Actualidad


05/06/26

Salud mental y fraternidad camiliana

El Encuentro Internacional de Superiores Mayores de la Orden de los Ministros de los Enfermos, que se celebra en Buquiánico, continúa profundizando en los desafíos y oportunidades que afronta hoy la vida religiosa camiliana. El Superior Provincial de España, Hno. José Carlos Bermejo, ha compartido la reseña de los trabajos desarrollados durante la jornada del 5 de junio, marcada por la reflexión sobre la salud mental, la vida consagrada y la colaboración entre provincias.

La mañana estuvo dedicada a una reflexión sobre la salud mental, guiada por el  p. Giovanni Mario Tinente, un sacerdote especialista invitado. La ponencia invitó a los participantes a profundizar en el acompañamiento de las personas que sufren trastornos o dificultades psicológicas, así como a comprender mejor la diversidad de personalidades presentes en las comunidades religiosas. Se subrayó la importancia de promover entornos comunitarios capaces de integrar las diferencias, acoger la fragilidad y favorecer relaciones saludables y maduras.

Durante la sesión vespertina, el P. Mateus Locatelli, de Brasil, abordó diversos aspectos jurídicos y normativos vinculados a la profesión religiosa. Entre los temas tratados destacaron la elaboración del testamento, la renuncia a los bienes patrimoniales y la clarificación de los procedimientos económicos que acompañan tanto la profesión temporal como la perpetua. Estas disposiciones, se señaló, ayudan a vivir con autenticidad el voto de pobreza y expresan el deseo de libertad interior que permite al religioso entregarse plenamente al servicio de los enfermos.

La última intervención estuvo a cargo de Paul Kabore, hermano religioso y miembro de la Consulta General, quien presentó una amplia reflexión sobre la colaboración interprovincial. Su exposición puso de relieve tanto los desafíos como las oportunidades que surgen cuando distintas provincias comparten recursos, personas y proyectos apostólicos. El diálogo posterior permitió constatar que las dificultades que aparecen en estos procesos son, en gran medida, las propias de toda convivencia humana, mientras que la riqueza de la colaboración fortalece la comunión y amplía las posibilidades de servicio de la Orden.

Los participantes coincidieron en la necesidad de cultivar la transparencia, la confianza mutua y la claridad en los acuerdos, elementos esenciales para seguir construyendo una auténtica fraternidad internacional al servicio de la misión camiliana.