El pasado 18 de abril se celebró en Valencia la jornada “La escucha que transforma: presencia y autenticidad en el arte de acompañar”, organizada por el Centro de Humanización de la Salud San Camilo en colaboración con el Centro Arrupe de los Jesuitas, dentro de la Red de Centros de Escucha San Camilo. Un ejemplo de trabajo intercongregacional que da sus frutos al servicio de los que sufren.
El encuentro reunió a profesionales y voluntariado del ámbito sociosanitario y educativo para profundizar en el valor de la escucha activa como herramienta esencial en los procesos de acompañamiento emocional ante el sufrimiento, la pérdida o la soledad; ámbitos en los que seguimos trabajando por humanizar y llevar la buena noticia del evangelio.
José Carlos Bermejo, superior provincial de los religiosos camilos, subrayó la importancia de la humanización en el cuidado y la necesidad de acompañar desde la autenticidad y la coherencia personal, un trabajo complejo y diario que ha de ir desarrollando toda persona que desea ponerse al servicio de aquellos que sufren. Inmaculada Grau, que abordó la escucha como valor para la salud mental, poniendo el acento en la autenticidad y en la ética del silencio, un concepto desafiante para nuestra sociedad actual en el que el ruido y la distracción imperan.
La jornada incluyó talleres prácticos impartidos por voluntarios de la Red de Centros de Escucha, centrados en la ética del cuidado, la gestión emocional y la construcción de relaciones basadas en la confianza. Para cerrar la jornada Arnaldo Pangrazzi reflexionó sobre la ética de la escucha como un modo de “estar con el otro” desde una presencia auténtica y respetuosa; y Agustín Bado, quien puso en valor el acompañamiento como un proceso profundamente humano capaz de transformar el dolor en oportunidad de crecimiento.
Una jornada que permitió visibilizar la importante labor de los Centros de Escucha San Camilo, al servicio de personas que sufren, siendo reflejo del carisma camiliano tan vivo en nuestro presente.