Actualidad


13/02/26

La alegría del cudidado

El carisma camiliano nos invita a cuidar y enseñar a cuidar con competencia y corazón. Celebraciones como el “Día N” y el trabajo de animación y eventos en el Centro San Camilo hacen visible que el cuidado cristiano y la realidad de los centros no es triste ni distante: es profundamente humano, lleno de vida y capaz de generar auténtica alegría.

En cada sonrisa compartida, en cada abrazo entre generaciones, en cada gesto sencillo de atención, se hace presente el Evangelio del Buen Samaritano.

Una actividad significativa en esta línea ha sido la celebración del “Día N”, una jornada especialmente dedicada a las familias y a los más pequeños, en la que la casa se llena de  encuentros y vida compartida en la que residentes y niño comparten espacio risas y actividades. Un día para abrir las puertas, estrechar lazos y recordar que el cuidado no se vive en soledad, sino en comunidad.

La animación y las actividades de risoterapia son otra manera de introducir el humor también como herramienta de cuidado y salud. A través de dinámicas sencillas, música y humor compartido, residentes, familiares y profesionales experimentaron juntos el poder sanador de la risa.

La alegría no niega la fragilidad, pero la ilumina. En la tradición de San Camilo de Lelis, el cuidado no es solo técnica o asistencia, sino también ternura, creatividad y cercanía. La risoterapia nos recordó que el buen humor puede aliviar tensiones, fortalecer vínculos y devolver esperanza.