Inauguración del Belén de San Camilo

Un año más gracias al esfuerzo y la dedicación e personas voluntarias con las que colaboran los residentes y trabajadores del centro San Camilo ve la luz nuestro peculiar Belén. 

A través del Belén de San Camilo que va encarnando las distintas realidades del centro mostramos los diferentes modos de cuidar y de enseñar a cuidar que los religiosos Camilos impulsamos mediante nuestras obras. En el podemos ver los diferentes espacios de la casa que nacen de uno del acontecimiento más inspirador para la humanización que es el misterio de la encarnación de Dios que continuamos contemplando más especialmente en estos días.

Nos acompañará durante este tiempo de Navidad para seguir estimulando nuestra capacidad para cuidar igual que María y José cuidaron de Jesús, como decía San Camilo, «cuidando como una madre cuida a su único hijo enfermo». 

Os invitamos a visitar nuestro centro y contemplar el Belén, descubriendo y disfrutando de los detalles que, como en  la vida, dan autenticidad y profundidad a la experiencia. Deseamos también que todas las personas que participan de nuestra cotidianidad en cualquiera de las obras de los religiosos Camilos se sienta representado en esta imagen fraterna en la que se muerta en la cotidianidad de la vida ordinaria un misterio extraordinario.

 

Acoger al frágil es Navidad

Aleteia se hace eco de las palabras de Jose Carlos Bermejo, Delegado General de la Provincia Española sobre el sufrimiento en las fiestas de navideña en un artículo titulado «Navidades con Ausencias».

Ciertamente, en esta época del año, que se caracterizan por su alegría, su tono familiar, las luces, los regalos, la fiesta, etc. Ponen en jaque a todas esas personas que están tristes y dolidas por la pérdida de un ser querido, por problemas o circunstancias de la vida que llevan su corazón a una sintonía diferente de la que marca nuestra sociedad.

Es nuestra misión como creyentes acudir y acoger al que sufre y está necesitado, como lo estuvieron María y José en Belén, de nuestra ayuda y comprensión. Muchas veces intentamos forzar la alegría de otros reprimiendo, acorralando y juzgando la tristeza del que no puede estar alegre, en vez de acompañar compasivamente el sufrimiento, regalándonos el verdadero sentido y misterio de la Navidad que es la acogida del frágil.

Animamos a estar atentos y sostener a aquellos que más ayuda necesitan en estas fiestas sobre todo desde la compresión y la generosidad, generosidad que va más allá de los regalos que tanto brillan pero quizá no llegan a iluminar donde es más necesario.