Burkina Faso contará con un nuevo centro de escucha

La IV Asamblea de la viceprovincia de Burkina Faso celebrada del 10 al 12 de abril ha aprobado la creación de un nuevo centro de escucha en Ouagadougou vinculado al Centro de escucha San Camilo de Tres Cantos (Madrid). Al finalizar la Asamblea, tomó posesión el nuevo superior de la Viceprovincia de Burkina, el P. Henri Nitiema, que toma el relevo del P. Prosper Kontiengo, recientemente nombrado Obispo de la nueva diócesis de Tenkodogo.

La IV Asamblea de la viceprovincia de Burkina Faso celebrada del 10 al 12 de abril ha aprobado la creación de un nuevo centro de escucha vinculado al Centro de escucha San Camilo de tres Cantos (Madrid). LAl finalizar la Asamblea, tomó posesión el nuevo superior de la Viceprovincia  de Burkina, el P. Henri Nitiema, que toma el relevo del P. Prosper Kontiengo, recientemente nombrado Obispo de la nueva diócesis de Tenkodogo.
Los días 10, 11 y 12 de abril de 2012, los religiosos camilos de Burkina, hemos celebrado nuestra cuarta asamblea general como viceprovincia camiliana en el centro de salud San Camilo de Ouagadougou. En esta ocasión se trataba de una asamblea ordinaria y ha tenido como objetivo revisar la vida de la viceprovincia en diversas áreas: vida espiritual, vida fraterna, ministerio, formación, misión, economía, así como reflexionar y decidir sobre nuevos proyectos. De los 69 religiosos de votos perpetuos de la viceprovincia, han participado un total de 45 religiosos lo que supone dos terceras partes del total. Las ausencias han venido determinadas por motivos de trabajo (guardias) y estancias de formación en el extranjero. Los P. Paul Ouedraogo y P. Ludovicc Konseiga representamos como delegados a los camilos de Burkina en Europa.  La asamblea se desarrolló en un clima de fraternidad, de serenidad, de apertura y de corresponsabilidad. Las mociones (o decisiones) fueron votadas por unanimidad, señal de comprensión, de unidad y de compromiso común. Entre las decisiones más relevantes de la asamblea, subrayo las más relevantes:
  • Separación del noviciado del seminario mayor y su localización en Nanoro (pueblecito donde tenemos un centro de salud).
  • Creación de una escuela de enfermería que será localizada en  CANDAF (uno de nuestros centros de salud para población desfavorecida). 
  • Creación de un centro de escucha en la ciudad de Ouagadougou.
  • Toma de posesión de los nuevos miembros de gobierno de la viceprovincia.
De estos 3 proyectos, la viceprovincia solo cuenta con la mitad de la financiación para la construcción del noviciado. El resto de recursos económicos necesarios tenderemos que buscarles por otras partes. Otro gran tema abordado fue nuestro desafío de autonomía económica, sobre todo, de nuestras casas de formación que necesitan muchas ayudas.

Centro de Escucha en Ouagadougou

Recayó en mi persona la responsabilidad de presentar el proyecto de creación de un centro de escucha. Este proyecto lo había presentado como trabajo final del postgrado en humanización de la salud que realicé el curso pasado. El proyecto toma como modelo el centro de escucha San Camilo del Centro de Humanización de la Salud. La iniciativa fue muy bien acogida, valorada y aprobada por la asamblea. Se formará una comisión para reflexionar sobre cómo realizar el proyecto de manera gradual. La viceprovincia burkinabè agradece a la provincia española la oportunidad que me han dado para formarme en counselling y relación de ayuda en el Centro de Humanización de la Salud.

El P. Henri Nitiema nuevo superior de la viceprovincia de Burkina.

Al finalizar la asamblea, los nuevos miembros de gobierno de la Viceprovincia de Burkina, tomaron posesión de sus cargos en una Eucaristía celebrada el 12 de abril. Así el P. Henri Nitiema  tomo posesión como superior de la viceprovincia, relevando al P. Prosper Kontiebo que deja su cargo por haber sido nombrado obispo de la nueva diócesis (Tenkodogo), y el P. Bei Dieudonné tomo posesión como cuarto consejero en sustitución del P. Henri Nitiema.

El P. Henri Nitiema tiene 47 años, es médico del centro de salud de Nanoro y celebra este año sus bodas de plata de profesión religiosa. El P. Bei Jean Dieudonné tiene 41 años, ha cursado licenciatura en Teología Espiritual en Roma y actualmente es el superior del seminario mayor y maestro de los profesos. Os agradezco la atención que me habéis prestado y el interés que demostráis a mi viceprovincia burkinabè.

P. Ludovicc Konseiga

La 41ª Semana de Vida Religiosa finaliza con una Eucaristía que preside el cardenal Mons. Joao Braz de Aviz.

Con la Eucaristía final, el pasado sábado concluyó la Semana Nacional de Vida Religiosa organizada por el Instituto Teológico de Vida Religiosa de Madrid. La capilla del colegio Calasancio, a pesar de la lluviosa mañana de sábado en Madrid, estaba a rebosar. Mons. Joao Braz de Aviz, fiel a la cita, fue recibido con ilusión y con gran calor. Él ha respondido agradecido y ha hecho sentir a los asistentes su cordialidad y cercanía.

Reconstruir la relación de confianza existente entre la comunión cristiana y la acción evangelizadora, ha sido el punto central de su trabajo titulado: Comunión y evangelización. Tras pedir perdón con gran simpatía por su “portuñol”, saludó a las autoridades presentes y solicitó a la audiencia un último esfuerzo para escuchar con atención el tema, ya mencionado, de su exposición, ya que concierne directamente a la vida de los consagrados. Una vida que se identifica con el evangelio y cuyo gran desafío es el objetivo de la comunión, que se configura como una comunión misionera. Evangelizar en un mundo secularizado. El Espíritu ha salido siempre al encuentro de la humanidad y de la Iglesia cuando han sufrido una necesidad concreta. Se subraya así una dimensión especial de la fe: El Espíritu suscita la comunión, también hoy, como respuesta a una cultura secularizada. Monseñor João Braz de Aviz, centró su reflexión en las causas que han generado la actitud actual de rechazo al anuncio evangélico. Señaló algunas transformaciones provocadas por el proceso de secularización de la sociedad y de privatización de la religión, en contraste con el primer anuncio.

  1. Carencia de una experiencia personal de Dios, que comporta carecer de un sentido de la trascendencia y ciertos comportamientos religiosos de sustitución. 
  2. Reducción de la clásica expectativa de salvación: muchos huyen de la angustia interior entregándose a las adicciones de la sociedad de consumo y a los vendedores de sueños.
  3. Una conexión deficiente entre el mensaje de la Iglesia y sus destinatarios. Y así, una palabra común, como "religión" ya no tienen referentes vitales concretos. La religión ha perdido su poder simbólico, con lo cual, ya no remite a otra realidad. La Iglesia no puede desatender estos problemas de lenguaje.

Desafíos que se plantean a raíz de estas transformaciones:

  1. La acción pastoral debe mostrar a Dios de una forma palpable, y no sólo hablar de Él, para que suscite la experiencia de un encuentro personal apasionante. 
  2. La Iglesia, en tanto que aspira a ser comunidad de salvadores, tiene que mostrarse como una comunidad de salvados. 
  3. Mostrar la función humanizadora y vivificadora de los principios morales que la Iglesia sostiene. 
  4. Devolver el contenido vital de una experiencia concreta al lenguaje, en un contexto comunitario. 
  5. Poner de relieve aquellos signos que remitan a Dios de forma inequívoca.

La comunión, corazón de la vida eclesial y respuesta evangelizadora. En este apartado, el Cardenal explicó el alcance y el significado profundo de la espiritualidad de comunión. Su fundamento teológico remite al misterio central de la fe cristiana: la comunión de la Trinidad, raíz, modelo y horizonte de la comunión cristiana. Y el fundamento bíblico es la clave que esclarece este modelo cristiano de comunión: Padre, que todos sean uno, como Tú en mí y yo en Ti, que, ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que me has enviado. ¿Y cómo traducir una comunión, trinitariamente modelada, en dinámicas que estén al alcance de los hombres y mujeres de hoy? 

  1. Identidad desde y para la comunión. Según el modelo trinitario, toda vocación eclesial puede encontrar su identidad en la comunión con los demás carismas. Esto implica que, para cumplir su propio ministerio, el obispo, el laico o el religioso han de amoldarse a su vocación. 
  2. Ser como amor. La revolución de la mentalidad trinitaria consiste en que crece en la medida en que se da como regalo, conforme a una reciprocidad amorosa.
  3. Con la medida kenótica de Jesús. Dar la vida desde la medida del amor de Cristo, que es la Cruz.

Perspectivas para la evangelización: el fruto de la comunión es Dios mismo, la presencia viva de Jesús en la comunidad. Ese Jesús experimentado proporcionará credibilidad a nuestro mensaje y vitalidad a nuestro lenguaje. Como colofón de estas cinco jornadas, el Director del Instituto Teológico de Vida Religiosa, Bonifacio Fernández, hizo una síntesis, intentando destacar algunas convergencias

  1. La misión se entiende hoy en la perspectiva del Dios Tri-unidad.
  2. La misión del Espíritu se hace presente y sacramental en la Iglesia. 
  3. La misión evangelizadora del Espíritu está íntimamente conectada con la misión de Jesús.
  4. El Espíritu cuenta, en su gran proyecto, con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, pero especialmente con la Iglesia, sus personas y sus comunidades. 
  5. Los cristianos estamos llamados a mantener la esperanza mediante el testimonio y las celebraciones sacramentales. 
  6. La misión compartida llama a poner a disposición de todos el don recibido.
  7. La nueva evangelización ha de ser: ardorosa, respetuosa, amorosa, novedosa, contagiosa.

La 41ª edición de la Semana Nacional llega a su término con un nivel muy alto de participación y una buena aportación a la reflexión eclesial sobre la Nueva Evangelización desde la perspectiva de la vida consagrada. Más información: Crónica de la 41 Semana de Vida Religiosa.

"La atención integral al enfermo al final de la vida": curso de formación en Salamanca

Los días 24 y 25 de abril se va a celebrar en la Casa de la Iglesia de Salamanca el curso: “Atención integral al enfermo en el final de la vida”, organizado por el Centro de Humanización de la Salud de los Religiosos Camilos. Esta iniciativa forma parte del programa para la atención integral a personas con enfermedades avanzadas de la Fundación “la Caixa”. El curso es gratuito y se ha realizado con anterioridad en Vigo, Madrid y Barcelona.

Los días 24 y 25 de abril se va a celebrar en la Casa de la Iglesia de Salamanca el curso: “Atención integral al enfermo en el final de la vida”, organizado por el Centro de Humanización de la Salud de los Religiosos Camilos. Esta iniciativa forma parte del programa para la atención integral a personas con enfermedades avanzadas de la Fundación “la Caixa”. El curso es gratuito y se ha realizado con anterioridad en Vigo, Madrid y Barcelona.

Atención espiritual al final de la vida

El curso “Atención integral al enfermo al final de la Vida”, que se va realizar en Salamanca, está destinado a capellanes y agentes de pastoral, profesionales y voluntarios que realizan acompañamiento a enfermos y sus familias tanto en las unidades hospitalarias como en sus domicilios.

Se abordará el tema de los cuidados paliativos, la espiritualidad como recurso terapéutico en cuidados paliativos, aspectos psicoemocionales del enfermo terminal y sus familias, espiritualidad y pastoral de la salud al final de la vida, así como claves para la intervención en el duelo. El curso contará con ponentes como el P. Francisco Álvarez, Superior Provincial de los Religiosos Camilos de la provincia española, el catedrático de la Universidad Ponfiticia de Salamanca (UPSA) José Román Flecha, el psicólogo Valentín Rodil, del Centro de Humanización de la Salud y Francisco J. Vara, Jefe del Servicio de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital “Los Montalvos” y Director del EAPS de Salamanca quien intervendrá junto con varios psicólogos y trabajadores sociales del EAPS de Salamanca. En nuestro país fallecen cada año 384.000 personas. Los datos del Instituto Nacional de Estadística señalan que 300.000 personas llegan a esta situación a causa de una enfermedad crónica progresiva y, la mitad de ellas, es decir, 150.000 personas, requieren atención especializada de cuidados paliativos. Actualmente, tan sólo 40.000 personas reciben este tipo de atención. Las inscripciones pueden formalizarse en la Casa de la Iglesia de Salamanca (teléfono 923 128 900) o bien en Cáritas Diocesana, marcando el (teléfono             923 269 698).

Abierto plazo de matrícula para la Escuela de verano de Pastoral de la Salud

Esta Escuela es un referente en la capacitación de religiosos, religiosas, laicos interesados en prepararse para ser agentes de pastoral sanitaria en hospitales, parroquias, asociaciones,… y todos aquellos interesados en profundizar en conocimientos, actitudes y habilidades del acompañamiento espiritual al enfermo.

Esta Escuela es un referente en la capacitación de religiosos, religiosas, laicos interesados en prepararse para ser agentes de pastoral sanitaria en hospitales, parroquias, asociaciones,… y todos aquellos interesados en profundizar en conocimientos, actitudes y habilidades del acompañamiento espiritual al enfermo. La Escuela de Pastoral de la Salud “Nuestra Señora de la Esperanza” ha presentado la programación del Curso de Verano de este año y ha abierto su plazo de matrícula. Esta Escuela es un referente en la capacitación de religiosos, religiosas, laicos interesados en prepararse para ser agentes de pastoral sanitaria en hospitales, parroquias, asociaciones,… y todos aquellos interesados en profundizar en conocimientos, actitudes y habilidades del acompañamiento espiritual al enfermo. La formación que se imparte tiene por objeto el dotar de competencia ética, emocional, relacional, técnica y espiritual a religiosos, religiosas, laicos, voluntarios y cualquier otra persona comprometida en la atención a la Salud desde una perspectiva humana, espiritual y religiosa.
La Escuela de Verano se organiza en 2 cursos. Los contenidos y profesores de la edición de este año 2012 son:

  • Pastoral con otras confesiones: César Cid.
  • Psicopatología y pastoral / Pastoral con discapacitados psíquicos: Alejandro Florit.
  • Teología de la Salud: Francisco Álvarez.
  • Teología del sufrimiento, de la enfermedad y de la muerte: Marta López.
  • Elaboración del duelo: Consuelo Santamaría.
  • Espiritualidad del agente de pastoral: César Cid.
  • Liturgia y Sacramentos: Rudesindo Delgado.
  • Pastoral y cuidados paliativos (Practicum): José Carlos Bermejo y Xabier Azkoitia.
Las clases tendrán lugar en la céntrica sede de la Escuela, en la C/ Reina Victoria 8, piso 4º, en Madrid del 2 al 13 de julio. La Escuela de Pastoral de la Salud Nuestra Señora de la Esperanza ha sido organizada por la FERS (Federación Española de Religiosos y Religiosas Sociosanitarios) hasta el verano de 2008. Hoy la Escuela es un proyecto del Centro de Humanización de la Salud de los Religiosos Camilos. La Escuela de Pastoral de la Salud es un primer acercamiento a esta formación, que muchos alumnos complementarán con la realización del Posgrado Universitario de Pastoral de la Salud a distancia, impartido por el Centro de Humanización de la Salud en colaboración con la Universidad Ramón Llüll de Barcelona. Más información e inscripciones.

El Centro de Humanización de la Salud "hace memoria"

25.500 alumnos de acciones formativas y 500 personas son atendidas en el Centro de Escucha son algunas cifras que parecen en la Memoria 2011 del Centro de Humanización de la Salud que presentó a profesionales y voluntarios el pasado 14 de abril.

Tras el saludo del Director del CEHS, José Carlos Bermejo, y del Provincial del Centro San Camilo y Director de la Revista Humanizar, Francisco Álvarez, cerca de 60 personas de diversos grupos (profesores, integrantes del Centro de Escucha, colaboradores de la Revista Humanizar…) compartieron una jornada de encuentro, agradecimiento y repaso al pasado año, amenizada por varios espacios, coordinados por Fernando Domínguez y Mari Patxi Ayerra.
Entre los datos que aparecen publicados en la memoria podemos destacar las 455 acciones formativas que ha organizado el Centro de Humanización de la Salud en las que han participado unas 25.500 personas o los 500 usuarios del Centro de Escucha en el que han colaborado más de 100 voluntarios.

12-15 de junio: "Vida religiosa sociosanitaria y pastoral de la salud ¿Hacia dónde?""

El Área Sociosanitaria de CONFER organiza unas jornadas que tienen como título “Vida religiosa y pastoral de la salud ¿Hacia dónde?”. Estas jornadas se celebrarán del 12 al 15 de junio en Ciempozuelos (Madrid) y contarán con la presencia del P. Francisco Álvarez, superior provincial de los religiosos camilos en España y de otros profesores del Centro de Humanización de la Salud.

El Área Sociosanitaria de CONFER organiza unas Jornadas que tienen como título “Vida religiosa y pastoral de la salud ¿Hacia dónde?”. Estas jornadas se celebrarán del 12 al 15 de junio en Ciempozuelos (Madrid) y contarán con la presencia del P. Francisco Álvarez, superior provincial de los religiosos camilos en España y de otros profesores del Centro de Humanización de la Salud. La Casa de espiritualidad de las Hermanas Oblatas es el lugar elegido por el Área sociosanitaria de CONFER para la celebración de unas Jornadas que llevan como título “Vida Religiosa sociosanitaria y pastoral de la salud: ¿hacia dónde?” del 12 al 15 de junio. En ellas participarán diferentes teólogos y expertos en Pastoral de la Salud como Francisco Álvarez, Marta Alonso, Abilio Fernández o Fidel Delgado. Las jornadas contarán también con diversas mesas de experiencias en las que participarán diferentes congregaciones religiosas Hermanos de San Juan de Dios, Hermanas Hospitalarias, Hermanas de la Caridad de Santa Ana,… Los religiosos camilos comparitremos la experiencia del  Centro de Escucha San Camilo.
Exhortación Apostólica Postsinodal Vita Consecrata del Beato Juan Pablo II nº  83:
"La Iglesia también recuerda a los consagrados y consagradas que es parte de su misión el evangelizar los ambientes sanitarios en que trabajan, tratando de iluminar, a través de la comunicación de los valores evangélicos, el modo de vivir, sufrir y morir de los hombres de nuestro tiempo. Es tarea propia dedicarse a la humanización de la medicina y a la profundización de la bioética, al servicio del Evangelio de la vida. Que promuevan por tanto, ante todo, el respeto de la persona y de la vida humana desde la concepción hasta su término natural, en plena conformidad con las enseñanzas morales de la Iglesia, instituyendo también para ello centros de formación y colaborando fraternalmente con los organismos eclesiales de la pastoral sanitaria."

“Las vocaciones, don de la caridad de Dios”

La XLIX Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el 29 de abril de 2012, cuarto domingo de Pascua, nos invita a reflexionar sobre el tema: Las vocaciones don de la caridad de Dios.

Queridos hermanos y hermanas:
 
La XLIX Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que se celebrará el 29 de abril de 2012, cuarto domingo de Pascua, nos invita a reflexionar sobre el tema: Las vocaciones don de la caridad de Dios.
 
La fuente de todo don perfecto es Dios Amor –Deus caritas est–: “Quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él” (1 Jn 4,16). La Sagrada Escritura narra la historia de este vínculo originario entre Dios y la humanidad, que precede a la misma creación. San Pablo, escribiendo a los cristianos de la ciudad de Éfeso, eleva un himno de gratitud y alabanza al Padre, el cual con infinita benevolencia dispone a lo largo de los siglos la realización de su plan universal de salvación, que es un designio de amor. En el Hijo Jesús –afirma el Apóstol– “nos eligió antes de la fundación del mundo para que fuésemos santos e irreprochables ante Él por el amor” (Ef 1,4). Somos amados por Dios incluso “antes” de venir a la existencia. Movido exclusivamente por su amor incondicional, él nos “creó de la nada” (cf. 2M 7,28) para llevarnos a la plena comunión con Él.
 
Lleno de gran estupor ante la obra de la providencia de Dios, el Salmista exclama: “Cuando contemplo el cielo, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que has creado, ¿qué es el hombre para que te acuerdes de él, el ser humano, para que te cuides de él?” (Sal 8,4-5). La verdad profunda de nuestra existencia está, pues, encerrada en ese sorprendente misterio: toda criatura, en particular toda persona humana, es fruto de un pensamiento y de un acto de amor de Dios, amor inmenso, fiel, eterno (cf. Jr 31,3). El descubrimiento de esta realidad es lo que cambia verdaderamente nuestra vida en lo más hondo. En una célebre página de las Confesiones, san Agustín expresa con gran intensidad su descubrimiento de Dios, suma belleza y amor, un Dios que había estado siempre cerca de él, y al que al final le abrió la mente y el corazón para ser transformado: “¡Tarde te amé, Hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé! Y tú estabas dentro de mí y yo afuera, y así por fuera te buscaba; y, deforme como era, me lanzaba sobre estas cosas hermosas que tú creaste. Tú estabas conmigo, más yo no estaba contigo. Reteníanme lejos de ti aquellas cosas que, si no estuviesen en ti, no existirían. Me llamaste y clamaste, y quebrantaste mi sordera; brillaste y resplandeciste, y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume, y lo aspiré, y ahora te anhelo; gusté de ti, y ahora siento hambre y sed de ti; me tocaste, y deseé con ansia la paz que procede de ti” (X, 27,38). Con estas imágenes, el Santo de Hipona intentaba describir el misterio inefable del encuentro con Dios, con su amor que transforma toda la existencia.
 
Se trata de un amor sin reservas que nos precede, nos sostiene y nos llama durante el camino de la vida y tiene su raíz en la absoluta gratuidad de Dios. Refiriéndose en concreto al ministerio sacerdotal, mi predecesor, el beato Juan Pablo II, afirmaba que “todo gesto ministerial, a la vez que lleva a amar y servir a la Iglesia, ayuda a madurar cada vez más en el amor y en el servicio a Jesucristo, Cabeza, Pastor y Esposo de la Iglesia; en un amor que se configura siempre como respuesta al amor precedente, libre y gratuito, de Dios en Cristo” (Exhort. ap. Pastores dabo vobis, 25). En efecto, toda vocación específica nace de la iniciativa de Dios; es don de la caridad de Dios. Él es quien da el “primer paso” y no como consecuencia de una bondad particular que encuentra en nosotros, sino en virtud de la presencia de su mismo amor “derramado en nuestros corazones por el Espíritu” (Rm 5,5).
 
En todo momento, en el origen de la llamada divina está la iniciativa del amor infinito de Dios, que se manifiesta plenamente en Jesucristo. Como escribí en mi primera encíclica Deus caritas est, “de hecho, Dios es visible de muchas maneras. En la historia de amor que nos narra la Biblia, Él sale a nuestro encuentro, trata de atraernos, llegando hasta la Última Cena, hasta el Corazón traspasado en la cruz, hasta las apariciones del Resucitado y las grandes obras mediante las que Él, por la acción de los Apóstoles, ha guiado el caminar de la Iglesia naciente. El Señor tampoco ha estado ausente en la historia sucesiva de la Iglesia: siempre viene a nuestro encuentro a través de los hombres en los que Él se refleja; mediante su Palabra, en los Sacramentos, especialmente la Eucaristía” (n. 17).
 
El amor de Dios permanece para siempre, es fiel a sí mismo, a la “palabra dada por mil generaciones” (Sal 105,8). Es preciso por tanto volver a anunciar, especialmente a las nuevas generaciones, la belleza cautivadora de ese amor divino, que precede y acompaña: es el resorte secreto, es la motivación que nunca falla, ni siquiera en las circunstancias más difíciles.
 
Queridos hermanos y hermanas, tenemos que abrir nuestra vida a este amor; cada día Jesucristo nos llama a la perfección del amor del Padre (cf. Mt 5,48). La grandeza de la vida cristiana consiste en efecto en amar “como” lo hace Dios; se trata de un amor que se manifiesta en el don total de sí mismo fiel y fecundo. San Juan de la Cruz, respondiendo a la priora del monasterio de Segovia, apenada por la dramática situación de suspensión en la que se encontraba el santo en aquellos años, la invita a actuar de acuerdo con Dios: “No piense otra cosa sino que todo lo ordena Dios. Y donde no hay amor, ponga amor, y sacará amor” (Epistolario, 26).
 
En este terreno oblativo, en la apertura al amor de Dios y como fruto de este amor, nacen y crecen todas las vocaciones. Y bebiendo de este manantial mediante la oración, con el trato frecuente con la Palabra y los Sacramentos, especialmente la Eucaristía, será posible vivir el amor al prójimo en el que se aprende a descubrir el rostro de Cristo Señor (cf. Mt 25,31-46). Para expresar el vínculo indisoluble que media entre estos “dos amores” –el amor a Dios y el amor al prójimo– que brotan de la misma fuente divina y a ella se orientan, el Papa san Gregorio Magno se sirve del ejemplo de la planta pequeña: “En el terreno de nuestro corazón, [Dios] ha plantado primero la raíz del amor a él y luego se ha desarrollado, como copa, el amor fraterno” (Moralium Libri, sive expositio in Librum B. Job, Lib. VII, cap. 24, 28; PL 75, 780D).
 
Estas dos expresiones del único amor divino han de ser vividas con especial intensidad y pureza de corazón por quienes se han decidido a emprender un camino de discernimiento vocacional en el ministerio sacerdotal y la vida consagrada; constituyen su elemento determinante. En efecto, el amor a Dios, del que los presbíteros y los religiosos se convierten en imágenes visibles –aunque siempre imperfectas– es la motivación de la respuesta a la llamada de especial consagración al Señor a través de la ordenación presbiteral o la profesión de los consejos evangélicos. La fuerza de la respuesta de san Pedro al divino Maestro: “Tú sabes que te quiero” (Jn 21,15), es el secreto de una existencia entregada y vivida en plenitud y, por esto, llena de profunda alegría.
 
La otra expresión concreta del amor, el amor al prójimo, sobre todo hacia los más necesitados y los que sufren, es el impulso decisivo que hace del sacerdote y de la persona consagrada alguien que suscita comunión entre la gente y un sembrador de esperanza. La relación de los consagrados, especialmente del sacerdote, con la comunidad cristiana es vital y llega a ser parte fundamental de su horizonte afectivo. A este respecto, al Santo Cura de Ars le gustaba repetir: “El sacerdote no es sacerdote para sí mismo; lo es para vosotros”(Le curé d’Ars. Sa pensée – Son coeur, Foi Vivante, 1966, p. 100).
 
Queridos Hermanos en el episcopado, queridos presbíteros, diáconos, consagrados y consagradas, catequistas, agentes de pastoral y todos los que os dedicáis a la educación de las nuevas generaciones, os exhorto con viva solicitud a prestar atención a todos los que en las comunidades parroquiales, las asociaciones y los movimientos advierten la manifestación de los signos de una llamada al sacerdocio o a una especial consagración. Es importante que se creen en la Iglesia las condiciones favorables para que puedan aflorar tantos “sí”, en respuesta generosa a la llamada del amor de Dios.
 
Será tarea de la pastoral vocacional ofrecer puntos de orientación para un camino fructífero. Un elemento central debe ser el amor a la Palabra de Dios, a través de una creciente familiaridad con la Sagrada Escritura y una oración personal y comunitaria atenta y constante, para ser capaces de sentir la llamada divina en medio de tantas voces que llenan la vida diaria. Pero, sobre todo, que la Eucaristía sea el “centro vital” de todo camino vocacional: es aquí donde el amor de Dios nos toca en el sacrificio de Cristo, expresión perfecta del amor, y es aquí donde aprendemos una y otra vez a vivir la “gran medida” del amor de Dios. Palabra, oración y Eucaristía son el tesoro precioso para comprender la belleza de una vida totalmente gastada por el Reino.
 
Deseo que las Iglesias locales, en todos sus estamentos, sean un “lugar” de discernimiento atento y de profunda verificación vocacional, ofreciendo a los jóvenes un sabio y vigoroso acompañamiento espiritual. De esta manera, la comunidad cristiana se convierte ella misma en manifestación de la caridad de Dios que custodia en sí toda llamada. Esa dinámica, que responde a las instancias del mandamiento nuevo de Jesús, se puede llevar a cabo de manera elocuente y singular en las familias cristianas, cuyo amor es expresión del amor de Cristo que se entregó a sí mismo por su Iglesia (cf. Ef 5,32). En las familias, “comunidad de vida y de amor” (Gaudium et spes, 48), las nuevas generaciones pueden tener una admirable experiencia de este amor oblativo. Ellas, efectivamente, no sólo son el lugar privilegiado de la formación humana y cristiana, sino que pueden convertirse en “el primer y mejor seminario de la vocación a la vida de consagración al Reino de Dios” (Exhort. ap. Familiaris consortio, 53), haciendo descubrir, precisamente en el seno del hogar, la belleza e importancia del sacerdocio y de la vida consagrada. Los pastores y todos los fieles laicos han de colaborar siempre para que en la Iglesia se multipliquen esas “casas y escuelas de comunión” siguiendo el modelo de la Sagrada Familia de Nazaret, reflejo armonioso en la tierra de la vida de la Santísima Trinidad.
 
Con estos deseos, imparto de corazón la Bendición Apostólica a vosotros, Venerables Hermanos en el episcopado, a los sacerdotes, a los diáconos, a los religiosos, a las religiosas y a todos los fieles laicos, en particular a los jóvenes que con corazón dócil se ponen a la escucha de la voz de Dios, dispuestos a acogerla con adhesión generosa y fiel.
 
Benedicto XVI
Vaticano, 18 de octubre de 2011

Más de 600 personas asisten a las XV Jornadas de Alzheimer en el Centro de Humanización de la Salud

El Centro de Humanización de la Salud se ha convertido los días 11 y 12 de abril en foro de comunicación, conocimiento e intercambio de experiencias en torno a la enfermedad de Alzheimer, en las XV Jornadas que han congregado a alrededor de 600 personas.

El Centro de Humanización de la Salud se ha convertido los días 11 y 12 de abril en foro de comunicación, conocimiento e intercambio de experiencias en torno a la enfermedad de Alzheimer, en las XV Jornadas que han congregado a alrededor de 600 personas. Organizadas por el Centro de Humanización de la Salud, de los Religiosos Camilos, y con la colaboración de la Universidad Autónoma de Madrid (las Jornadas estaban acreditadas) así como del Ministerio de Sanidad y Política Social, entre otros, estas Jornadas, completamente gratuitas y que ya van por la edición 15ª, han dado el “pistoletazo de salida” abordando el cuidado al cuidador, de la mano del Dr. Andrés Losada Baltar, doctor en psicología y profesor en la Universidad Rey Juan Carlos, en su conferencia con la que arrancó el evento. Los dos Salones de Actos del Centro, equipados con diversas pantallas para facilitar a los participantes el seguimiento de las Jornadas, han mostrado un éxito de concurrencia. Diversas autoridades participaron en el acto inaugural: Dña. Mª Salomé Adroher Biosca, Directora General de Servicios para la Familia y la Infancia, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, D. José Ramón Menéndez Aquino, Director General del Mayor, D. Antonio Burgueño, Director General de Hospitales de la Comunidad de Madrid, D. Jesús Moreno, Alcalde del Ayto. de Tres Cantos, y del P. Francisco Álvarez Álvarez, Presidente del Consejo de Administración del Centro San Camilo.
La comunicación con el enfermo, sus cuidados desde el punto de vista médico y de enfermería, y las habilidades prácticas para la intervención en situaciones difíciles, centraron los tres talleres prácticos, a los que se suman como colofón dos interesantes iniciativas, el día 12: una mesa de experiencias sobre la atención integral al enfermo de alzheimer en instituciones y una mesa de diálogo con el director médico del Centro San Camilo, Dr. D Pablo Sastre, y D.Javier Barbero, psicólogo clínico. Estas XV Jornadas han demostrado la importancia de profundizar en la dimensión relacional y no solo asistencial de los profesionales sociosanitarios, así como la importancia capital del cuidado en el cuidador.  Material didáctico de las XV Jornadas…próximamente a tu disposición  Ver galería de imágenes