañaron este momento de reflexión compartida.

La jornada puso de relieve la importancia de la formación específica en Pastoral de la Salud como expresión concreta del compromiso eclesial. Cuidar no es solo asistir; implica saber escuchar, acompañar procesos de sufrimiento, sostener la esperanza y respetar la dignidad de cada persona en su fragilidad.

En este sentido, el encuentro subrayó que la Iglesia está llamada no solo a estar presente junto al enfermo, sino también a preparar agentes pastorales capaces de ofrecer una relación de ayuda cualificada, especialmente en contextos de vulnerabilidad avanzada como los cuidados paliativos.

Desde la inspiración de San Camilo de Lelis, el cuidado del enfermo se entiende como un acto profundamente evangélico: servir con competencia, ternura y humanidad. El carisma camiliano no se limita a la atención directa, sino que incluye también la tarea de formar y sensibilizar a las comunidades para que aprendan a cuidar mejor.

Este tipo de iniciativas fortalecen la conciencia de que la Pastoral de la Salud es una dimensión esencial de la misión de la Iglesia. Enseñar a cuidar, acompañar con calidad humana y espiritual y sostener a quienes atraviesan la enfermedad grave son expresiones concretas de una Iglesia samaritana, cercana y comprometida.

El encuentro en Sant Pere de Ribes se convierte así en un signo de comunión pastoral y de renovación del compromiso con los enfermos, especialmente los más frágiles, reafirmando que cuidar y enseñar a cuidar es parte esencial de nuestra identidad eclesial y carismática.

Salamanca inaugura el Centro de Escucha San Camilo, un nuevo espacio diocesano de acompañamiento y esperanza

La Diócesis de Salamanca inauguró el pasado 27 de febrero el nuevo Centro de Escucha, un servicio diocesano puesto en marcha en colaboración con el Centro de Humanización de la Salud San Camilo. Con esta apertura, el proyecto se incorpora a la Red de Centros de Escucha San Camilo, alcanzando los 51 centros en España.

El acto, celebrado en los locales parroquiales de la Santísima Trinidad, fue bendecido por el obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, quien expresó su deseo de que este espacio sea “un lugar de acogida sincera, donde los corazones heridos encuentren alivio y consuelo”. Durante la inauguración se descubrió la placa con el nombre del centro, “Carmen Calzada”, en reconocimiento a su trayectoria al frente de Cáritas Diocesana durante 26 años.

Fruto del Jubileo de la Esperanza

El Centro nace como concreción pastoral del Jubileo de la Esperanza 2025, respondiendo a la llamada del Papa Francisco a ser signos tangibles de esperanza en un mundo herido. La iniciativa surge de una “doble mirada”: al Evangelio —donde Jesús escucha antes de responder— y a la realidad social salmantina, marcada por la soledad, el duelo, la enfermedad y múltiples formas de sufrimiento.

“Vivimos en una sociedad con muchas palabras, pero con demasiadas personas que se sienten solas”, se subrayó durante el acto. El nuevo centro quiere ofrecer precisamente eso: un espacio seguro y confidencial donde cada persona pueda narrar su historia sin juicio.

Integrado en la Red de Centros de Escucha

Tras la inauguración, se firmó el convenio de colaboración entre la Diócesis y el Centro de Humanización de la Salud San Camilo, formalizando la incorporación del nuevo servicio a la Red nacional.

El director del Centro de Humanización de la Salud, José Carlos Bermejo, recordó que el primer servicio de escucha nació en 1997 y destacó que “sufrir en soledad es sufrir demasiado innecesariamente”. Subrayó que lo que no está previsto en la naturaleza humana es atravesar el dolor solos. “Nos han sido dadas dos orejas y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos”, afirmó, definiendo la escucha como una auténtica diaconía de la caridad.

Bermejo puso en valor el trabajo en red: centros que comparten experiencia, formación y supervisión, respetando la identidad de cada diócesis, pero caminando juntos para mejorar la atención. Con la apertura de Salamanca, Castilla y León cuenta ya con su segundo centro integrado en esta red nacional.

Un servicio gratuito, con voluntariado formado

El Centro de Escucha está atendido por un equipo de voluntarios formados durante un año según el modelo humanizador de los Centros de Escucha San Camilo, basado en una antropología y espiritualidad cristiana. No se trata de un servicio terapéutico ni sustituye la atención psicológica o psiquiátrica, sino de un espacio de relación de ayuda cualificada, escucha activa y acompañamiento estructurado.

El servicio está dirigido a personas que atraviesan duelo, soledad, enfermedad, rupturas, conflictos familiares o crisis vitales. Ofrece atención individual, grupos de ayuda mutua y acciones comunitarias de sensibilización y formación.

Abrirá al público en la primera semana de marzo, de lunes a viernes, de 16:30 a 18:30 horas, con cita previa telefónica o por correo electrónico.

Con esta nueva iniciativa, la Iglesia en Salamanca reafirma su vocación de ser una comunidad que, antes de hablar, aprende a escuchar; un lugar donde el dolor pueda pronunciar su nombre sin miedo y donde la esperanza vuelva a abrirse camino.

99 años de fidelidad y servicio: el P. Joaquín celebra su vida en Sevilla

Hoy, 27 de febrero, celebramos con gratitud los 99 años del P. Joaquín Morant García, religioso camilo, nacido en Almoynes (Valencia) en 1927 y actualmente miembro de la comunidad de Sevilla.

Ingresó en la Orden en 1939, realizó su noviciado en Vic y fue ordenado sacerdote en Barcelona en 1952. Desde entonces, su vida ha estado marcada por una entrega constante al ministerio pastoral, especialmente como capellán hospitalario, encarnando con discreción y firmeza el carisma de San Camilo de Lelis: servir a los enfermos con la ternura de una madre.

El P. Joaquín ha desarrollado gran parte de su ministerio en Sevilla y Valencia, siendo capellán en hospitales como Miraflores y el Hospital Provincial de San Lázaro, además de prestar servicio en el Real Cementerio de Sevilla. Durante décadas acompañó a enfermos, familias y profesionales sanitarios, ofreciendo consuelo, escucha y esperanza en momentos de especial vulnerabilidad.

En 1986 se jubiló como capellán de San Lázaro debido a la edad y a la pérdida progresiva de visión. Sin embargo, lejos de replegarse, continuó sirviendo activamente en la Residencia “San Camilo” de Sevilla, donde siguió ejerciendo su ministerio sacerdotal y colaborando en la vida comunitaria.

Autonomía, serenidad y testimonio

Hoy, a pesar de la ceguera, el P. Joaquín mantiene una notable autonomía y una presencia serena que sigue edificando a la comunidad. Su vida es testimonio de perseverancia vocacional, de fidelidad a la llamada recibida y de amor concreto a los enfermos.

Celebrar sus 99 años no es solo conmemorar una fecha. Es reconocer una existencia entregada, una historia tejida de servicio silencioso y una fidelidad sostenida en el tiempo. En él contemplamos la madurez de una vocación vivida hasta el extremo, donde la fragilidad física no apaga la luz interior.

La comunidad de Sevilla y toda la Provincia se unen hoy en acción de gracias por su vida, pidiendo al Señor que siga sosteniéndolo con su gracia y que su testimonio continúe alentando a las nuevas generaciones de religiosos y agentes de pastoral de la salud.

¡Feliz cumpleaños, P. Joaquín!

Sanar la muerte de un ser querido de p. Mateo Bautista

La editorial San Pablo ha publicado Sanar la muerte de un ser querido, una obra escrita por el religioso camilo Mateo Bautista García junto a Cecilia Bazzino, que aborda en profundidad el proceso de duelo ante la pérdida de un ser querido, especialmente cuando se trata de la muerte de un hijo.

El libro forma parte de una colección dirigida por José Carlos Bermejo, Superior Provincial de los Religiosos Camilos en España, y se sitúa en la línea de la pastoral del duelo y la humanización del acompañamiento, tan vinculadas al carisma camiliano.

Una herida que atraviesa toda la persona

¿Cómo de profunda es la herida que deja la muerte de alguien cercano? La obra parte de esta pregunta radical. El sufrimiento —señalan los autores— impacta en todas las dimensiones de la persona: corporal, emocional, mental, social, valórica y espiritual. No se trata solo de “superar” el dolor, sino de reconocerlo, integrarlo y transformarlo a través de un trabajo de duelo serio y acompañado.

Desde el relato testimonial de Cecilia Bazzino, que narra la muerte de su hijo Diego y el proceso interior vivido tras esa experiencia límite, el padre Mateo Bautista ofrece claves pastorales, psicológicas y espirituales para gestionar la pérdida desde una fe madura y encarnada. El duelo aparece así como una tarea personal e intransferible, pero profundamente comunitaria.

Pastoral del duelo: evangelizar el sufrimiento

Con una amplia trayectoria misionera en América Latina y creador de los Grupos Resurrección de Pastoral del Duelo, el padre Mateo Bautista propone en estas páginas subsidios concretos para agentes pastorales, coordinadores de grupos de ayuda mutua y toda persona que desee acompañar con calidad humana y espiritual.

La obra insiste en que la relación de ayuda en el duelo no es patrimonio exclusivo de la psicología. Es también una dimensión esencial de la misión evangelizadora de la Iglesia, llamada a anunciar la Resurrección de Cristo como luz que no elimina el sufrimiento, pero sí lo ilumina y lo transforma.

En coherencia con el espíritu de San Camilo de Lelis, patrono de los enfermos y modelo de compasión concreta, el libro recuerda que quien sufre necesita escucha, desahogo, sentido y fe. Acompañar el duelo es, en este horizonte, una expresión sublime de solidaridad y comunión eclesial.

De venta en librerías y en humanizar.es

Nueva Publicación de José Carlos Bermejo «El principio de la humanización»

El Superior Provincial de los Religiosos Camilos y director del Centro San Camilo, José Carlos Bermejo, presenta una nueva publicación titulada El principio de la humanización, editada por Desclée de Brouwer, en la que profundiza en los fundamentos antropológicos, éticos y espirituales del cuidado en el ámbito sanitario y social.

El texto propone recuperar la humanización como principio vertebrador de la acción asistencial, más allá de enfoques meramente técnicos o procedimentales. Desde una perspectiva interdisciplinar, el autor articula una reflexión que integra tradición cristiana, bioética contemporánea y experiencia clínica, subrayando que cuidar no es solo intervenir, sino reconocer la dignidad inviolable de cada persona, especialmente en situaciones de vulnerabilidad .

Humanizar: más que una estrategia, un fundamento

En la obra, Bermejo advierte del riesgo de reducir la humanización a un eslogan institucional o a un conjunto de protocolos. Frente a ello, defiende que se trata de un principio estructural que debe inspirar la cultura organizativa, la relación profesional–paciente y las políticas de atención. Humanizar implica situar a la persona en el centro, reconocer su dimensión biográfica, emocional y espiritual, y promover entornos asistenciales basados en la compasión, la escucha y la responsabilidad ética .

El autor insiste en que la calidad técnica es condición necesaria, pero no suficiente: sin una auténtica orientación al cuidado integral, la asistencia corre el riesgo de despersonalizarse. En este sentido, la humanización se presenta como criterio de discernimiento para evaluar prácticas, estructuras y estilos de liderazgo en instituciones sanitarias y sociosanitarias.

Una aportación al debate actual sobre el cuidado

El principio de la humanización dialoga con los desafíos contemporáneos del sistema sanitario: la tecnificación creciente, la presión asistencial, la gestión de la cronicidad y el acompañamiento al final de la vida. Desde la experiencia acumulada en el ámbito de los cuidados paliativos y la formación en counselling y bioética, Bermejo ofrece claves concretas para fortalecer una cultura del cuidado centrada en la dignidad, la empatía y la justicia.

La publicación, realizada con la editorial Desclée de Brouwer, se inscribe en la trayectoria del autor como referente en humanización de la salud y supone una nueva contribución al pensamiento pastoral y sanitario en lengua española, consolidando su compromiso con una asistencia que no solo cure cuando sea posible, sino que siempre cuide y acompañe .

Con esta obra, los Religiosos Camilos refuerzan su misión carismática al servicio de los enfermos y de quienes los atienden, promoviendo una visión del cuidado que integra competencia profesional, sensibilidad ética y profundidad espiritual.

De venta en librerías y en humanizar.es

Canal Sur visibiliza el duelo acompañado en San Camilo

Canal Sur, Radio y Televisión de Andalucía ha realizado un reportaje sobre el acompañamiento en el duelo que ofrece el Centro de Escucha San Camilo, dando voz a personas que han encontrado apoyo en uno de los momentos más difíciles de su vida.

En el testimonio, María José y Fernando comparten el proceso vivido tras la muerte inesperada de su hijo de 26 años. Explican cómo el acompañamiento recibido les ayudó a transitar desde la negación y la desesperación inicial hacia una aceptación agradecida por la vida compartida. “El dolor permanece, pero el sufrimiento puede transformarse”, señalan.

El Centro de Escucha San Camilo funciona en las instalaciones de la comunidad religiosa camila. Forma parte de la Red de Centros de Escucha, fundada por José Carlos Bermejo, y está coordinado por Rosa Juan.

Su intervención no es psicoterapia clínica, sino acompañamiento basado en la escucha activa, el no juicio y la aceptación incondicional. Además del duelo por fallecimiento, atiende crisis familiares, pérdidas gestacionales y otras situaciones de fuerte impacto emocional.

El reportaje pone en valor la importancia de contar con espacios cualificados de escucha y acompañamiento, donde las personas puedan elaborar su dolor y volver a conectar con la vida sin olvidar a quien aman.

Conmemoramos la conversión de san Camilo de Lelis

Hoy, 2 de febrero, coincidiendo con la fiesta de la Presentación del Señor en el Templo, la Iglesia celebra también la memoria de la conversión de san Camilo de Lelis, acontecida en 1575 y considerada uno de los momentos fundacionales más significativos para la Orden de los Ministros de los Enfermos.

A la edad de 25 años, mientras caminaba entre San Giovanni Rotondo y Manfredonia (en la región de Puglia, Italia), Camilo —que hasta entonces llevaba una vida desordenada marcada por el juego, la violencia y la propia herida incurable de la pierna— vivió un encuentro decisivo con Dios que lo convertiría en un servidor de los más frágiles.

Según las crónicas de la tradición camiliana, después de unos días viviendo entre los frailes capuchinos y escuchando sus cantos y acciones de vida, Camilo sintió que Dios lo llamaba a un cambio radical. En la mañana del 2 de febrero de 1575, mientras regresaba hacia Manfredonia, su corazón se llenó de luz, arrepentimiento y entrega: “¡Ay de mí, qué gran ceguera ha sido mi vida sin antes conocer a mi Señor!” —exclamó, dando inicio a una conversión profunda que transformó su vida y su misión.

Este momento no solo marcó su vida personal, sino que configuró el carisma de una Orden dedicada al servicio de los enfermos, cuya historia culminaría con la aprobación formal por el Papa Gregorio XIV en 1591.

Reflexión y mensaje del Superior Provincial

Con motivo de esta fiesta, el Hno. José Carlos Bermejo, Superior Provincial, ha dirigido un video, recordando las llamadas tradicionales a la conversión de san Camilo. En su mensaje, Bermejo invita a contemplar este acontecimiento no solo como un hecho histórico, sino como una llamada continua a la conversión personal y comunitaria, en sintonía con el espíritu de servicio, humildad y misericordia que caracteriza a los Camilos.

Un aniversario que impulsa la misión

La conmemoración anual del 2 de febrero recuerda que la conversión interior puede cambiar el rumbo de una vida y, por extensión, el impacto que esa vida puede tener en el mundo. La experiencia de san Camilo es también un llamado para la familia camiliana contemporánea a profundizar en el servicio humanizador: acompañar a los enfermos, consolar a los que sufren y llevar esperanza allí donde hay fragilidad y dolor.

En este día solemne, la comunidad camiliana reza para que la memoria de la conversión de san Camilo siga inspirando a generaciones de religiosos y laicos a servir con más corazón en las manos, encarnando el amor misericordioso de Cristo.

Un paso más hacia el “sí definitivo”: Hardy renueva sus votos con esperanza y belleza

El pasado miércoles 7 de enero, la capilla de la comunidad camiliana de Tres Cantos se convirtió en escenario de un momento especialmente significativo: la renovación de votos del hermano Hardy Cruz, perteneciente a la Viceprovincia de Perú. Rodeado por la comunidad, en un clima de oración, cercanía y fraternidad, Hardy dio un nuevo paso en su camino vocacional dentro de la Orden de los Ministros de los Enfermos.

La celebración tuvo lugar en el marco del rezo de las vísperas, subrayando el carácter espiritual e íntimo de este gesto. Allí, Hardy renovó su compromiso de servir a los enfermos incluso con peligro de la propia vida, viviendo en castidad, pobreza y obediencia, conforme a la Constitución y las Disposiciones Generales de la Orden. Esta renovación, lejos de ser un simple acto formal, expresa una opción profunda y consciente: seguir configurando su vida al estilo de san Camilo, con un corazón disponible, compasivo y entregado.

El acto se inscribe además en el contexto del Año de la Belleza que vive el Centro San Camilo, donde Hardy desarrolla actualmente su ministerio pastoral. Una belleza entendida no como estética superficial, sino como aquella que nace de la misericordia, la fidelidad, el servicio humilde y la capacidad de acompañar el sufrimiento con ternura.

La aceptación de los votos fue realizada por el Hno. José Carlos Bermejo, Superior Provincial de la Provincia Española, con el parecer favorable del P. Alex Ballena, Viceprovincial de Perú. Acompañaron como testigos el P. Arnaldo Pangrazzi, quien acompaña el proceso formativo de Hardy, y el Hno. Dinh Long Tran, superior de la comunidad.

Esta renovación representa para Hardy un paso más hacia la consagración definitiva mediante los votos solemnes, fortaleciendo su camino de discernimiento y entrega. A la vez, es un signo esperanzador para toda la familia camiliana, que ve en él el testimonio vivo de una vocación que sigue floreciendo al servicio de los enfermos, con “más corazón en las manos”.