Bermejo reflexiona sobre el sufrimiento en el Vaticano

El pasado miércoles 15 de abril, el Superior Provincial de los religiosos camilos de España, Hno. José Carlos Bermejo, intervino en la Pontificia Comisión Bíblica, reunida en la Casa Santa Marta, con una reflexión sobre la antropología del sufrimiento humano y la humanización del cuidado a la luz de la Sagrada Escritura.

La Pontificia Comisión Bíblica es un organismo de la Santa Sede compuesto por especialistas en Sagrada Escritura que asesoran al Magisterio en cuestiones bíblicas y promueven la investigación teológica en diálogo con los desafíos actuales de la Iglesia. En este contexto, la aportación de Bermejo se centró en la experiencia pastoral del acompañamiento en la enfermedad, el final de la vida y el duelo, integrando claves antropológicas, espirituales y relacionales.

Durante su intervención, subrayó la importancia de reconocer la vulnerabilidad humana como lugar teológico, promover la escucha como primer acto de cuidado y avanzar hacia una comprensión integral del sufrimiento que articule dimensiones médicas, psicológicas, sociales y espirituales. Señaló también la necesidad de “empalabrar el sufrimiento”, es decir, ayudar a las personas a poner palabras a su experiencia para recuperar sentido, esperanza y responsabilidad sobre su propia historia.

Esta reflexión se sitúa plenamente en la tradición carismática de San Camilo de Lelis, que invita a cuidar a los enfermos con “más corazón en las manos”, promoviendo una cultura del encuentro, la compasión y la hospitalidad como núcleo de la pastoral de la salud.

Fallece el P. Joaquín Morant García, religioso camilo.

La Provincia Española de los Religiosos Camilos comunica, con profundo dolor y firme esperanza en la Resurrección, el fallecimiento del P. Joaquín Morant García (1927–2026), ocurrido en la mañana del 15 de abril a los 99 años de edad, en la comunidad de Sevilla, rodeado del afecto y la oración de sus hermanos de comunidad.

Religioso camilo y sacerdote durante más de siete décadas, el P. Joaquín ha sido testigo fiel del carisma de servicio a los enfermos inspirado por San Camilo de Lelis, viviendo con sencillez y constancia una vocación marcada por la cercanía, la perseverancia y la entrega silenciosa.

Una vida al lado de los enfermos

Nacido en Almoines (Valencia) en 1927, ingresó muy joven en la Orden y fue ordenado sacerdote en 1952. A lo largo de su extensa vida religiosa desarrolló su ministerio principalmente en Sevilla, Madrid y Valencia, desempeñando diversos servicios comunitarios y pastorales como superior local, consejero provincial, ecónomo y, de modo especial, capellán hospitalario.

Durante décadas acompañó a enfermos, familias y profesionales sanitarios, especialmente en el Hospital de San Lázaro de Sevilla y en otras instituciones asistenciales, haciendo de su presencia un verdadero ministerio de consuelo y esperanza.

Incluso cuando la pérdida progresiva de la visión le obligó a dejar la capellanía hospitalaria, continuó colaborando activamente en la vida comunitaria y pastoral, prestando servicio religioso en la Residencia San Camilo de Sevilla y manteniendo siempre un espíritu disponible y agradecido.

Testigo de fidelidad hasta el final

El P. Joaquín era el religioso más anciano de la Orden. A pesar de la fragilidad propia de la edad y de la ceguera, permaneció durante años sereno, autónomo y profundamente unido a la vida comunitaria, siendo para todos un ejemplo de fidelidad vocacional y confianza en Dios.

Su vida puede resumirse en las palabras del Evangelio que marcaron su ministerio:

«Estuve enfermo y me visitasteis» (Mt 25,36)

Hoy, la Familia Camiliana da gracias por su testimonio humilde y perseverante, y lo encomienda al Señor con la esperanza pascual que sostiene nuestra fe:

«Si morimos con Cristo, viviremos con Él» (2 Tim 2,11)

Con gratitud por su vida entregada al servicio de los más frágiles, pedimos al Señor que lo acoja en su Reino y le conceda participar plenamente de la vida nueva prometida a sus servidores fieles

Inaugurada la residencia de mayores Láng Sen en Vietnam

El pasado 11 de abril, la Diócesis de Long Xuyên celebró la misa de acción de gracias y la inauguración del Centro de protección social para el cuidado de personas mayores Láng Sen, una nueva residencia destinada a acoger gratuitamente a personas mayores en situación de vulnerabilidad. El centro está construido por la diócesis y gestionado por la Vieceprovincia de Vietnam de la Orden de San Camilo de Lelis, y se ubica en la comuna de Vĩnh Thạnh, en la ciudad de Cần Thơ, en el corazón del delta del Mekong.

La residencia ocupa una superficie de más de 42.000 m² y constituye una iniciativa de gran alcance social y pastoral orientada al cuidado integral de las personas mayores sin recursos ni apoyo familiar.

Actualmente, 30 personas mayores ya han sido acogidas, y el proyecto prevé atender en el futuro hasta 300 residentes de manera completamente gratuita, sin distinción de religión, género o etnia.

Un proyecto al servicio de la dignidad de las personas mayores

Durante la ceremonia inaugural, el obispo José Trần Văn Toản explicó los principales objetivos que inspiran esta obra eclesial y social.

El primero de ellos es garantizar la dignidad humana de las personas mayores más vulnerables, muchas de ellas marcadas por la pobreza material y espiritual, ofreciéndoles un entorno donde sean respetadas, acompañadas y cuidadas con amor.

El centro aspira además a:

  • promover los valores de la piedad filial;
  • convertirse en un espacio educativo vivo para las nuevas generaciones;
  • transmitir valores familiares como el amor, el servicio, el sacrificio y el perdón;
  • ofrecer un entorno ecológico y saludable, en armonía con la riqueza natural del delta del Mekong;
  • garantizar el acompañamiento espiritual respetuoso con la diversidad religiosa, también en el tramo final de la vida.

Las autoridades locales de Cần Thơ valoraron la iniciativa como una aportación profundamente humanitaria al bienestar social, especialmente significativa en el contexto del envejecimiento progresivo de la población.

Un proyecto confiado a la misión camiliana: el liderazgo del p. Vu Anh Hoàng (Joseph)

La residencia Láng Sen está estrechamente vinculada a la misión del religioso camilo Vu Anh Hoàng (Joseph), quien ha asumido la responsabilidad de su dirección tras su reciente regreso a Vietnam.

Durante los últimos dos años, el p. Joseph ha desarrollado su ministerio en la Provincia española de los Camilos, donde llegó en junio de 2023 para integrarse en la comunidad de Tres Cantos y colaborar pastoralmente en el Centro San Camilo. Aqui ejerció su servicio como capellán acompañando a residentes, enfermos, familias y profesionales con cercanía, sencillez y espíritu fraterno, dejando un recuerdo muy significativo en la comunidad.

Durante este tiempo completó además su formación en acompañamiento mediante el Máster en Counselling del Centro de Humanización de la Salud, fortaleciendo así sus competencias para el cuidado integral de las personas en situaciones de fragilidad.

A su regreso a Vietnam, el p. Joseph ha asumido el impulso y la dirección de este nuevo proyecto residencial, fruto de su iniciativa, dedicación pastoral y compromiso con los más vulnerables, y que ha sido posible gracias también a la colaboración generosa de numerosos benefactores.

Un signo concreto del carisma camiliano en el delta del Mekong

La residencia Láng Sen representa una expresión concreta del carisma camiliano en el contexto asiático: servir a los enfermos y a las personas más frágiles con competencia profesional y ternura evangélica.

Este nuevo centro se configura así como un espacio donde la atención social, el acompañamiento espiritual y la promoción de la dignidad humana se integran en una misma misión: hacer visible el Evangelio del cuidado allí donde la fragilidad necesita ser acogida con esperanza.

El P. Arnaldo Pangrazzi participa en el Congreso Nacional de Asís sobre el final de la vida

Del 19 al 22 de marzo, la Domus Pacis de Asís acogió el Congreso Nacional «Per Francesco sorella è la morte. Una provocazione alla vita», celebrado con motivo del VIII centenario del tránsito de San Francisco de Asís. El encuentro reunió a más de 300 participantes del ámbito franciscano, sanitario, pastoral y académico para reflexionar sobre el sentido del morir y el acompañamiento al final de la vida.

El congreso abordó la muerte desde perspectivas antropológicas, éticas, teológicas y pastorales, con especial atención al desarrollo de los cuidados paliativos y a la necesidad de promover una cultura del cuidado frente a la fragilidad.

Entre los ponentes destacó la participación del religioso camilo Arnaldo Pangrazzi, miembro de la comunidad de Tres Cantos, quien intervino en el panel dedicado al dolor y la soledad en la experiencia del sufrimiento humano y dirigió un taller sobre acompañamiento espiritual y religioso al final de la vida.

En su aportación, el p. Pangrazzi subrayó la importancia de formar acompañantes capaces de reconocer la dimensión espiritual del sufrimiento, cultivar actitudes de escucha profunda y ofrecer una presencia verdaderamente consoladora en el tramo final de la vida.

Este congreso, celebrado en el contexto del centenario franciscano, reafirma la actualidad del mensaje de san Francisco: integrar el límite dentro del horizonte de sentido de la vida y acompañar la fragilidad con compasión, dignidad y esperanza.

Formación en Pastoral de la Salud en Sant Pere de Ribes

El pasado 2 de marzo, las Unidades Pastorales del Arciprestazgo de Garraf, acompañadas por los sacerdotes de la zona, celebraron una charla formativa sobre Pastoral de la Salud en la capilla del Hospital de la comunidad de Sant Pere de Ribes.

El encuentro se planteó como un espacio de intercambio de conocimientos y experiencias para fortalecer el cuidado a los enfermos en las parroquias y en los hospitales, con especial atención a las personas en situación de cuidados paliativos. La iniciativa contó con la participación activa de los religiosos de la comunidad, que favorecieron y acompañaron este momento de reflexión compartida.

La jornada puso de relieve la importancia de la formación específica en Pastoral de la Salud como expresión concreta del compromiso eclesial. Cuidar no es solo asistir; implica saber escuchar, acompañar procesos de sufrimiento, sostener la esperanza y respetar la dignidad de cada persona en su fragilidad.

En este sentido, el encuentro subrayó que la Iglesia está llamada no solo a estar presente junto al enfermo, sino también a preparar agentes pastorales capaces de ofrecer una relación de ayuda cualificada, especialmente en contextos de vulnerabilidad avanzada como los cuidados paliativos.

Desde la inspiración de San Camilo de Lelis, el cuidado del enfermo se entiende como un acto profundamente evangélico: servir con competencia, ternura y humanidad. El carisma camiliano no se limita a la atención directa, sino que incluye también la tarea de formar y sensibilizar a las comunidades para que aprendan a cuidar mejor.

Este tipo de iniciativas fortalecen la conciencia de que la Pastoral de la Salud es una dimensión esencial de la misión de la Iglesia. Enseñar a cuidar, acompañar con calidad humana y espiritual y sostener a quienes atraviesan la enfermedad grave son expresiones concretas de una Iglesia samaritana, cercana y comprometida.

El encuentro en Sant Pere de Ribes se convierte así en un signo de comunión pastoral y de renovación del compromiso con los enfermos, especialmente los más frágiles, reafirmando que cuidar y enseñar a cuidar es parte esencial de nuestra identidad eclesial y carismática.

Salamanca inaugura el Centro de Escucha San Camilo, un nuevo espacio diocesano de acompañamiento y esperanza

La Diócesis de Salamanca inauguró el pasado 27 de febrero el nuevo Centro de Escucha, un servicio diocesano puesto en marcha en colaboración con el Centro de Humanización de la Salud San Camilo. Con esta apertura, el proyecto se incorpora a la Red de Centros de Escucha San Camilo, alcanzando los 51 centros en España.

El acto, celebrado en los locales parroquiales de la Santísima Trinidad, fue bendecido por el obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, quien expresó su deseo de que este espacio sea “un lugar de acogida sincera, donde los corazones heridos encuentren alivio y consuelo”. Durante la inauguración se descubrió la placa con el nombre del centro, “Carmen Calzada”, en reconocimiento a su trayectoria al frente de Cáritas Diocesana durante 26 años.

Fruto del Jubileo de la Esperanza

El Centro nace como concreción pastoral del Jubileo de la Esperanza 2025, respondiendo a la llamada del Papa Francisco a ser signos tangibles de esperanza en un mundo herido. La iniciativa surge de una “doble mirada”: al Evangelio —donde Jesús escucha antes de responder— y a la realidad social salmantina, marcada por la soledad, el duelo, la enfermedad y múltiples formas de sufrimiento.

“Vivimos en una sociedad con muchas palabras, pero con demasiadas personas que se sienten solas”, se subrayó durante el acto. El nuevo centro quiere ofrecer precisamente eso: un espacio seguro y confidencial donde cada persona pueda narrar su historia sin juicio.

Integrado en la Red de Centros de Escucha

Tras la inauguración, se firmó el convenio de colaboración entre la Diócesis y el Centro de Humanización de la Salud San Camilo, formalizando la incorporación del nuevo servicio a la Red nacional.

El director del Centro de Humanización de la Salud, José Carlos Bermejo, recordó que el primer servicio de escucha nació en 1997 y destacó que “sufrir en soledad es sufrir demasiado innecesariamente”. Subrayó que lo que no está previsto en la naturaleza humana es atravesar el dolor solos. “Nos han sido dadas dos orejas y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos”, afirmó, definiendo la escucha como una auténtica diaconía de la caridad.

Bermejo puso en valor el trabajo en red: centros que comparten experiencia, formación y supervisión, respetando la identidad de cada diócesis, pero caminando juntos para mejorar la atención. Con la apertura de Salamanca, Castilla y León cuenta ya con su segundo centro integrado en esta red nacional.

Un servicio gratuito, con voluntariado formado

El Centro de Escucha está atendido por un equipo de voluntarios formados durante un año según el modelo humanizador de los Centros de Escucha San Camilo, basado en una antropología y espiritualidad cristiana. No se trata de un servicio terapéutico ni sustituye la atención psicológica o psiquiátrica, sino de un espacio de relación de ayuda cualificada, escucha activa y acompañamiento estructurado.

El servicio está dirigido a personas que atraviesan duelo, soledad, enfermedad, rupturas, conflictos familiares o crisis vitales. Ofrece atención individual, grupos de ayuda mutua y acciones comunitarias de sensibilización y formación.

Abrirá al público en la primera semana de marzo, de lunes a viernes, de 16:30 a 18:30 horas, con cita previa telefónica o por correo electrónico.

Con esta nueva iniciativa, la Iglesia en Salamanca reafirma su vocación de ser una comunidad que, antes de hablar, aprende a escuchar; un lugar donde el dolor pueda pronunciar su nombre sin miedo y donde la esperanza vuelva a abrirse camino.

99 años de fidelidad y servicio: el P. Joaquín celebra su vida en Sevilla

Hoy, 27 de febrero, celebramos con gratitud los 99 años del P. Joaquín Morant García, religioso camilo, nacido en Almoynes (Valencia) en 1927 y actualmente miembro de la comunidad de Sevilla.

Ingresó en la Orden en 1939, realizó su noviciado en Vic y fue ordenado sacerdote en Barcelona en 1952. Desde entonces, su vida ha estado marcada por una entrega constante al ministerio pastoral, especialmente como capellán hospitalario, encarnando con discreción y firmeza el carisma de San Camilo de Lelis: servir a los enfermos con la ternura de una madre.

El P. Joaquín ha desarrollado gran parte de su ministerio en Sevilla y Valencia, siendo capellán en hospitales como Miraflores y el Hospital Provincial de San Lázaro, además de prestar servicio en el Real Cementerio de Sevilla. Durante décadas acompañó a enfermos, familias y profesionales sanitarios, ofreciendo consuelo, escucha y esperanza en momentos de especial vulnerabilidad.

En 1986 se jubiló como capellán de San Lázaro debido a la edad y a la pérdida progresiva de visión. Sin embargo, lejos de replegarse, continuó sirviendo activamente en la Residencia “San Camilo” de Sevilla, donde siguió ejerciendo su ministerio sacerdotal y colaborando en la vida comunitaria.

Autonomía, serenidad y testimonio

Hoy, a pesar de la ceguera, el P. Joaquín mantiene una notable autonomía y una presencia serena que sigue edificando a la comunidad. Su vida es testimonio de perseverancia vocacional, de fidelidad a la llamada recibida y de amor concreto a los enfermos.

Celebrar sus 99 años no es solo conmemorar una fecha. Es reconocer una existencia entregada, una historia tejida de servicio silencioso y una fidelidad sostenida en el tiempo. En él contemplamos la madurez de una vocación vivida hasta el extremo, donde la fragilidad física no apaga la luz interior.

La comunidad de Sevilla y toda la Provincia se unen hoy en acción de gracias por su vida, pidiendo al Señor que siga sosteniéndolo con su gracia y que su testimonio continúe alentando a las nuevas generaciones de religiosos y agentes de pastoral de la salud.

¡Feliz cumpleaños, P. Joaquín!

Sanar la muerte de un ser querido de p. Mateo Bautista

La editorial San Pablo ha publicado Sanar la muerte de un ser querido, una obra escrita por el religioso camilo Mateo Bautista García junto a Cecilia Bazzino, que aborda en profundidad el proceso de duelo ante la pérdida de un ser querido, especialmente cuando se trata de la muerte de un hijo.

El libro forma parte de una colección dirigida por José Carlos Bermejo, Superior Provincial de los Religiosos Camilos en España, y se sitúa en la línea de la pastoral del duelo y la humanización del acompañamiento, tan vinculadas al carisma camiliano.

Una herida que atraviesa toda la persona

¿Cómo de profunda es la herida que deja la muerte de alguien cercano? La obra parte de esta pregunta radical. El sufrimiento —señalan los autores— impacta en todas las dimensiones de la persona: corporal, emocional, mental, social, valórica y espiritual. No se trata solo de “superar” el dolor, sino de reconocerlo, integrarlo y transformarlo a través de un trabajo de duelo serio y acompañado.

Desde el relato testimonial de Cecilia Bazzino, que narra la muerte de su hijo Diego y el proceso interior vivido tras esa experiencia límite, el padre Mateo Bautista ofrece claves pastorales, psicológicas y espirituales para gestionar la pérdida desde una fe madura y encarnada. El duelo aparece así como una tarea personal e intransferible, pero profundamente comunitaria.

Pastoral del duelo: evangelizar el sufrimiento

Con una amplia trayectoria misionera en América Latina y creador de los Grupos Resurrección de Pastoral del Duelo, el padre Mateo Bautista propone en estas páginas subsidios concretos para agentes pastorales, coordinadores de grupos de ayuda mutua y toda persona que desee acompañar con calidad humana y espiritual.

La obra insiste en que la relación de ayuda en el duelo no es patrimonio exclusivo de la psicología. Es también una dimensión esencial de la misión evangelizadora de la Iglesia, llamada a anunciar la Resurrección de Cristo como luz que no elimina el sufrimiento, pero sí lo ilumina y lo transforma.

En coherencia con el espíritu de San Camilo de Lelis, patrono de los enfermos y modelo de compasión concreta, el libro recuerda que quien sufre necesita escucha, desahogo, sentido y fe. Acompañar el duelo es, en este horizonte, una expresión sublime de solidaridad y comunión eclesial.

De venta en librerías y en humanizar.es