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09/03/26

Encuentros intergeneracionales que humanizan el cuidado

Durante el curso pastoral 2025-2026, niños y adolescentes de la Parroquia Santa María Madre de Dios han desarrollado una experiencia de voluntariado que ha propiciado diversos encuentros intergeneracionales con los residentes de la residencia asistencial.

A lo largo de varios domingos, los jóvenes —acompañados por sus catequistas y familias— han compartido momentos significativos con las personas mayores de la casa. Esta iniciativa ha sido acompañada por el religioso camilo Hardy Cruz, quien ha favorecido el encuentro entre generaciones y ha animado esta experiencia pastoral centrada en el cuidado y la cercanía.

Una de las dimensiones más visibles de este voluntariado ha sido la participación activa en la Eucaristía dominical celebrada en la residencia. Los niños y adolescentes han colaborado poniendo voz a la oración de los fieles, presentando las ofrendas y participando en la acción de gracias.

Estos gestos sencillos, pero profundamente significativos, han permitido expresar el valor del cuidado que diariamente se brinda en la casa, subrayando la importancia de la comunidad y de la fe compartida.

Además de la celebración litúrgica, los jóvenes han dedicado tiempo al acompañamiento cercano de los residentes en las plantas y en la Plaza San Camilo. Este contacto directo ha favorecido momentos de diálogo, escucha y afecto, generando un clima de alegría y bienestar para quienes viven en la residencia.

Para muchos de los mayores, estos encuentros se convierten en una oportunidad de sentirse escuchados y valorados. Al mismo tiempo, los jóvenes regresan a sus hogares con la experiencia enriquecedora de haber compartido tiempo y afecto con quienes representan la memoria viva de la comunidad.

Esta iniciativa pone de relieve el valor educativo y pastoral de las experiencias de voluntariado en la formación de niños y adolescentes. El contacto con la fragilidad, el aprendizaje del cuidado y la relación con los mayores ayudan a cultivar la sensibilidad social, la empatía y el compromiso solidario.

La comunidad expresa un agradecimiento especial al párroco José María Aparicio, a los catequistas, a las familias y, de manera particular, a los niños y jóvenes que han dedicado su tiempo domingo tras domingo para hacer posible este encuentro intergeneracional.

Una experiencia que muestra cómo la cercanía, la fe compartida y el cuidado mutuo generan bienestar y esperanza, y reflejan de manera concreta el espíritu de servicio inspirado en San Camilo de Lelis.