Celebrando la unión en San Camilo

Comenzamos en el Centro San Camilo con un día muy especial: el Día U de la unión, en el que los profesionales del Centro de Humanización de la Salud San Camilo han reflexionado juntos en torno a la belleza del cuidar, centro de la reflexión de este año.

El Día U, dedicado a la unión y el reencuentro, es una jornada enmarcada en los días identitarios del Centro que marca el inicio del nuevo curso académico. El encuentro ha permitido al equipo de docentes y trabajadores compartir el regreso del periodo vacacional, renovar los vínculos y afrontar juntos los retos de la nueva etapa. En esta ocasión, la belleza hacía referencia al encuentro y a la relación como ejes del cuidado y del enseñar a cuidar.

La jornada comenzó con el saludo de José Carlos Bermejo, junto al nuevo equipo de dirección, Almudena Campanero, y la gerencia, Francisco Rodríguez. Después, compartimos una presentación de cada participante desde la experiencia de la vocación.

A continuación, José Carlos Bermejo, provincial de los Religiosos Camilos, nos invitó a reflexionar sobre diez metáforas acerca de la belleza de las relaciones. A través de un trabajo en grupo, pudimos profundizar en ellas y compartir nuestras reflexiones entre los participantes.

Finalmente, disfrutamos de una comida fraterna para seguir compartiendo y fortaleciendo los lazos que nos unen.

De esta manera, nos lanzamos al curso con ¡Más corazón en las manos!

 

José Carlos Bermejo impulsa la humanización de la salud en El Salvador

El Hno. José Carlos Bermejo, MI, Superior Provincial de los Religiosos Camilos y director general del Centro San Camilo, ha desarrollado durante esta semana una intensa agenda en El Salvador, participando en la V Semana de la Humanización del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y visitando diferentes centros sanitarios para acompañar y fortalecer los procesos de humanización que la institución viene desarrollando.

Celebrada del 31 de agosto al 5 de septiembre, esta quinta edición ha reunido a más de 2.700 profesionales de la salud y personal administrativo, con el objetivo de consolidar una cultura organizacional centrada en la dignidad de las personas, el buen trato, la empatía y la calidad de la atención. Más de 400 profesionales han sido además reconocidos como agentes de humanización.

De la reflexión a las prácticas concretas

La participación de José Carlos Bermejo ha recorrido diferentes dimensiones de la humanización sanitaria. En la apertura de la Semana impartió la conferencia «Cultura de la humanización centrada en la persona: del discurso a la práctica», poniendo el acento en la necesidad de que la humanización se traduzca en comportamientos, estructuras y procesos concretos dentro de las organizaciones sanitarias.

Durante las distintas jornadas abordó cuestiones como la empatía clínica, la escucha, la fatiga y la satisfacción por compasión, el autocuidado de los profesionales y el liderazgo humanizador. También trabajó con directivos del Seguro Social sobre liderazgo y gestión, y con profesionales sanitarios sobre la importancia de la escucha como herramienta terapéutica y de acompañamiento.

Uno de los ejes de su participación fue asimismo el impulso de los Centros de Escucha en los hospitales, una iniciativa que busca ofrecer atención a las necesidades emocionales de pacientes, familiares y profesionales. El ISSS cuenta ya con varios de estos espacios dentro de su política institucional de humanización.

En este marco se presentó también el modelo CUIDAR, orientado a mejorar la comunicación en situaciones difíciles, especialmente en la transmisión de malas noticias, desde criterios de evidencia científica, ética y respeto a la dignidad de las personas.

Cinco años de una política de humanización

La presencia de Bermejo se produce en el marco de una colaboración que el Centro de Humanización de la Salud San Camilo mantiene desde hace años con el ISSS. El proceso salvadoreño ha ido consolidando una política institucional que busca transformar no solo la relación entre profesionales y pacientes, sino también la cultura y las estructuras de la organización sanitaria.

Durante su intervención, Bermejo ha valorado especialmente el camino recorrido por el Seguro Social durante estos últimos cinco años y ha animado a seguir avanzando desde una humanización que no se limite al discurso, sino que se concrete en proyectos capaces de transformar la experiencia de pacientes, familias y profesionales.

En la última jornada, centró su intervención en los valores para humanizar, subrayando que el verdadero legado que los profesionales pueden dejar en las personas enfermas se expresa en conductas concretas y virtuosas. En esta línea, afirmó que las profesiones sanitarias pueden ser entendidas como una expresión de la ternura de los pueblos convertida en profesionalidad compasiva.

Visitas a hospitales y Centros de Escucha

La estancia en El Salvador ha ido mucho más allá de la participación en la Semana de la Humanización. José Carlos Bermejo ha aprovechado su presencia en el país para visitar hospitales y conocer de primera mano los avances realizados en materia de humanización, acompañado por responsables y directivos del ISSS.

Entre estas visitas destaca el acercamiento a nuevos Centros de Escucha hospitalarios, espacios destinados a acompañar las necesidades emocionales de pacientes, familiares y profesionales. También visitó el nuevo centro de hemodiálisis de San Salvador y el Hospital Zacamil, donde pudo conocer diferentes iniciativas orientadas a comunicar y hacer visibles los valores de la humanización en los espacios asistenciales.

Asimismo, volvió al Hospitalito de la Divina Misericordia, un espacio dedicado a los cuidados paliativos, donde pudo comprobar la transformación de sus ambientes y la creación de una Sala de Escucha inspirada en propuestas de humanización promovidas desde el Centro San Camilo.

Humanización también en los medios y en la sociedad

La presencia del Superior Provincial de los Camilos ha tenido igualmente una dimensión de sensibilización social. Bermejo participó en el programa televisivo «Doctores» de Telecorporación Salvadoreña (TCS) y en otro espacio de Canal 10, donde presentó claves para humanizar la asistencia sanitaria y puso en valor el trabajo que están desarrollando los profesionales del ISSS.

En sus intervenciones públicas ha insistido en que humanizar no es una tarea exclusiva de los profesionales sanitarios, sino un desafío que implica a toda la sociedad, especialmente en el reconocimiento y la dignificación de quienes trabajan diariamente en el cuidado de la salud.

Durante la visita, Bermejo y Sylvia Blanco, administradora del Centro San Camilo, también tuvieron ocasión de acercarse a lugares vinculados a la memoria y al compromiso por la dignidad humana, entre ellos el Museo de los Mártires de la UCA, un espacio que recuerda el testimonio de Ignacio Ellacuría y sus compañeros y su compromiso con la justicia, la paz y la transformación social.

Una colaboración que sigue creciendo

Al finalizar esta intensa semana, la dirección del ISSS y José Carlos Bermejo han renovado el compromiso de seguir consolidando la política de humanización de la asistencia sanitaria, fortaleciendo la formación de los profesionales, evaluando su satisfacción y desarrollando nuevos programas.

Esta experiencia confirma también el compromiso internacional del Centro de Humanización de la Salud San Camilo con la construcción de una cultura del cuidado centrada en la persona. Una misión que conecta profundamente con el carisma de San Camilo de Lelis, para quien cuidar significa reconocer en cada enfermo a una persona digna de respeto, compasión y un servicio competente.

La colaboración con el ISSS representa, así, una expresión concreta de la vocación camiliana de cuidar y enseñar a cuidar, llevando a distintos contextos sanitarios una propuesta de humanización que busca poner en el centro aquello que nunca debe perderse: la persona, su dignidad y su necesidad de ser cuidada con humanidad.

El Centro de Humanización de la Salud San Camilo presenta su oferta formativa para el curso 2026-2027

El Centro de Humanización de la Salud San Camilo presenta su programación formativa para el curso 2026-2027, con una amplia propuesta dirigida a profesionales de la salud y de los servicios sociales, agentes pastorales, voluntarios y todas aquellas personas interesadas en mejorar sus competencias para el cuidado y el acompañamiento.

Con más de treinta años de experiencia, el Centro San Camilo mantiene su compromiso con la humanización del mundo de la salud y del sufrimiento humano, promoviendo una formación que integra conocimientos técnicos con competencias relacionales, éticas, espirituales y humanas.

La programación ha sido diseñada como un conjunto de itinerarios progresivos, que permiten acceder a actividades de diferente nivel y duración: desde propuestas introductorias y jornadas hasta cursos intensivos, certificaciones universitarias, microcredenciales, expertos universitarios, diplomas de especialización y másteres.

Formación para diferentes necesidades y perfiles

El programa se organiza en cuatro grandes niveles. Las actividades de iniciación ofrecen un primer acercamiento a cada temática y buscan sensibilizar y proporcionar herramientas básicas. La especialización permite profundizar en ámbitos concretos y está dirigida tanto a quienes buscan una formación sólida como a quienes desean actualizar sus conocimientos.

La certificación universitaria incorpora cursos y microcredenciales universitarias, mientras que el nivel de máster y posgrado ofrece las propuestas de mayor capacitación y reconocimiento académico.

Entre las diferentes áreas formativas se encuentran el counselling y la relación de ayuda, con propuestas sobre acompañamiento en situaciones difíciles, mediación, escucha y recursos para la intervención; el duelo, con formación sobre acompañamiento, duelo perinatal, duelo complejo y duelo infantil; y los cuidados paliativos y el final de vida, uno de los ámbitos centrales de la experiencia asistencial y formativa de San Camilo.
En este último ámbito, la programación incluye el Experto Universitario en Atención Paliativa y Final de Vida, de 15 ECTS y con mención de Microcredencial universitaria, además de diferentes microcredenciales centradas en la cultura paliativa, el counselling aplicado a la atención paliativa, el acompañamiento espiritual y los aspectos éticos y legales del cuidado al final de la vida.

La oferta se completa con formación en espiritualidad y pastoral de la salud, intervención social, crecimiento personal, gestión emocional, gerontología, atención a personas mayores, bioética, ética del cuidado y liderazgo humanizador. También se incluyen escuelas de verano, retiros y espacios de encuentro y reflexión.

Presencial y online

Una de las características de la programación 2026-2027 es la diversidad de modalidades. Las actividades presenciales se desarrollan en Tres Cantos, Valencia y Sevilla, favoreciendo el encuentro directo entre docentes y participantes. En Tres Cantos, además, los alumnos pueden disponer de la hospedería del Centro San Camilo.

El programa incorpora también aula virtual, con actividades en directo mediante videoconferencia, y formación online con clases en directo a través del campus virtual eHumanizar, que combina aprendizaje autónomo, recursos bibliográficos, acompañamiento tutorial y sesiones prácticas en directo.

Una propuesta vinculada a la experiencia camiliana

La formación del Centro de Humanización de la Salud nace de la experiencia de los camilos en el ámbito del cuidado y de su compromiso con una atención centrada en la persona. Su metodología busca unir experiencia e investigación, y sus aprendizajes se difunden también a través de la revista HUMANIZAR, artículos y libros.

La programación contempla asimismo actividades que pueden adaptarse a las necesidades de hospitales, entidades sociales, asociaciones, congregaciones religiosas y ONG, con un equipo de más de 90 profesores expertos y disponibilidad para desarrollar formación en distintos lugares de España, Portugal, Italia y América Latina.

Con la nueva programación, el Centro de Humanización de la Salud San Camilo renueva su apuesta por una formación que no se limita a transmitir conocimientos, sino que busca mejorar la manera de cuidar, acompañar y estar junto a las personas.

La programación completa del curso 2026-2027 puede consultarse en www.humanizar.es.

P. Dionisio Manso: «Los enfermos han configurado mi identidad camiliana»

El padre Dionisio Manso, religioso camilo y sacerdote con más de seis décadas de ministerio, fue protagonista el pasado 25 de agosto de una entrevista en el programa Tiempo de cuidar, presentado por Gerardo Dueñas en Radio María.

A lo largo de la conversación, el padre Dionisio repasó algunos de los momentos más significativos de su vida como religioso camilo y, especialmente, su extensa trayectoria como capellán hospitalario. Natural de Burgos, comenzó su camino vocacional siendo apenas un adolescente y ha desarrollado buena parte de su ministerio junto a los enfermos, con 38 años de servicio en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, además de su experiencia en el Hospital La Fe de Valencia y en el Hospital de San Pere de Ribes, en Barcelona.

Durante la entrevista, compartió una de las convicciones que han marcado profundamente su trayectoria: «Los enfermos han configurado mi identidad camiliana». Para el p. Dionisio, el enfermo no es únicamente destinatario de la atención pastoral, sino verdadero «maestro» de quien acompaña. Escuchar, observar, respetar los silencios y descubrir las necesidades de cada persona son, a su juicio, elementos esenciales de la pastoral hospitalaria.

También reflexionó sobre la importancia de respetar la dimensión espiritual y religiosa de toda persona enferma, independientemente de sus creencias. Desde su experiencia en distintos países y contextos sanitarios, defendió el acompañamiento respetuoso, sin imponer la fe, y recordó que los sacramentos deben ser comprendidos como parte de un camino previo de escucha y acompañamiento.

Su testimonio estuvo igualmente vinculado al Centro de Humanización de la Salud, cuyas obras comenzaron durante su etapa como superior provincial de los Religiosos Camilos, y al Centro de Escucha de Sevilla, del que fue uno de sus fundadores.

Al dirigirse a las nuevas generaciones de capellanes, el padre Dionisio resumió su propuesta en tres palabras: humanidad, preparación y vocación, unidas a una actitud fundamental: saber escuchar y dejarse transformar por la persona enferma.

Una conversación que recorre más de sesenta años de vida camiliana y que ofrece, desde la experiencia de un veterano capellán, una profunda reflexión sobre el cuidado, la escucha y el acompañamiento al final de la vida.

Te invitamos a escuchar la entrevista completa aquí

José Carlos Bermejo aborda en Panamá la dignidad y la humanización del final de la vida

Del 20 al 22 de agosto, José Carlos Bermejo, Superior Provincial de los religiosos camilos de España, ha participado en Panamá como ponente internacional en el IV Congreso Interdisciplinario de Duelo e Intervención en Crisis y II Jornada Nacional de Cuidados Paliativos, organizado por la Fundación Piero Rafael Martínez de la Hoz, en colaboración con la Asociación Panameña de Psicólogos y la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA).

El encuentro, celebrado en el Auditorio Benjamín Ayechu de la USMA, reunió a profesionales de distintos ámbitos de la relación de ayuda —psicología, medicina, enfermería, trabajo social y otros campos vinculados al acompañamiento— con el objetivo de fortalecer las competencias para afrontar el duelo, las situaciones de crisis y los procesos de atención al final de la vida. El Ministerio de Salud de Panamá destacó durante la inauguración la necesidad de consolidar los cuidados paliativos como un elemento esencial de las políticas sanitarias y de garantizar un acompañamiento digno cuando la curación ya no es posible.

La dignidad como clave del cuidado al final de la vida

Entre las intervenciones de José Carlos Bermejo destacó especialmente su conferencia sobre la dignidad en la terminalidad, en la que abordó la dignidad desde sus dimensiones intrínseca, ética, social y existencial.

Su planteamiento situó la dignificación de la persona como una de las claves fundamentales de la atención al final de la vida. Frente a una mirada que puede reducir la terminalidad a sus aspectos estrictamente clínicos, Bermejo puso el acento en la necesidad de cuidar a la persona en todas sus dimensiones, reconociendo su valor y singularidad hasta el final.

Esta perspectiva conecta directamente con la tradición humanizadora de los Religiosos Camilos y con la apuesta por unos cuidados paliativos capaces no solo de controlar los síntomas, sino también de atender las dimensiones emocionales, sociales, espirituales y relacionales de quien sufre.

La propia actualidad del congreso refleja esta preocupación. El Ministerio de Salud panameño subrayó durante su inauguración que la calidad de un sistema sanitario también se manifiesta en la manera en que acompaña a las personas cuando la curación ya no es posible, reivindicando los cuidados paliativos como una expresión especialmente humana del cuidado.

Duelo, culpa y esperanza

La participación de Bermejo se extendió a diferentes espacios del congreso. Entre ellos, una mesa redonda dedicada a la culpa y el duelo, además de otras intervenciones relacionadas con la ética y el final de la vida. La agenda de su participación en Panamá incluyó también actividades de encuentro y diálogo con la Fundación organizadora.

La presencia de Bermejo en este encuentro adquiere especial significado por la trayectoria de la Fundación Piero Rafael Martínez de la Hoz, una organización sin ánimo de lucro que nació en el año 2000 a partir de la experiencia de una familia que había sufrido la pérdida de un hijo. Desde entonces, la Fundación ha desarrollado programas de acompañamiento emocional y atención psicológica dirigidos a personas, familias y colectivos que afrontan pérdidas significativas, además de iniciativas de formación para profesionales.

La Fundación cuenta ya con una amplia experiencia en este ámbito y ha organizado anteriormente congresos, diplomados y simposios internacionales sobre duelo, intervención en crisis y cuidados paliativos.

«Necesitamos construir una cultura que hable de la muerte»

La visita de José Carlos Bermejo a Panamá estuvo acompañada también por una entrevista publicada por la revista panameña Ellas, en la que el especialista reflexionó sobre el duelo, la muerte y el desafío de humanizar el final de la vida. La entrevista, publicada el 17 de julio, sirvió como anticipo de su participación en el congreso.

En ella, Bermejo señala que una de las dificultades para afrontar la muerte procede precisamente de nuestra resistencia a hablar de ella. A su juicio, la sociedad necesita desarrollar una mayor cultura de la tanatología, que permita comprender la muerte y los procesos asociados a ella sin convertirlos en una realidad de la que simplemente se intenta huir.

Al mismo tiempo, destaca que se están produciendo avances positivos: existe una mayor aceptación de la necesidad de atender específicamente el final de la vida y se está desarrollando progresivamente una cultura que favorece los cuidados paliativos.

La entrevista aborda también el impacto de la era digital en la experiencia del duelo. Bermejo advierte de que las nuevas formas de relación —marcadas por la presencia de identidades digitales y vínculos mediados por la tecnología— están transformando la manera en que las personas viven la pérdida y mantienen simbólicamente la relación con quienes han fallecido.

Para Bermejo, humanizar el final de la vida significa llevar los valores del humanismo al ámbito del cuidado, especialmente cuando la persona se encuentra en una situación de máxima vulnerabilidad. Esto implica controlar adecuadamente los síntomas físicos, acompañar las emociones, atender la dimensión espiritual y trabajar desde equipos multidisciplinares, situando el alivio del sufrimiento y la persona por encima de una atención exclusivamente tecnológica.

También cuestiona algunos de los mitos asociados al duelo, entre ellos la idea de que «el tiempo todo lo cura». El proceso de duelo, explica, requiere comprensión, ternura y, cuando es necesario, acompañamiento profesional. Validar la experiencia emocional y espiritual de cada persona resulta fundamental para ofrecer un acompañamiento verdaderamente humanizador.

La participación de José Carlos Bermejo en Panamá supone así un nuevo espacio para compartir la experiencia de humanización desarrollada desde el Centro de Humanización de la Salud y el Centro Asistencial San Camilo de Tres Cantos, y para establecer vínculos con iniciativas latinoamericanas comprometidas con el acompañamiento del duelo y el cuidado al final de la vida.

 

El Hno. Hardy Cruz Huamán realiza su profesión solemne en Perú

El pasado 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de la Virgen María, la Iglesia de Santa María de la Buena Muerte, en Perú, acogió con alegría la profesión solemne del Hno. Hardy Steward Cruz Huamán, MI, religioso camilo que culmina así una importante etapa de su camino vocacional y se consagra definitivamente al servicio de Dios y de los enfermos en la Orden de los Ministros de los Enfermos.

La celebración fue recibida por el P. Alex Ballena, Superior Viceprovincial de los Religiosos Camilos en Perú, y contó con la presencia del P. Arnaldo Pangrazzi, MI, religioso de la comunidad de Tres Cantos y maestro de Hardy durante los últimos años de su proceso formativo en España.

La profesión solemne de Hardy tiene un significado especial para la Provincia Española de los Religiosos Camilos, donde el religioso peruano ha vivido durante los últimos cuatro años una intensa experiencia de formación, vida comunitaria y servicio.

Durante su estancia en España, Hardy completó sus estudios de Filosofía y Teología en la Universidad Pontificia Comillas y amplió su preparación con el Máster en Intervención en Duelo, el Diploma en Gestión de Centros para Personas Mayores y el Diploma de Especialización Universitaria en Cuidados Paliativos, además de participar en numerosas actividades formativas relacionadas con la humanización de la salud, la bioética, el duelo y la pastoral sanitaria.

Con la profesión solemne, Hardy da un paso decisivo en su vocación camiliana, entregando definitivamente su vida al seguimiento de Cristo y al servicio de las personas enfermas y vulnerables.

Su regreso a Perú supone también poner al servicio de la Iglesia y de la Orden la experiencia adquirida durante estos años en España, especialmente en ámbitos como los cuidados paliativos, el duelo, la humanización de la salud y la atención integral a las personas mayores.

Para la Provincia Española, la profesión solemne de Hardy es motivo de acción de gracias y alegría. Agradecemos el camino compartido y todo lo que su presencia aportó a nuestra Provincia, al tiempo que nos alegramos de verle continuar su vocación al servicio de los enfermos.

Que San Camilo de Lelis, padre y fundador de nuestra Orden, acompañe al Hno. Hardy en esta nueva etapa y le ayude a mantener siempre vivo el corazón de su vocación: reconocer a Cristo en la persona enferma y servirla con competencia, ternura, compasión y amor.

Desde la Provincia Española de los Religiosos Camilos, nuestra oración y nuestros mejores deseos para Hardy en este nuevo camino de entrega definitiva. ¡Feliz profesión solemne, Hno. Hardy!

El P. Arnaldo Pangrazzi participa en el encuentro de formadores camilos de América Latina

Del 10 al 15 de agosto, el histórico Convento de la Buena Muerte, en Lima (Perú), acogió el XXIV Encuentro Americano de Promotores y Animadores Vocacionales, una iniciativa que reunió a miembros de la Gran Familia Camiliana de distintos países de América Latina en torno a la formación, el discernimiento vocacional y el acompañamiento.

El encuentro contó con la participación de 23 miembros de la Gran Familia Camiliana, entre animadores vocacionales y promotores camilos de Perú, Brasil y Colombia, así como representantes de la presencia de las Hijas de San Camilo en Perú, Brasil, Argentina y Chile, y de las Ministras de los Enfermos de Brasil y Perú.

Entre los participantes se encontraba el P. Arnaldo Pangrazzi, religioso camilo de la comunidad de Tres Cantos (Madrid), cuya presencia contribuyó al intercambio de experiencias y a la reflexión compartida sobre los procesos de discernimiento y acompañamiento vocacional en la vida consagrada.

Formación para el discernimiento vocacional

El programa formativo se desarrolló a lo largo de cuatro jornadas de conferencias y trabajos, abordando diferentes dimensiones del acompañamiento vocacional. Entre los contenidos se trabajó especialmente la importancia de las entrevistas en profundidad para el discernimiento vocacional, considerando aspectos como la realidad familiar, personal, motivacional y carismática.

El programa contó también con las aportaciones del P. Raúl Perianes, sobre el discernimiento vocacional; de la profesora Lila Castro, que abordó la «Salud mental y acompañamiento saludable»; y del profesor Juan García, quien presentó una reflexión sobre el uso de la inteligencia artificial en el proceso formativo. La experiencia incluyó asimismo un ejercicio de retrospectiva y prospectiva sobre el camino recorrido y los desafíos futuros.

Además de los espacios de formación, el encuentro permitió a los participantes conocer distintas realidades de la familia camiliana presentes en Lima. Se realizaron visitas a los centros de las Hermanas de los Enfermos, al Santuario de las Hermanas Terciarias de las Hijas de San Camilo, al Noviciado de los Camilos y al Centro CEFOSA San Camilo.

La experiencia tuvo también una dimensión cultural y espiritual con un recorrido tras las huellas de algunos santos peruanos, favoreciendo el conocimiento de la historia y la tradición religiosa del país que acogió el encuentro.

El XXIV Encuentro Americano de Promotores y Animadores Vocacionales ha sido, así, una oportunidad para fortalecer la comunión entre las distintas presencias camilianas de América Latina, compartir experiencias y herramientas para el acompañamiento vocacional y renovar el compromiso con la formación de quienes están llamados a continuar el carisma de San Camilo.

Un pensamiento que dio vida: la inspiración de San Camilo sigue latiendo»

Este 15 de agosto, la Iglesia celebra la Solemnidad de la Asunción de la Virgen María al cielo. Para los Religiosos Camilos, esta fecha está precedida por un acontecimiento profundamente significativo: la víspera de esta solemnidad, un 14 de agosto de 1582, San Camilo de Lelis tuvo la inspiración fundacional de reunir a un grupo de hombres piadosos y generosos, decididos a cuidar a los enfermos sin esperar salario ni recompensa, guiados únicamente por el amor a Dios y a los pobres. Así nació el germen de lo que hoy conocemos como la Orden de los Ministros de los Enfermos, marcada por un estilo de cuidado “con más corazón en las manos” y con la ternura “de una madre que cuida a su único hijo enfermo

Para recordar esta inspiración, que tanto bien trajo al mundo de la salud, a la Iglesia y a la humanización del cuidado, compartimos el relato de su compañero y biógrafo Sancio Cicatelli

El primer pensamiento que tuvo Camilo de instituir la Compañía

Mientras Camilo ejercía el cargo de mayordomo, día a día crecía en él la caridad hacia los enfermos de su hospital y reflexionaba sobre cómo podría alcanzar la altura de esta santa virtud, mucho más preclara que todas las demás virtudes. Le apenaba, en gran manera, ver cómo sufrían por el trato de los empleados mercenarios, especialmente cuando los llamaban por la noche y no respondían ni acudían a ayudarles, pensando que nadie los veía. Pero Camilo, en más de una ocasión y a propósito, se escondía entre las camas de los enfermos para vigilar o acudía él rápidamente, cuando los oía pedir ayuda desde su habitación, y después reprendía con severidad a los empleados e incluso los dejaba sin comida como castigo.

Aun que tenía muy vigilados a aquellos hombres mercenarios, se daba cuenta de que al no proceder su servicio del verdadero amor, sino solamente del interés por el salario, frecuentemente faltaban a su deber, en detrimento de los pobres.

Estando, pues, una noche ya tarde (podía ser la una de la madrugada) en medio del hospital preocupado por estas consideraciones, se le ocurrió el siguiente pensamiento:

Que tal inconveniente no se podía remediar si no librando a los enfermos de aquellos mercenarios, instituyendo en su lugar una Compañía de hombres piadosos y de bien que, no por salario, sino voluntariamente y por amor a Dios, los sirviesen con la caridad y ternura que suelen emplear las madres con sus propios hijos enfermos.

Se le ocurrió igualmente en esta primera idea que estos piadosos hombres (para que fueran conocidos en la ciudad) podrían llevar algún distintivo en el vestido, por ejemplo una cruz u otra cosa parecida.

Vuelto en sí de sus reflexiones se propuso, con la ayuda del Señor, ser él quien diera comienzo a tal obra, empeñando todas sus fuerzas para llevarla a término.

Esto le sucedió el año 1582, undécimo del pontificado de Gregario XIII, en tomo a la fiesta de la Asunción de la Virgen de Agosto. Este primer pensamiento (simple esbozo del que sacó Dios la Orden) no aspiraba más que a formar una sencilla compañía de seglares, elegidos entre los más generosos de los empleados del propio Hospital de Santiago.

De ninguna manera pensó entonces en fundar una Congregación, ni en salir de dicho hospital. Tampoco en servir a los apestados, recomendar el alma a los agonizantes o en visitar a los encarcelados. A todo esto, poco a poco, le fue encaminando Dios; estimulando aquella primera y sencilla idea, según veía que progresivamente se iba ensanchando la capacidad de entendimiento de Camilo.

Fuente: VIDA DEL P. CAMILO DE LELIS. CICATELLI SANCIO