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24/08/26

José Carlos Bermejo aborda en Panamá la dignidad y la humanización del final de la vida

Del 20 al 22 de agosto, José Carlos Bermejo, Superior Provincial de los religiosos camilos de España, ha participado en Panamá como ponente internacional en el IV Congreso Interdisciplinario de Duelo e Intervención en Crisis y II Jornada Nacional de Cuidados Paliativos, organizado por la Fundación Piero Rafael Martínez de la Hoz, en colaboración con la Asociación Panameña de Psicólogos y la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA).

El encuentro, celebrado en el Auditorio Benjamín Ayechu de la USMA, reunió a profesionales de distintos ámbitos de la relación de ayuda —psicología, medicina, enfermería, trabajo social y otros campos vinculados al acompañamiento— con el objetivo de fortalecer las competencias para afrontar el duelo, las situaciones de crisis y los procesos de atención al final de la vida. El Ministerio de Salud de Panamá destacó durante la inauguración la necesidad de consolidar los cuidados paliativos como un elemento esencial de las políticas sanitarias y de garantizar un acompañamiento digno cuando la curación ya no es posible.

La dignidad como clave del cuidado al final de la vida

Entre las intervenciones de José Carlos Bermejo destacó especialmente su conferencia sobre la dignidad en la terminalidad, en la que abordó la dignidad desde sus dimensiones intrínseca, ética, social y existencial.

Su planteamiento situó la dignificación de la persona como una de las claves fundamentales de la atención al final de la vida. Frente a una mirada que puede reducir la terminalidad a sus aspectos estrictamente clínicos, Bermejo puso el acento en la necesidad de cuidar a la persona en todas sus dimensiones, reconociendo su valor y singularidad hasta el final.

Esta perspectiva conecta directamente con la tradición humanizadora de los Religiosos Camilos y con la apuesta por unos cuidados paliativos capaces no solo de controlar los síntomas, sino también de atender las dimensiones emocionales, sociales, espirituales y relacionales de quien sufre.

La propia actualidad del congreso refleja esta preocupación. El Ministerio de Salud panameño subrayó durante su inauguración que la calidad de un sistema sanitario también se manifiesta en la manera en que acompaña a las personas cuando la curación ya no es posible, reivindicando los cuidados paliativos como una expresión especialmente humana del cuidado.

Duelo, culpa y esperanza

La participación de Bermejo se extendió a diferentes espacios del congreso. Entre ellos, una mesa redonda dedicada a la culpa y el duelo, además de otras intervenciones relacionadas con la ética y el final de la vida. La agenda de su participación en Panamá incluyó también actividades de encuentro y diálogo con la Fundación organizadora.

La presencia de Bermejo en este encuentro adquiere especial significado por la trayectoria de la Fundación Piero Rafael Martínez de la Hoz, una organización sin ánimo de lucro que nació en el año 2000 a partir de la experiencia de una familia que había sufrido la pérdida de un hijo. Desde entonces, la Fundación ha desarrollado programas de acompañamiento emocional y atención psicológica dirigidos a personas, familias y colectivos que afrontan pérdidas significativas, además de iniciativas de formación para profesionales.

La Fundación cuenta ya con una amplia experiencia en este ámbito y ha organizado anteriormente congresos, diplomados y simposios internacionales sobre duelo, intervención en crisis y cuidados paliativos.

«Necesitamos construir una cultura que hable de la muerte»

La visita de José Carlos Bermejo a Panamá estuvo acompañada también por una entrevista publicada por la revista panameña Ellas, en la que el especialista reflexionó sobre el duelo, la muerte y el desafío de humanizar el final de la vida. La entrevista, publicada el 17 de julio, sirvió como anticipo de su participación en el congreso.

En ella, Bermejo señala que una de las dificultades para afrontar la muerte procede precisamente de nuestra resistencia a hablar de ella. A su juicio, la sociedad necesita desarrollar una mayor cultura de la tanatología, que permita comprender la muerte y los procesos asociados a ella sin convertirlos en una realidad de la que simplemente se intenta huir.

Al mismo tiempo, destaca que se están produciendo avances positivos: existe una mayor aceptación de la necesidad de atender específicamente el final de la vida y se está desarrollando progresivamente una cultura que favorece los cuidados paliativos.

La entrevista aborda también el impacto de la era digital en la experiencia del duelo. Bermejo advierte de que las nuevas formas de relación —marcadas por la presencia de identidades digitales y vínculos mediados por la tecnología— están transformando la manera en que las personas viven la pérdida y mantienen simbólicamente la relación con quienes han fallecido.

Para Bermejo, humanizar el final de la vida significa llevar los valores del humanismo al ámbito del cuidado, especialmente cuando la persona se encuentra en una situación de máxima vulnerabilidad. Esto implica controlar adecuadamente los síntomas físicos, acompañar las emociones, atender la dimensión espiritual y trabajar desde equipos multidisciplinares, situando el alivio del sufrimiento y la persona por encima de una atención exclusivamente tecnológica.

También cuestiona algunos de los mitos asociados al duelo, entre ellos la idea de que «el tiempo todo lo cura». El proceso de duelo, explica, requiere comprensión, ternura y, cuando es necesario, acompañamiento profesional. Validar la experiencia emocional y espiritual de cada persona resulta fundamental para ofrecer un acompañamiento verdaderamente humanizador.

La participación de José Carlos Bermejo en Panamá supone así un nuevo espacio para compartir la experiencia de humanización desarrollada desde el Centro de Humanización de la Salud y el Centro Asistencial San Camilo de Tres Cantos, y para establecer vínculos con iniciativas latinoamericanas comprometidas con el acompañamiento del duelo y el cuidado al final de la vida.