Capellanes camilos reflexionan sobre la belleza del acompañamiento espiritual

Los religiosos capellanes camilos de España y Argentina participaron este jueves 28 de mayo en un encuentro online de formación y reflexión pastoral centrado en la renovación de la atención espiritual hospitalaria desde la identidad camiliana.

La reunión, celebrada a través de Zoom y liderada por el P. Agustín Bado, consejero provincial y capellán, reunió a participantes de distintas comunidades y centros de misión, entre ellos Tres Cantos, Sevilla, Barcelona, San Pere de Ribes y Vagues, con el objetivo de profundizar en los desafíos actuales de la pastoral de la salud y fortalecer el servicio espiritual en el ámbito hospitalario.

Bajo el lema “Renovar la atención espiritual hospitalaria: identidad camiliana y estrategia pastoral”, la jornada abordó cuestiones fundamentales como la integración entre la atención espiritual y la capellanía sacramental, el papel del carisma de San Camilo en el contexto sanitario contemporáneo y la necesidad de impulsar planes estratégicos para los servicios de acompañamiento espiritual entre 2025 y 2028.

El encuentro fue inaugurado por el Hno. José Carlos Bermejo, provincial de los religiosos camilos, quien saludó a los participantes subrayando la relevancia del ministerio de la escucha, la belleza de la visita y la gracia que se celebra sacramentalmente junto a enfermos y familiares. Asimismo, evocó la ternura propuesta por San Camilo, exhortando a ponerla en el ministerio de la escucha y de las palabras, especialmente en contextos marcados por el sufrimiento, la fragilidad y la soledad.

Durante la sesión intervinieron Rosa Ruiz, con una ponencia dedicada a la atención espiritual en el hospital desde la escucha y el sentido, y el P. Arnaldo Pangrazzi, que profundizó en la identidad sacramental y pastoral de la capellanía hospitalaria desde el carisma camiliano.

La jornada concluyó con un taller práctico y una puesta en común orientados a diseñar líneas estratégicas para profesionalizar y fortalecer los servicios de capellanía y atención espiritual en los hospitales donde sirven los religiosos camilos, favoreciendo el trabajo en red, la sostenibilidad y la calidad pastoral.

José Carlos Bermejo, elegido vocal del Consejo General de la CONFER

La XXXII Asamblea General de la CONFER ha concluido este 28 de mayo con un fuerte llamamiento a vivir la sinodalidad “como forma de vida” y con la elección del Hno. José Carlos Bermejo, Superior Provincial de los religiosos camilos de España, como nuevo vocal del Consejo General de la entidad que agrupa a la vida religiosa en España.

La elección de José Carlos Bermejo supone un reconocimiento a su trayectoria en el ámbito de la humanización, el acompañamiento y la reflexión pastoral, así como a su compromiso con una Iglesia más participativa, cercana y abierta al diálogo. Junto a él, han sido elegidos también como nuevos vocales Esther Medina, STJ, y Enric Puiggrós, SJ, mientras que Mª Rosario Ten, FMA, ha sido reelegida en el cargo.

La Asamblea, celebrada durante varias jornadas de trabajo, reflexión y discernimiento compartido, ha estado centrada en la práctica sinodal y en los desafíos que afrontan actualmente las congregaciones religiosas. En la clausura, el presidente de la CONFER, Jesús Díaz Sariego, OP, y la vicepresidenta, Cinta Bayo, ADC, subrayaron la necesidad de seguir profundizando en una sinodalidad concreta y cotidiana, entendida no solo como método organizativo, sino como experiencia de comunión y misión compartida.

Uno de los ejes más significativos del encuentro fue la invitación a afrontar con sinceridad las realidades y tensiones presentes en las comunidades religiosas, dando voz a experiencias silenciadas y fortaleciendo la escucha mutua. En este contexto, la Asamblea insistió en la importancia de “reinventar el ajedrez de la sinodalidad”, promoviendo comunidades donde todos sean necesarios, se supere la rigidez y se aprenda a caminar juntos desde el discernimiento del Espíritu.

Asimismo, se profundizó en las cinco conversiones sinodales propuestas por el Sínodo —espiritual, relacional, procedural, institucional y misionera—, destacando la necesidad de integrarlas de forma interrelacionada para fortalecer la comunión y la misión evangelizadora.

La CONFER reafirmó también su compromiso de seguir acompañando a las congregaciones religiosas en sus procesos sinodales, favoreciendo espacios de participación y corresponsabilidad.

La Asamblea concluyó con un emotivo reconocimiento al secretario general Jesús Miguel Zamora, FSC, quien finalizará su servicio el próximo mes de septiembre tras nueve años de dedicación al frente de la institución.

compartimos la vida de San Camilo

En el marco de la celebración del nacimiento de San Camilo miramos su figura para que continúe inspirando a las personas que cuidan en el Centro San Camilo.

El padre Bryan religioso camilo, nos mostró la mirada del Camilo Liturgo que contemplaba el cuidado justamente como una liturgia de la caridad. Viendo el hospital como un templo en el que cuidar a los enfermos entregando la vida en respuesta a la misión que había recibido.

Nos transmitía la inquietud de Camilo por anticiparse a las necesidades de los enfermos yendo por el hospital cargando con los enseres necesarios para responder a las necesidades comunes de los enfermos con mimo y previsión; como se preparan los materiales de la celebración para la eucaristía. Como ver la belleza en esta celebración del cuidado, era la inspiración para muchos de sus hermanos y aún hoy para nosotros.

También nos hacía llegar la preocupación de Camilo por buscar el encuentro con el otro para reconocer su dignidad aún en la exclusión. Cuanto mayor vulnerabilidad y sufrimiento más atento estaba para cuidarlos.

Seguimos redescubriendo la figura de Camilo de Lelis, gran inspirador del mundo de la salud cuyo mensaje aún hoy es actual y nos remueve hacia una celebración del cuidar.

León XIV llama a “permanecer humanos” en la era de la inteligencia artificial

El Magisterio de la Iglesia ha sumado una página histórica ante uno de los retos más decisivos de la era contemporánea. Este lunes 25 de mayo, coincidiendo con el 135° aniversario de la célebre encíclica Rerum Novarum de León XIII , ha visto la luz “Magnifica humanitas”, la nueva carta encíclica del Papa León XIV sobre la custodia de la persona humana en los tiempos de la inteligencia artificial.

A través de cinco capítulos, una introducción y una conclusión, el Santo Padre ofrece una lúcida mirada teológica y pastoral sobre la revolución digital. Su planteamiento esquiva los miedos estériles y los optimismos ingenuos : la tecnología no es una fuerza enemiga de las personas ni un mal en sí misma. Sin embargo, el Pontífice nos advierte con firmeza que la IA no es neutral, sino que «asume el rostro de quien la concibe, la financia, la regula y la utiliza».

San Camilo enseñó a sus hermanos a servir «con el mismo afecto que una madre amorosa suele asistir a su único hijo enfermo», combinando la técnica y el amor, la competencia y la compasión. León XIV pide hoy lo mismo a toda la humanidad ante la IA: que la tecnología nunca sustituya al corazón que cuida.

San Camilo ante la IA: poner el corazón en las manos que programan y cuidan

León XIV introduce una hermosa metáfora para nuestro tiempo: el riesgo de sufrir el «síndrome de Babel» —donde la idolatría del beneficio y la eficiencia sacrifican a los más vulnerables en busca de un lenguaje deshumanizado que reduce las vidas a simples datos— frente al «camino de Nehemías», centrado en la corresponsabilidad y en el cuidado recíproco.

En la encíclica resonará con especial fuerza para toda la familia camiliana un principio antropológico fundamental: el deseo contemporáneo de la técnica por superar todo límite borrando la fragilidad, la enfermedad y el sufrimiento como si fueran defectos a corregir. Frente a esta quimera , el Papa nos recuerda que «el ser humano no florece a pesar del límite, sino a menudo a través del límite». La verdadera madurez humana acontece en la vulnerabilidad, que es el espacio sagrado donde la persona se abre al misterio del otro y a la solidaridad real.

Para quienes vivimos el carisma de San Camilo de Lelis, este magisterio se convierte en una urgente llamada a la acción. San Camilo nos enseñó a servir a los enfermos y dolientes «con más corazón en las manos». Hoy, en la era de los algoritmos, el progreso auténtico nos exige asegurar que el corazón guíe a la técnica , impidiendo que la frialdad de los datos y la automatización acaben descartando a los más débiles. Al referirse a quienes alivian discretamente el dolor en el mundo —enfermeros, médicos, voluntarios, cuidadores—, el Santo Padre los denomina entrañablemente los «mártires de lo cotidiano». Son ellos quienes demuestran que el verdadero humanismo no consiste en la optimización de las máquinas, sino en la capacidad de curar, acompañar y consolar con ternura.

La encíclica culmina con un vehemente llamado a la corresponsabilidad compartida ya «permanecer humanos». No se trata de rehuir los avances digitales, sino de «ensuciarse las manos en la obra de nuestro tiempo».

Desde la Provincia española de los religiosos camilos nos sumamos de corazón a este discernimiento comunitario. El gran desafío de nuestra era consiste en regular y orientar las herramientas tecnológicas para que sirvan a la civilización del amor. Solo así podremos transformar la diversidad digital en un recurso de fraternidad y hacer que las periferias del sufrimiento, de la enfermedad y de la vejez dejen de ser tratadas como descartes y pasen a ser las verdaderas piedras angulares de nuestra sociedad.

Leer-descargar encíclica aquí

San Camilo y los Mártires de la Caridad: memoria, fe y servicio

«¿Que tengamos cuidado porque en Milán hay peste? Precisamente por eso vamos allí.»(San Camilo)

Camilo de Lelis, primer padre y fundador de los Ministros de los enfermos nació un día como hoy 25 de mayo pero de 1550 en Buquiánico (Italia). Un pueblo pintoresco, encaramado en lo alto de la colina y flanqueado de viejos y airosos torreones, mirando al mar Adriático. Su padre fue Juan de Lelis, del mismo pueblo; y su madre, Camila, de Loreto, también de la región de los Abruzos.
Recordemos algunos datos que nos ofrece Sancio Cicateli, compañero y Biógrafo de Camilo:
Nació Camilo el día de San Urbano, cuando en Buquiánico se celebraba la fiesta mayor del pueblo en honor del Santo Pontífice y Mártir.  El mismo día en que nació  Camilo su madre estaba participando en los actos litúrgicos y mientras, arrodillada y atenta, recitaba sus oraciones fue asaltada por los dolores del parto; rápidamente se dirigió a su casa a dar a luz. Poco faltó, pues, para que Camilo naciera en la Iglesia.
Al nacer en día tan señalado parecía  como si Dios quisiera, ya desde entonces, mostrar al mundo la alegría que proporcionaba el nacimiento de este niño que había de dar tanto honor a su pueblo y ser útil a la cristiandad. 
Camilo Murió en Roma, el 14 de julio de 1614, a la edad de 64 años, Fue beatificado en 1742 en Roma por Benedicto XIV, y canonizado el 29 de junio de 1746 en Roma por Benedicto XIV.

En 1886, León XIII declaró San Camilo, juntamente con San Juan de Dios, protectores de todos los enfermos y hospitales del mundo católico; patrono universal de los enfermos, de los hospitales y del personal de la Salud.


Los mártires de la caridad

Desde los tiempos de san Camilo hasta el siglo XX, más de 300 religiosos entre padres, hermanos, clérigos, oblatos, novicios (Quince de ellos contemporáneos a san camilo, perdieron la vida asistiendo a los apestados y a otros enfermos victimas de enfermedades gravemente infecciosas. La consulta General de la Orden instituyó en 1994 el día de los Religiosos Camilos Mártires de la caridad, que se celebra todos los años el 25 de mayo, aniversario del nacimiento de San Camilo
"Es importante que también en la Iglesia de hoy siga brillando con todo su esplendor el carisma camiliano, que por medio del cuarto voto consagra a Dios en el servicio a los enfermos a hombres dispuestos incluso a morir con alegría, como grandes campeones  de Cristo y verdaderos caballeros  de su cruz roja" (Cardenal Sodano)

San Camilo presente en la feria de entidades de Tres Cantos

San Camilo con su misión de cuidar y enseñar a cuidar a las personas vulnerables se hace presente en la feria de entidades de Tres Cantos. 

Esta iniciativa de la ciudad pretende dar visibilidad a las entidades sociales que promueven el cuidado, la salud, la cohesión social, la acción comunitaria, y en definitiva; que pretenden poner en valor el trabajo de tantas personas y entidades que promueven la salud desde una mirada integral y comunitaria. 

Camilo de Lelis, cuyo nacimiento conmemoramos el 25 de mayo, entregó su vida por hacer presente a los más pobres y enfermos, por promover la conciencia de los que tenía cerca para que en su comunidad se cuidara de los más vulnerables. Tal es así que nos inspira como nace la primera comunidad de hombres buenos que constituye para mejorar el cuidado de los enfermos del hospital en el que estaba, convenció a sus primeros amigos, las personas con las que compartía la vida y las que hacía comunidad, para cuidar mejor.

En esta ocasión nos hemos hecho presentes con la UMI del Centro de Escucha San Camilo, la unidad que se desplaza para acoger y acompañar a las personas en duelo. El voluntariado fue el representante de esta realidad, gracias al cual no se puede promover esta comunidad que sana y salva. Gracias a todas las personas que hacen suya la misión de Camilo de Lelis y la llevan adelante desde la gratuidad y el compromiso del santo y son la expresión de su generosidad y entrega siendo pilar de lo que es San Camilo hoy.

 

Los XI Premios Humanizar reconocen el compromiso con una salud más humana y centrada en la dignidad

La XXXI Jornada de Humanización de la Salud, celebrada en el Auditorio Centenario de la Universidad de Deusto, acogió la entrega de los XI Premios Humanizar, un reconocimiento promovido por el Centro de Humanización de la Salud para visibilizar iniciativas, entidades y personas que hacen de la dignidad, el cuidado y la compasión el centro de su acción.

La ceremonia, presentada por Gema Moreno, responsable de Comunicación del Centro San Camilo, estuvo amenizada por el cantautor Migueli y reunió a representantes del ámbito sanitario, social, asociativo y académico en una celebración marcada por el reconocimiento a quienes trabajan cada día por una atención más humana.

En la apertura del acto, José Carlos Bermejo definió los Premios Humanizar como “una fiesta de la humanización” y “un encuentro de buenas noticias sobre la excelencia”. Subrayó que los galardones nacen con el deseo de “socializar buenas noticias, estimular buenas prácticas y visibilizar pasiones exitosas”, poniendo en valor a personas e instituciones que “unen cabeza, corazón y manos” y comparten “el ADN de la humanización”.

Bermejo recordó también que estos premios reconocen a quienes dignifican la atención y elevan el nivel ético y humano de la sociedad: “Los premiados nos orientan, embellecen y dignifican la especie humana”. Asimismo, agradeció la colaboración de entidades e instituciones que hacen posible esta iniciativa desde su primera edición en 2016.

Entidades reconocidas por su compromiso con el cuidado y la inclusión

En la categoría de Entidades fueron reconocidos el Foro Español de Pacientes, la Asociación Berakah y la Fundación Apsuria.

Andoni Lorenzo Garmendia, presidente del Foro Español de Pacientes, reivindicó el “hilo invisible” que une a las organizaciones de pacientes: “ayudar, defender, resistir, empatizar y humanizar”. Además, afirmó que el amor al prójimo “no es solo un sentimiento, sino el motor más poderoso e indispensable” para acompañar a quienes viven procesos de enfermedad.

Por su parte, Fidel Molina, en representación de la Asociación Berakah, habló de los más de 300 voluntarios que sostienen la labor de la entidad y los definió como “soñadores” que se rebelan frente a los límites de lo posible. Destacó que el trabajo en comedores sociales, despensas y programas de acompañamiento les ha enseñado a ser “más solidarios, más acogedores y más humanos”.

Desde la Fundación Apsuria, Nuria López de la Oz dedicó el premio a sus padres, agradeciéndoles haberle enseñado que “la dignidad de las personas está por encima de todo y nunca se pierde, ni con la enfermedad ni con la discapacidad”. Definió el cuidado como “un acto sagrado de amar, sostener y permanecer al lado del otro”.

Una trayectoria de defensa de la dignidad y los derechos humanos

En la categoría de Personas fueron premiadas Matilde Fernández, Carmen Comas Mata y Agustina Borrás López.

Matilde Fernández puso el acento en la necesidad de fortalecer el “nosotros” frente al individualismo y defendió la creación de alianzas entre los sectores sanitario y social para afrontar retos como la soledad no deseada. “Necesitamos que la compasión cale más hondo para construir una verdadera sociedad cuidadora”, afirmó.

Carmen Comas Mata recordó que la humanización “no es un complemento, sino la esencia de la salud”, y reivindicó la dignidad de las personas privadas de libertad y de quienes viven situaciones de especial vulnerabilidad. Señaló que los derechos humanos se protegen “cuando hay profesionales capaces de mirar con respeto y permanecer cerca”.

Agustina Borrás López compartió una intervención profundamente marcada por su experiencia como enfermera y madre. Destacó la importancia de la mirada empática y del respeto al momento vital de cada persona, explicando cómo su compromiso evolucionó desde el cuidado individual hacia una defensa colectiva de los derechos y de un modelo social inclusivo para las personas con parálisis cerebral.

Cultura, calidad y participación para humanizar la asistencia

La categoría de Divulgación reconoció a la Fundación Cultura en Vena, la Sociedad Española de Calidad Asistencial y la Fundación Más que Ideas.

Juan Alberto García de Cubas, de Fundación Cultura en Vena, expresó su agradecimiento “desde el alma” y aseguró sentirse parte de un “ecosistema y una familia” comprometidos con los valores de la humanización.

Desde la Sociedad Española de Calidad Asistencial, Víctor Reyes Alcázar defendió que la calidad asistencial trata, ante todo, “de personas que necesitan ser escuchadas y acompañadas”. Subrayó que la ciencia y la tecnología solo tienen sentido cuando están al servicio de la dignidad y la empatía.

Teresa Terrelana, de Fundación Más que Ideas, recordó que la entidad nació de la experiencia personal con el cáncer y de la necesidad de que los pacientes sean protagonistas de su propia salud. Reivindicó el valor de la investigación social para comprender las vivencias, inquietudes y miedos que existen detrás de cada diagnóstico.

Un reconocimiento especial a la divulgación de los cuidados paliativos

El Premio de Sensibilización y Divulgación de los Cuidados Paliativos fue concedido al periodista Pablo Martínez Zarracina, por su labor comunicativa en torno al acompañamiento al final de la vida.

Durante su intervención, defendió la necesidad de universalizar los cuidados paliativos y agradeció la labor de los profesionales sanitarios que los hacen posibles. También compartió una reflexión sobre la relación de la sociedad con la muerte: “Aprender a morir es aprender a vivir”.

La XXXI Jornada de Humanización de la Salud contó con la colaboración de la Fundación Pía Aguirreche, la Universidad de Deusto, Para Ti, Paliativos, así como con la colaboración especial de GSK y UNIE Universidad

El arte como camino de humanización en la salud

El pasado 19 de mayo de 2026, el Auditorio Centenario de la Universidad de Deusto acogió la XXXI Jornada de Humanización de la Salud, organizada por el Centro de Humanización de la Salud junto a la Fundación Pía Aguirreche. Bajo el lema “Arte, salud y humanización”, la cita reunió a expertos del ámbito sanitario, académico y social para profundizar en el papel del arte como mediación terapéutica, recurso narrativo y herramienta de acompañamiento en los procesos de enfermedad y final de vida.

La jornada, dirigida por Cristina Muñoz, responsable de formación y calidad del Centro de Humanización de la Salud, comenzó con el acto inaugural a cargo del rector de la Universidad de Deusto, Juan José Etxeberría; el director general del Centro de Humanización de la Salud, José Carlos Bermejo; y el presidente de la Fundación Pía Aguirreche, José Galíndez.

Durante su intervención, Juan José Etxeberría subrayó el desafío que supone la tecnología para una auténtica humanización del cuidado, recordando que “el fin siempre debe ser la persona”. Destacó además que el arte abre el acceso a la dimensión espiritual y favorece la resiliencia ante la enfermedad y el sufrimiento.

Por su parte, José Carlos Bermejo presentó este tiempo como el “Año de la Belleza”, invitando a comprender el cuidado como una verdadera obra de arte. En su reflexión, señaló que la salud trasciende la mera ausencia de enfermedad y constituye una experiencia profundamente biográfica y espiritual.

José Galíndez centró su intervención en la necesidad de impulsar la cultura paliativa a través de la iniciativa “Para Ti Paliativos”, un movimiento que busca acercar a la sociedad la importancia de los cuidados paliativos y promoverlos como un derecho universal.

El arte como bálsamo espiritual

La conferencia inaugural estuvo a cargo del filósofo y teólogo Francesc Torralba, quien abordó el valor del arte como sostén humano en situaciones límite. Bajo el título “El arte, bálsamo espiritual”, Torralba diferenció la belleza superficial de aquella belleza profunda vinculada a la bondad, la verdad y la unidad.

El ponente defendió que el arte permite expresar lo indecible, canalizar el sufrimiento y convertir emociones complejas en experiencias compartidas. Asimismo, advirtió sobre la dificultad de contemplar la belleza en una sociedad marcada por la prisa y la hiperactividad.

Medicina narrativa y arteterapia

La jornada continuó con una mesa de experiencias centrada en la aplicación práctica del arte en salud.

La Dra. Sandra López presentó la medicina narrativa como una herramienta clínica basada en la escucha atenta y en la capacidad de interpretar las historias de enfermedad de los pacientes. Explicó que esta metodología fortalece el vínculo terapéutico y favorece una atención más humana y personalizada.

Por su parte, Silvia Fernández compartió la experiencia de la fundación Arte Paliativo, donde el proceso creativo ayuda a personas con enfermedades avanzadas a expresar emociones difíciles, recuperar autonomía y construir un legado emocional para sus familias.

En el marco de la jornada se presentó la plataforma “Para ti, Paliativos”, una iniciativa impulsada por la Fundación Pía Aguirreche y expuesta por su directora, Dña. Sofía Vallejo. El proyecto nace con el propósito de acercar los cuidados paliativos a la sociedad, promoviendo su comprensión como parte esencial de la atención sanitaria y como un derecho vinculado a la dignidad de la persona. La plataforma busca sensibilizar, informar y formar, favoreciendo una cultura paliativa que ayude a normalizar el acompañamiento en el final de la vida y a poner en valor el cuidado integral de pacientes y familias.

Cultura y salud con respaldo científico

Uno de los momentos destacados de la jornada fue la intervención de Juan Alberto García de Cubas, presidente de la Fundación Cultura en Vena, quien expuso evidencias científicas sobre el impacto positivo de las prácticas artísticas en la salud.

Entre otros ejemplos, presentó investigaciones desarrolladas en unidades hospitalarias que muestran cómo la música en directo reduce la ansiedad, disminuye los niveles de cortisol y mejora parámetros fisiológicos en pacientes críticos. En este contexto, destacó el programa de “Músicos Internos Residentes (MIR)” desarrollado en la UCI del Hospital 12 de Octubre.

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue el acto de entrega de los Premios Humanizar, un reconocimiento que pone en valor iniciativas, profesionales y entidades comprometidas con una atención sanitaria y social más humana, cercana y centrada en la dignidad de la persona. Estos galardones, promovidos por el Centro de Humanización de la Salud, visibilizan experiencias inspiradoras que contribuyen a construir una cultura del cuidado basada en la compasión, la escucha y el acompañamiento integral, reforzando así el compromiso colectivo con la humanización de la salud.

Escucha espiritual y acompañamiento

Durante la tarde, el teólogo y experto en counselling Xabier Azkoitia condujo el taller “Escucha y acompañamiento de la dimensión espiritual en el final de vida”.

Azkoitia insistió en que la escucha constituye una auténtica habilidad espiritual y recordó la importancia de reconocer necesidades profundas en las personas enfermas: sentirse reconocidas, reconciliarse consigo mismas, encontrar sentido o cerrar etapas vitales.

A través de herramientas de counselling y escucha activa, propuso acompañar al paciente desde una presencia cercana y compasiva capaz de ayudarle a expresar su sufrimiento y resignificar su experiencia.

Espiritualidad y clínica

La conferencia de clausura fue pronunciada por la Dra. María Nabal, quien abordó el diagnóstico espiritual como parte esencial de la humanización de la atención sanitaria.

Durante su exposición, presentó modelos de evaluación espiritual utilizados en cuidados paliativos, aunque subrayó que la herramienta principal sigue siendo el propio profesional sanitario y su capacidad de presencia terapéutica.

La Dra. Nabal destacó que el acompañamiento integral debe atender las dimensiones intrapersonal, interpersonal y trascendente de la persona, promoviendo una atención basada en la compasión, la ecuanimidad y la serenidad.

La jornada concluyó con las reflexiones finales de Migueli, poniendo el broche a un encuentro que volvió a reivindicar la necesidad de situar a la persona, su dignidad y su dimensión espiritual en el centro de los cuidados.