Continuamos trabajando para construir entornos seguros
El trabajo de la Iglesia española para construir entornos seguros continua con mayor esfuerzo y determinación, todas las instituciones trabajan para ser una Iglesia que acoja acompañe y cuide a toda su comunidad, construyendo de forma constante el Reino.
En este trabajo estamos comprometidos los religiosos Camilos espacialmente desde la oficina de entorno seguro desde las que contribuimos a esta misión a todo el centro.
El encuentro tuvo como objetivo marcar las líneas clave para acompañar a los victimarios y afrontar las dificultades de este desafío. Profundizamos en el papel de las personas cercanas y los roles que desempeñan —amigos, sacerdotes, religiosos y laicos— en el acompañamiento a quienes han cometido abusos, promoviendo una actitud responsable y consciente de la gravedad del daño causado y de las dinámicas propias del abuso. Promoviendo un acompañamiento desde la verdad, la responsabilidad y la prevención.
Asimismo, la jornada afianzó una cultura de tolerancia cero frente a cualquier forma de encubrimiento o connivencia, subrayando la importancia de que quienes acompañan nunca se conviertan, aunque sea de manera involuntaria, en parte del problema. En este sentido, se trabajó en la necesidad de actuar siempre desde la transparencia y la colaboración con las medidas establecidas por la Iglesia y los profesionales especializados y el resto de organismos competentes.
Por último reflexionamos sobre la aplicación de herramientas como los pactos institucionales para abordar los planes de seguridad definidos para cada caso, una herramienta que respeta en todo momento las competencias de terapeutas, superiores y responsables institucionales. Todo ello poniendo en el centro la protección de menores y de adultos vulnerables como criterio prioritario y transversal de cualquier actuación pastoral o de acompañamiento.
Un encuentro desafiante y duro pero que refleja el compromiso serio e integral de la protección de los menores y vulnerables en la Iglesia creando un espacio seguro a la luz del Evangelio.
