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09/07/26

La Provincia Española despide al Hno. Hardy Cruz

Con un profundo sentimiento de gratitud y fraternidad, la comunidad religiosa de Tres Cantos y la Provincia Española de los Religiosos Camilos despidieron el pasado 7 de julio, en el anfiteatro del Centro San Camilo, al Hno. Hardy Steward Cruz Huamán, quien, tras cuatro años de formación, servicio y vida compartida entre nosotros, regresará el próximo 11 de julio a Perú para incorporarse de nuevo al ministerio de la Viceprovincia peruana y continuar su camino vocacional hacia la profesión solemne, prevista para el próximo mes de agosto.

La celebración reunió a trabajadores, voluntarios, religiosos, colaboradores y amigos que quisieron agradecer la huella que Hardy deja en la comunidad y en el Centro. Fue un acto sencillo, pero profundamente emotivo, conducido por Francisco Rodríguez, gerente del Centro San Camilo, en el que las palabras de reconocimiento se entrelazaron con el afecto y la esperanza.

Cuatro años de formación, servicio y crecimiento

Desde su llegada a España, Hardy ha vivido una intensa etapa de crecimiento humano, espiritual y académico. Durante este tiempo ha completado los estudios de Filosofía y Teología en la Universidad Pontificia Comillas, además de ampliar su preparación con el Máster en Intervención en Duelo, el Diploma en Gestión de Centros para Personas Mayores, el Diploma de Especialización Universitaria en Cuidados Paliativos y numerosas actividades formativas relacionadas con la humanización de la salud, la bioética, el duelo y la pastoral sanitaria.

Sin embargo, su paso por España no ha estado marcado únicamente por el estudio. Siguiendo el espíritu de San Camilo de Lelis, Hardy ha sabido integrar la formación con el servicio cotidiano, convencido de que el conocimiento adquiere su verdadero sentido cuando se pone al servicio de las personas más vulnerables.

En el Centro San Camilo desempeñó su labor como auxiliar de enfermería, distinguiéndose por su cercanía, disponibilidad y entrega a las personas mayores y enfermas. Su presencia discreta, constante y generosa ha sido un testimonio vivo del carisma camiliano, que invita a cuidar con competencia profesional, pero, sobre todo, con un corazón lleno de misericordia.

Especialmente significativa fue también su colaboración en el Centro de Escucha San Camilo, donde acompañó a personas en duelo. El propio Hardy reconoció durante su despedida que esta experiencia ha sido una de las más valiosas de su formación, porque le permitió descubrir la fuerza sanadora de la escucha, la acogida y el acompañamiento en los momentos de mayor fragilidad.

Durante el acto, numerosos trabajadores del Centro quisieron expresar públicamente su agradecimiento por la cercanía, sencillez y disponibilidad que Hardy ha mostrado a lo largo de estos cuatro años.

En nombre de la comunidad y de la Provincia Española, el Hno. José Carlos Bermejo, realizó una intervención cargada de gratitud y profundidad. Recordó que la presencia de Hardy en España respondía a un doble objetivo: completar su formación teológica y colaborar activamente en la misión camiliana. Destacó cómo supo aprovechar plenamente esta oportunidad, enriqueciendo su preparación con estudios especializados y poniendo todos esos aprendizajes al servicio de la comunidad y de las personas atendidas.

José Carlos subrayó especialmente su capacidad de servir "más con las obras que con las palabras", su disponibilidad para cuidar, escuchar, colaborar y construir fraternidad. Agradeció su trabajo como enfermero, su servicio en el Centro de Escucha, su implicación con el voluntariado, la vida litúrgica y la comunidad, así como la riqueza del intercambio cultural vivido durante estos años. Finalmente, le animó a regresar a Perú llevando consigo todo lo aprendido para hacerlo fructificar en favor de los enfermos, especialmente en el ámbito de los cuidados paliativos, uno de los sueños pastorales que Hardy desea impulsar en su país. Como recordó citando a San Camilo, "Nada nos une más a Dios que la caridad", invitándole a seguir haciendo de ese principio el centro de su vida y de su ministerio.

También intervino el Hno. Long, superior de la comunidad de Tres Cantos, quien quiso recordar uno de los consejos fundamentales que recibió de su propio formador y que hoy transmite a las nuevas generaciones de religiosos camilos: cuidar siempre la relación con Dios, la relación con los hermanos de comunidad y la relación con los enfermos. Tres pilares inseparables que sostienen la vocación camiliana y que Hardy está llamado a seguir cultivando en la nueva etapa que ahora comienza.

El Hno. Hardy tomó finalmente la palabra para expresar un sencillo pero sentido "Gracias Muchas" a toda la comunidad. Agradeció el cariño recibido durante estos cuatro años por parte de los trabajadores del Centro Asistencial, del Centro de Humanización de la Salud, de los voluntarios y de la comunidad religiosa, destacando cuánto le han ayudado a crecer como persona, como religioso y como futuro ministro de los enfermos.

Su despedida no supone un adiós, sino el envío de un hermano que regresa a su tierra enriquecido por la experiencia vivida y preparado para continuar sirviendo allí donde la Orden le necesite.

Desde la Provincia Española de los Religiosos Camilos damos gracias a Dios por la vida y la vocación del Hno. Hardy, por su testimonio silencioso de servicio, por su entrega generosa y por todo lo compartido durante estos cuatro años. Le acompañamos con la oración en esta nueva etapa y le deseamos que su próxima profesión solemne sea el comienzo de un fecundo ministerio al servicio de los enfermos, haciendo vida el carisma de San Camilo de Lelis allí donde la Iglesia y los más frágiles le reclamen. Que el Señor bendiga su camino y haga de él un auténtico signo de esperanza y de misericordia.