La Provincia española abre lazos de colaboración con la Delegación Colombia–Ecuador

La Provincia española de los religiosos camilos continúa fortaleciendo los vínculos de comunión y colaboración con otras presencias de la Orden en el mundo. En este contexto, el pasado lunes 9 de marzo llegó a España el P. Brayan Stiven Gallo, procedente de la Delegación Colombia–Ecuador, para incorporarse durante un tiempo a la vida y misión de la Provincia.

El P. Brayan nació el 1 de junio de 1997 en Chiscas (Boyacá, Colombia). Ingresó en el seminario en 2014 y comenzó su camino formativo en la Orden de los Camilos con el postulantado en 2015. Inició el noviciado el 6 de enero de 2017 y emitió su profesión temporal el 6 de enero de 2018, realizando posteriormente su profesión solemne el 8 de diciembre de 2022. Recibió el diaconado el 15 de abril de 2023 y fue ordenado sacerdote el 29 de noviembre de 2024.

En el ámbito académico, ha realizado estudios de Filosofía y Teología en la Universidad Santo Tomás de Bogotá, formación que ha acompañado con diversas experiencias pastorales vinculadas al carisma camiliano. Entre ellas destacan su año de pastoral en la comunidad Salus Infirmorum de Medellín, así como su colaboración en el Centro de Humanización y Pastoral de la Salud de Bogotá y su servicio como asesor espiritual en el Hospital Santa Clara y en la Clínica Los Nogales.

Durante estos primeros días en España, el P. Brayan se encuentra en la comunidad de Tres Cantos, donde está teniendo la oportunidad de conocer de cerca las actividades del Centro San Camilo y comenzar a integrarse en el ritmo de la vida comunitaria y pastoral de la Provincia.

Su presencia tiene como finalidad colaborar en las actividades ministeriales y continuar su itinerario formativo, al tiempo que se fortalecen los lazos de comunión entre la Provincia española y la Delegación Colombia–Ecuador.

La llegada del P. Brayan representa un signo de apertura y colaboración internacional dentro de la familia camiliana, llamada a compartir dones, experiencias pastorales y caminos de formación al servicio de los enfermos y de quienes sufren.

Desde la Provincia española le damos una cordial bienvenida, deseándole una estancia fecunda entre nosotros. Que este tiempo sea ocasión de crecimiento personal, enriquecimiento ministerial y profundización en el carisma de San Camilo de Lelis, en favor de una misión cada vez más humanizadora en el cuidado y acompañamiento de los enfermos.

Formación en Pastoral de la Salud en Sant Pere de Ribes

El pasado 2 de marzo, las Unidades Pastorales del Arciprestazgo de Garraf, acompañadas por los sacerdotes de la zona, celebraron una charla formativa sobre Pastoral de la Salud en la capilla del Hospital de la comunidad de Sant Pere de Ribes.

El encuentro se planteó como un espacio de intercambio de conocimientos y experiencias para fortalecer el cuidado a los enfermos en las parroquias y en los hospitales, con especial atención a las personas en situación de cuidados paliativos. La iniciativa contó con la participación activa de los religiosos de la comunidad, que favorecieron y acompañaron este momento de reflexión compartida.

La jornada puso de relieve la importancia de la formación específica en Pastoral de la Salud como expresión concreta del compromiso eclesial. Cuidar no es solo asistir; implica saber escuchar, acompañar procesos de sufrimiento, sostener la esperanza y respetar la dignidad de cada persona en su fragilidad.

En este sentido, el encuentro subrayó que la Iglesia está llamada no solo a estar presente junto al enfermo, sino también a preparar agentes pastorales capaces de ofrecer una relación de ayuda cualificada, especialmente en contextos de vulnerabilidad avanzada como los cuidados paliativos.

Desde la inspiración de San Camilo de Lelis, el cuidado del enfermo se entiende como un acto profundamente evangélico: servir con competencia, ternura y humanidad. El carisma camiliano no se limita a la atención directa, sino que incluye también la tarea de formar y sensibilizar a las comunidades para que aprendan a cuidar mejor.

Este tipo de iniciativas fortalecen la conciencia de que la Pastoral de la Salud es una dimensión esencial de la misión de la Iglesia. Enseñar a cuidar, acompañar con calidad humana y espiritual y sostener a quienes atraviesan la enfermedad grave son expresiones concretas de una Iglesia samaritana, cercana y comprometida.

El encuentro en Sant Pere de Ribes se convierte así en un signo de comunión pastoral y de renovación del compromiso con los enfermos, especialmente los más frágiles, reafirmando que cuidar y enseñar a cuidar es parte esencial de nuestra identidad eclesial y carismática.

Salamanca inaugura el Centro de Escucha San Camilo, un nuevo espacio diocesano de acompañamiento y esperanza

La Diócesis de Salamanca inauguró el pasado 27 de febrero el nuevo Centro de Escucha, un servicio diocesano puesto en marcha en colaboración con el Centro de Humanización de la Salud San Camilo. Con esta apertura, el proyecto se incorpora a la Red de Centros de Escucha San Camilo, alcanzando los 51 centros en España.

El acto, celebrado en los locales parroquiales de la Santísima Trinidad, fue bendecido por el obispo de Salamanca, Mons. José Luis Retana, quien expresó su deseo de que este espacio sea “un lugar de acogida sincera, donde los corazones heridos encuentren alivio y consuelo”. Durante la inauguración se descubrió la placa con el nombre del centro, “Carmen Calzada”, en reconocimiento a su trayectoria al frente de Cáritas Diocesana durante 26 años.

Fruto del Jubileo de la Esperanza

El Centro nace como concreción pastoral del Jubileo de la Esperanza 2025, respondiendo a la llamada del Papa Francisco a ser signos tangibles de esperanza en un mundo herido. La iniciativa surge de una “doble mirada”: al Evangelio —donde Jesús escucha antes de responder— y a la realidad social salmantina, marcada por la soledad, el duelo, la enfermedad y múltiples formas de sufrimiento.

“Vivimos en una sociedad con muchas palabras, pero con demasiadas personas que se sienten solas”, se subrayó durante el acto. El nuevo centro quiere ofrecer precisamente eso: un espacio seguro y confidencial donde cada persona pueda narrar su historia sin juicio.

Integrado en la Red de Centros de Escucha

Tras la inauguración, se firmó el convenio de colaboración entre la Diócesis y el Centro de Humanización de la Salud San Camilo, formalizando la incorporación del nuevo servicio a la Red nacional.

El director del Centro de Humanización de la Salud, José Carlos Bermejo, recordó que el primer servicio de escucha nació en 1997 y destacó que “sufrir en soledad es sufrir demasiado innecesariamente”. Subrayó que lo que no está previsto en la naturaleza humana es atravesar el dolor solos. “Nos han sido dadas dos orejas y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos”, afirmó, definiendo la escucha como una auténtica diaconía de la caridad.

Bermejo puso en valor el trabajo en red: centros que comparten experiencia, formación y supervisión, respetando la identidad de cada diócesis, pero caminando juntos para mejorar la atención. Con la apertura de Salamanca, Castilla y León cuenta ya con su segundo centro integrado en esta red nacional.

Un servicio gratuito, con voluntariado formado

El Centro de Escucha está atendido por un equipo de voluntarios formados durante un año según el modelo humanizador de los Centros de Escucha San Camilo, basado en una antropología y espiritualidad cristiana. No se trata de un servicio terapéutico ni sustituye la atención psicológica o psiquiátrica, sino de un espacio de relación de ayuda cualificada, escucha activa y acompañamiento estructurado.

El servicio está dirigido a personas que atraviesan duelo, soledad, enfermedad, rupturas, conflictos familiares o crisis vitales. Ofrece atención individual, grupos de ayuda mutua y acciones comunitarias de sensibilización y formación.

Abrirá al público en la primera semana de marzo, de lunes a viernes, de 16:30 a 18:30 horas, con cita previa telefónica o por correo electrónico.

Con esta nueva iniciativa, la Iglesia en Salamanca reafirma su vocación de ser una comunidad que, antes de hablar, aprende a escuchar; un lugar donde el dolor pueda pronunciar su nombre sin miedo y donde la esperanza vuelva a abrirse camino.

Sanar la muerte de un ser querido de p. Mateo Bautista

La editorial San Pablo ha publicado Sanar la muerte de un ser querido, una obra escrita por el religioso camilo Mateo Bautista García junto a Cecilia Bazzino, que aborda en profundidad el proceso de duelo ante la pérdida de un ser querido, especialmente cuando se trata de la muerte de un hijo.

El libro forma parte de una colección dirigida por José Carlos Bermejo, Superior Provincial de los Religiosos Camilos en España, y se sitúa en la línea de la pastoral del duelo y la humanización del acompañamiento, tan vinculadas al carisma camiliano.

Una herida que atraviesa toda la persona

¿Cómo de profunda es la herida que deja la muerte de alguien cercano? La obra parte de esta pregunta radical. El sufrimiento —señalan los autores— impacta en todas las dimensiones de la persona: corporal, emocional, mental, social, valórica y espiritual. No se trata solo de “superar” el dolor, sino de reconocerlo, integrarlo y transformarlo a través de un trabajo de duelo serio y acompañado.

Desde el relato testimonial de Cecilia Bazzino, que narra la muerte de su hijo Diego y el proceso interior vivido tras esa experiencia límite, el padre Mateo Bautista ofrece claves pastorales, psicológicas y espirituales para gestionar la pérdida desde una fe madura y encarnada. El duelo aparece así como una tarea personal e intransferible, pero profundamente comunitaria.

Pastoral del duelo: evangelizar el sufrimiento

Con una amplia trayectoria misionera en América Latina y creador de los Grupos Resurrección de Pastoral del Duelo, el padre Mateo Bautista propone en estas páginas subsidios concretos para agentes pastorales, coordinadores de grupos de ayuda mutua y toda persona que desee acompañar con calidad humana y espiritual.

La obra insiste en que la relación de ayuda en el duelo no es patrimonio exclusivo de la psicología. Es también una dimensión esencial de la misión evangelizadora de la Iglesia, llamada a anunciar la Resurrección de Cristo como luz que no elimina el sufrimiento, pero sí lo ilumina y lo transforma.

En coherencia con el espíritu de San Camilo de Lelis, patrono de los enfermos y modelo de compasión concreta, el libro recuerda que quien sufre necesita escucha, desahogo, sentido y fe. Acompañar el duelo es, en este horizonte, una expresión sublime de solidaridad y comunión eclesial.

De venta en librerías y en humanizar.es

Nueva Publicación de José Carlos Bermejo «El principio de la humanización»

El Superior Provincial de los Religiosos Camilos y director del Centro San Camilo, José Carlos Bermejo, presenta una nueva publicación titulada El principio de la humanización, editada por Desclée de Brouwer, en la que profundiza en los fundamentos antropológicos, éticos y espirituales del cuidado en el ámbito sanitario y social.

El texto propone recuperar la humanización como principio vertebrador de la acción asistencial, más allá de enfoques meramente técnicos o procedimentales. Desde una perspectiva interdisciplinar, el autor articula una reflexión que integra tradición cristiana, bioética contemporánea y experiencia clínica, subrayando que cuidar no es solo intervenir, sino reconocer la dignidad inviolable de cada persona, especialmente en situaciones de vulnerabilidad .

Humanizar: más que una estrategia, un fundamento

En la obra, Bermejo advierte del riesgo de reducir la humanización a un eslogan institucional o a un conjunto de protocolos. Frente a ello, defiende que se trata de un principio estructural que debe inspirar la cultura organizativa, la relación profesional–paciente y las políticas de atención. Humanizar implica situar a la persona en el centro, reconocer su dimensión biográfica, emocional y espiritual, y promover entornos asistenciales basados en la compasión, la escucha y la responsabilidad ética .

El autor insiste en que la calidad técnica es condición necesaria, pero no suficiente: sin una auténtica orientación al cuidado integral, la asistencia corre el riesgo de despersonalizarse. En este sentido, la humanización se presenta como criterio de discernimiento para evaluar prácticas, estructuras y estilos de liderazgo en instituciones sanitarias y sociosanitarias.

Una aportación al debate actual sobre el cuidado

El principio de la humanización dialoga con los desafíos contemporáneos del sistema sanitario: la tecnificación creciente, la presión asistencial, la gestión de la cronicidad y el acompañamiento al final de la vida. Desde la experiencia acumulada en el ámbito de los cuidados paliativos y la formación en counselling y bioética, Bermejo ofrece claves concretas para fortalecer una cultura del cuidado centrada en la dignidad, la empatía y la justicia.

La publicación, realizada con la editorial Desclée de Brouwer, se inscribe en la trayectoria del autor como referente en humanización de la salud y supone una nueva contribución al pensamiento pastoral y sanitario en lengua española, consolidando su compromiso con una asistencia que no solo cure cuando sea posible, sino que siempre cuide y acompañe .

Con esta obra, los Religiosos Camilos refuerzan su misión carismática al servicio de los enfermos y de quienes los atienden, promoviendo una visión del cuidado que integra competencia profesional, sensibilidad ética y profundidad espiritual.

De venta en librerías y en humanizar.es

Cuaresma 2026: «Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión»

El próximo miércoles 18 de febrero iniciamos la Cuaresma 2026. Con motivo de este tiempo litúrgico, la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha publicado el Mensaje del Papa León XIV, titulado «Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión», fechado el 5 de febrero en el Vaticano.

El Santo Padre sitúa la Cuaresma como un tiempo privilegiado para “poner de nuevo el misterio de Dios en el centro de nuestra vida”, recuperando el dinamismo de la fe y evitando que el corazón se disperse entre preocupaciones y distracciones. La conversión, recuerda, comienza cuando nos dejamos alcanzar por la Palabra y la acogemos con docilidad, renovando la decisión de seguir a Cristo en el camino hacia Jerusalén, donde se consuma el misterio pascual.

Escuchar: abrir espacio a la Palabra y al clamor

El Papa subraya que la escucha es el primer signo de una relación auténtica. Escuchar la Palabra de Dios en la liturgia educa una escucha más profunda de la realidad, especialmente del sufrimiento y la injusticia. A la luz del episodio de la zarza ardiente (cf. Ex 3,7), recuerda que Dios mismo “oye el clamor” de su pueblo oprimido, inaugurando así una historia de liberación.

Esta llamada interpela directamente a nuestras comunidades. Parroquias, familias y comunidades religiosas están invitadas a realizar un camino compartido en el que la escucha de la Palabra y del clamor de los pobres y de la tierra se convierta en estilo de vida. Desde el carisma de San Camilo de Lelis, esta exhortación adquiere una resonancia particular: escuchar el sufrimiento concreto del enfermo, acoger su dolor y reconocer en él el rostro de Cristo es camino privilegiado de conversión y servicio.

Ayunar: educar el deseo y desarmar el lenguaje

Si la Cuaresma es tiempo de escucha, el ayuno —afirma el Papa— dispone el corazón para acoger la Palabra. No se trata solo de una práctica ascética, sino de un ejercicio que ordena los apetitos, mantiene despierta el hambre y la sed de justicia y las orienta hacia Dios y hacia el prójimo. Vivido con fe y humildad, el ayuno conduce a un estilo de vida más sobrio y coherente con el Evangelio.

De modo concreto, el Santo Padre propone una forma de abstinencia especialmente necesaria hoy: “desarmar el lenguaje”. Renunciar a las palabras hirientes, al juicio precipitado y a la calumnia es también ayuno. Medir las palabras y cultivar la amabilidad —en la familia, el trabajo, las redes sociales o los debates públicos— abre espacio a la esperanza y a la paz.

Una conversión que es comunitaria

Finalmente, el Papa insiste en la dimensión comunitaria de la Cuaresma. La conversión no afecta solo a la conciencia individual, sino también al estilo de las relaciones y a la calidad del diálogo. En este horizonte, nuestras comunidades están llamadas a convertirse en lugares donde el grito de quienes sufren encuentre acogida y donde la escucha genere caminos de liberación.

Para la Familia Camiliana, este mensaje es una invitación a renovar la fidelidad al carisma recibido: vivir la Cuaresma como tiempo de conversión pastoral y caritativa, intensificando la escucha del Señor en la oración y la escucha compasiva de los enfermos y más vulnerables. Así, el itinerario cuaresmal se convierte en oportunidad para crecer en humanidad, servicio y comunión, edificando —como recuerda el Papa— la civilización del amor.

Leer mensaje del Papa León XIV aquí

El Papa León XIV invita a vivir la compasión del samaritano en la Jornada Mundial del Enfermo 2026

El próximo 11 de febrero de 2026, la Iglesia celebrará la XXXIV Jornada Mundial del Enfermo, que tendrá lugar de forma solemne en Chiclayo (Perú). Con este motivo, el Papa León XIV ha hecho público su mensaje bajo el lema: «La compasión del samaritano: amar llevando el dolor del otro».

En su reflexión, el Santo Padre retoma la parábola del Buen Samaritano como imagen central del cuidado cristiano: detenerse, mirar, acercarse y hacerse cargo del hermano herido. Frente a la cultura de la prisa y la indiferencia, el Papa subraya que la compasión auténtica implica presencia, tiempo y compromiso real con quien sufre.

El mensaje destaca que el cuidado de los enfermos no es solo una tarea individual, sino una misión compartida y eclesial, donde familias, profesionales sanitarios, agentes pastorales y comunidades están llamados a formar un “nosotros” que sostenga, acompañe y devuelva esperanza.

El Papa recuerda también que amar al prójimo es la prueba concreta del amor a Dios. Cuidar, escuchar y consolar no son gestos opcionales, sino una forma viva de fe. En este sentido, la Iglesia está llamada a ser samaritana, valiente y solidaria, especialmente con los enfermos, ancianos y personas vulnerables.

Para la familia camiliana, este mensaje resuena con fuerza: el carisma de san Camilo de Lelis —poner “más corazón en las manos”— sigue siendo hoy una respuesta actual y necesaria ante el sufrimiento humano.

La Jornada Mundial del Enfermo será así una oportunidad para renovar el compromiso con una cultura del cuidado, donde nadie quede solo en su dolor y donde la compasión se traduzca en gestos concretos de cercanía y humanidad.

Leer mensaje para la Jornada aquí

Los Religiosos Camilos renuevan sus votos en la fiesta de la Inmaculada

El 8 de diciembre, solemnidad de la Inmaculada Concepción, los Religiosos Camilos de todo el mundo han renovado por devoción sus votos solemnes, recordando aquel 8 de diciembre de 1591 en que san Camilo y sus primeros 25 compañeros profesaron de manera definitiva su consagración a Dios y a los enfermos.

Como cada año, la familia camiliana revive este gesto fundante que une historia, espiritualidad y misión. Los religiosos renuevan sus votos de pobreza, castidad, obediencia y su compromiso de servir a los enfermos incluso con peligro de la propia vida, carisma que define la identidad de la Orden desde sus orígenes.

En esta ocasión, la celebración ha estado iluminada por el Año Jubilar de la Esperanza y por el 450º aniversario de la conversión de san Camilo. El Superior Provincial, Hno. José Carlos Bermejo, ha dirigido un mensaje fraterno invitando a vivir esta fiesta con gratitud por el pasado heredado y con una esperanza activa, comunitaria y comprometida: “La esperanza —recuerda— no es pasiva; nos impulsa a construir lo que anhelamos, a seguir sirviendo con corazón tierno en una humanidad herida”.

Bermejo evoca además la figura de María Inmaculada, cuya presencia acompaña momentos clave de la historia camiliana. Su actitud orante, su serenidad y la luz que simboliza su iconografía fueron presentadas como inspiración para la vida consagrada actual. También anima a los religiosos a cultivar palabras amables y una fraternidad renovada como expresión concreta del carisma.