Finalizan las obras de la Comunidad de Sevilla

Después de varios meses de trabajos continuos ha concluido las obras de remodelación de la casa de la comunidad de Sevilla de los Religiosos Camilos. Este proyecto comenzó su andadura el 23 de enero de 2017 y ha tenido como finalidad favorecer espacios de humanización y de encuentro con la creación de aulas de formación y espacios para el Centro de escucha, un lugar soñado con cariño para acompañar en el sufrimiento, particularmente en el duelo.

Compartimos en camilos.es algunos trazos del mensaje del Delegado General de los religiosos camilos en España el Hno. José Carlos Bermejo:

“El deseo de renovación de la Casa de Sevilla se arrastra desde 2006, cuando se empezó a hacer un estudio para ver si se podía destinar para un Centro Asistencial. En 2012 se abandonó la idea, siendo Superior Provincial el p. Francisco Alvarez.

Desde entonces, el anterior Consejo Provincial y el actual, han tenido un diálogo con la comunidad para valorar alternativas de reforma. En la Reunión Abierta celebrada en marzo de 2015, una amplísima mayoría (86%) se inclinaba por “mejorar las actuales instalaciones del Centro de Escucha, Atención a domicilio, Aula de formación abierta y referente para la Familia Camiliana”.

En julio de 2018 se dan por concluidas las obras, habiendo dejado como resultado una intervención que ha consistido en: cambio del saneamiento (a causa de las humedades), de las instalaciones de agua corriente, luz, aire acondicionado, y calefacción; refuerzo de la estructura, particularmente la horizontal de cada planta, construcción de pared con vecino donde no la había y redistribución de los espacios en función de las necesidades, ampliando zona para lavadero.

El estilo que se ha querido seguir ha sido funcional, sin barreras arquitectónicas, respetuoso de los elementos más nobles del edificio, creativo en detalles decorativos que evocan la categoría “corazón” (con frases bíblicas en el hall y la nueva escalera), así como referentes importantes de la vida de San Camilo (con frases suyas y nombres de lugares en la primera planta), y palabras que invitan al cultivo de los valores (en la segunda planta).

Un agradecimiento grande hay que expresarlo a la Comunidad, que ha vivido en el mismo edificio mientras se realizaban las obras, atravesando las normales incomodidades del proceso. Igualmente a la Provincia en general, que ha apoyado el proyecto con fondos propios, y que revertirá en una vida digna de los religiosos y un ministerio hermoso.

En efecto, “si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles”.

Ahora se trata de hacer de este espacio un lugar donde habite el Señor, especialmente en los corazones de los miembros de la comunidad, que aún tienen el desafío de vivir como operarios de la viña del Señor, como religiosos camilos. Así también, confío que la planta destinada a servicios, sea lugar donde la acogida del sufrimiento y la formación de agentes de la salud y voluntarios, contribuyan a construir un mundo más alineado con los valores del Evangelio.

José Carlos Bermejo

 

Artículo de José Carlos Bermejo en la Revista CONFER

Ha sido publicado recientemente en la Revista trimestral de CONFER número 218 un artículo del Hno. José Carlos Bermejo, Delegado General de los religiosos Camilos en España, titulado “Sanar y salvar a heridos del mundo”. En este artículo Bermejo hace una mirada hacia adentro y hacia afuera de las organizaciones de salud. Mira la salud como algo no puramente biológico, sino que afecta a todas las dimensiones de la persona.

Los religiosos son sanadores heridos, vulnerables, son los primeros en necesitar evangelización en el campo de la salud para vivir saludablemente y desde ahí convertirse en generadores de salud espiritual.

«Sanar y salvar». Con este expresivo título CONFER ha querido presentar una reflexión para poder vivir más sanamente la propia vida y consagración y desde ahí poder ofrecer lo mucho y bueno que tiene la vida consagrada, como espacio de sanación para otros.

Este número “coincide con el inicio del período de descanso vacacional. Un buen momento para una lectura reposada del contenido de este número que, en buena parte, va dedicado a unas dificultades a las que cada vez más religiosos y religiosas se enfrentan: el cansancio, el estrés, la sobrecarga de trabajo, etc.

(Descargar artículo)

Revista CONFER

La revista CONFER, subtitulada “Revista de Vida Religiosa”, nace en 1962 como órgano de la Conferencia Española de Religiosos.

Su objetivo es la información, reflexión y formación, especialmente en el ámbito español, acerca de la vida consagrada de la actualidad y desde varias perspectivas: teológica, bíblica, espiritual, histórica, canónica, o de las Ciencias Humanas.

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El Centro de Humanización de la Salud, de los Religiosos Camilos, abre las inscripciones para la formación de posgrado para el nuevo curso 2018-2019 que comenzará el próximo mes de octubre. Seis líneas de posgrados universitarios (3 mástes, 1 universitario) dirigidos por José Carlos Bermejo.

Te invitamos a informarte sobre las siguientes actividades que ofrece el centro junto con la Fundación Pere Tarrés perteneciente a la Universidad Ramon Llull en Barcelona

Esta propuesta de formación se dirige prioritariamente a profesionales que trabajan en los servicios sociales, sanitarios o sociosanitarios (auxiliares de enfermería, técnicos de atención sociosanitaria, trabajadores sociales, psicólogos, médicos,…) y que quieren adquirir conocimientos y destrezas para que su actividad tenga una impronta humanizadora.

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14 de julio fiesta de San Camilo

Hoy 14 de julio la Iglesia y la Orden de Ministros de los Enfermos (Religiosos Camilos) celebran  la fiesta de San Camilo, fundador de la Orden de Ministros de los EnfermosReligiosos, patrono de los enfermos y trabajadores del mundo de la salud.

Con motivo de esta celebración José Carlos Bermejo Delegado general de los religiosos Camilos en España, presenta algunos aspectos del final de la vida de Camilo, aspectos provocadores para humanizar el proceso de vivir el morir de manera apropiada.

La muerte de Camilo tuvo lugar en Roma, a los 64 años, en la casa de La Maddalena, que aún hoy se conserva como casa generalicia de la Orden.

El proceso final de Camilo no fue de unos días… Camilo se sintió particularmente débil unos meses antes, no pudiendo ir al hospital como los demás (como cuidador) y sintiendo envidia: “Dichosos vosotros, que habéis estado en aquella santa viña, sirviendo a los pobres enfermos”, les decía a sus compañeros que iban al hospital, al que él llamaba viña.

Un día de su última primavera en que el médico le dejó salir de la casa de la Maddalena, donde él tenía certeza de morir, pidió al carrocero que se dirigiera hacia el hospital del Espíritu Santo, que para él era el jardín donde se respira el aire que solo hay en el paraíso. Allí entró con ayuda de dos religiosos y conversó con los enfermos a los que les dio su bendición y expresó su deseo de estar siempre con ellos. Sentía una particular “atracción” hacia el hospital. Decía que tenía imán para él.

Fue el 1 de mayo cuando mandó llamar al Prefecto de la Casa y le preguntó si había traído ya el Óleo Santo nuevo, pidiendo que lo hicieran porque sería necesario para su Unción. Se hizo una reunión de médicos en su presencia y, después de escucharles a todos, se pronosticó su muerte, diciendo: “Sí, señores, yo he seguido muchos tratamientos, tanto en Nápoles como en Génova, y aquí en Roma, y no mejoro, por lo que concluyo que hay aquí escondido algún secreto de Dios, y quién sabe si quiere que padezca alguna cosa por su amor; y ¿cuándo hemos de hacer algo bueno por la Eternidad, si no es al final de la vida?”.

Al día siguiente también le dijeron que los médicos consideraban que si bien la enfermedad podía alargarse tiempo, no escaparía de ella. A la pregunta del Superior sobre cómo lo vivía, él dijo que bien y alegremente, porque había tenido la Buena Noticia de que pronto haría el viaje al Paraíso. “¿Por qué no he de estar alegre siendo esta la mejor noticia que yo podía tener? Ya no me preocupa más que Dios me conceda un pequeño rinconcito en el Paraíso. Tampoco me preocupa la Orden porque Dios enviará otros hombres. Ya hace seis años que dejé el generalato para cuidar de mi alma y disponerme para la muerte”.

Durante los últimos meses, Camilo mendigaba apoyo espiritual al estilo de la época, solicitando que celebrase por él la Eucaristía e hicieran oraciones. Le visitaban y buscaban su bendición y su intercesión, así como el deseo de conservar algo suyo simbólicamente.

Camilo tuvo la posibilidad, en las últimas semanas de su vida, de despedirse por escrito con una Carta Testamento con algunas recomendaciones. En esta Carta Testamento, son claras las preocupaciones de Camilo al final de su vida y los deseos de morir cerrando el círculo biográfico. Con conciencia de continuidad para sí mismo en manos de Dios y de continuidad para la Orden, pide comunión espiritual, transmite su deseo de fidelidad en la pobreza y en la misión de la Orden de servir a los enfermos, así como expresa su deseo de que no se malogre la identidad hecha de religiosos sacerdotes y laicos, con su particular originalidad. Una herencia hermosa de un hombre apasionadamente entregado a la humanización del mundo del sufrimiento y conocedor de las vulnerabilidades de los religiosos y de la misma condición humana.

Su preocupación por la Orden le lleva a decir que esta “pobre planta” podría ser “destruida y aniquilada”, más que por la guerra externa, por la acción tortuosa de algunos religiosos que dejarán que engañen “su mente disfrazándose de bien pero buscando, en realidad, desviar y alterar nuestro santo Instituto”». Para él, los Ministros de los Enfermos deben ser siempre Ministros de los Enfermos. Vio amenazas de manera particular cuando se empezaron a tener iglesias propias y sacerdotes que podían preferir actividades eclesiásticas, en lugar de servicio a los enfermos. Tan delicada pudo ser la situación que el mismo Cicatelli, en su vida manuscrita del padre Camilo, escribe amargamente: «De la multitud nacía una confusión grandísima; y la mucha mala hierba sofocaba la poca buena que había».

Después del 20 de junio de 1614, escribió dos cartas: una firmada por él y dictada, y la otra escrita por él mismo, el 5 de julio.

La que firma, es dirigida al p. Agostino Grossi, superior de 5 casas que había en Nápoles, con un centenar de religiosos. Camilo es muy incisivo, y con amargura y pena pregunta si ha recibido la carta que le mandó para todos los padres y hermanos y si la ha leído en presencia de todos. Lo justifica diciendo que está peor y quiere a toda costa que esa carta sea leída por todos.

Camilo se sentirá peor y solicitará insistentemente la celebración de la Unción y el Viático, para lo cual se hará presente en su lecho de muerte el Cardenal Ginnasio Protector.

En los últimos días, ordenó que pintaran un cuadro, concretamente que se pintase un Cristo muerto en la cruz, y en la parte superior el Padre eterno, y el Espíritu Santo en forma de paloma en los lados, llenos de la sangre derramada por Jesús; y al pie de la cruz, María orando por Camilo.

El 6 de julio hizo que todos los padres y hermanos se sentaran, y habiendo pedido licencia al Padre General para decir algunas palabras, les exhortó a todos a la observancia del Instituto, en particular a la fervorosa caridad con los enfermos, a la unión y caridad entre sí mismos, a la pureza del corazón y del cuerpo, a la pobreza, obediencia y humildad, que no perdiesen el ánimo por las grandes borrascas y persecuciones que había vivido la Orden, porque todos los principios eran dificultosos. Al fin, derramando muchas lágrimas, según su biógrafo Sancio Cicatelli, dijo: “Padres y hermanos míos, yo pido misericordia a Dios, y después demando perdón al Padre General y a todos los demás, de cualquier mal ejemplo que les haya dado en el pasado, asegurándoles que más ha procedido de mi poco saber, que de mala voluntad”. Y a todos, presentes y ausentes, les dio la bendición.

A continuación, el Padre General y los presentes le pidieron perdón y se despidieron entre lágrimas, besándole las manos.

A las visitas que recibió después, aunque principales, les dio este recado: “Por mi amor que me excuséis con estos señores, que yo he ya recibido el Santo Óleo y me quiero retirar un poco dentro de mí mismo”. El padre Marcelo Manfio le dijo a Camilo: “Padre, estos señores vienen por consuelo de sus almas, vuestra Paternidad los admita, que irán desconsolados por no verle”. Respondió Camilo: “¡Qué quieren ver, sino un cuerpo casi corrompido, postrado en una cama, como un cadáver; si esto desean, vayan a los hospitales, allí hagan obras de caridad y consuelen los enfermos, y no quieran hablar al primero en los perversos hombres del mundo! Además, padre Marcelo, que una vez sola se muere, y yo debo procurar morir bien”.

Le trajeron el cuadro que había encargado, pero el confesor había hecho pintar al mismo padre Camilo arrodillado ante la cruz, junto a la Virgen. Camilo exclamó: “Señor, vos sabéis que no ha sido esta mi intención; pero como habéis querido que me pongan debajo de vuestros pies, y de la protección de vuestra Santísima Madre, sea para que yo espere más misericordia, y que me caiga alguna gota de vuestra sangre, que con abundancia me purifique” . Quiso acomodar el cuadro en lugar donde le pudiese ver para meditar el misterio que representaba, como hiciera San Agustín con los Salmos Penitenciales.

Le pidió al enfermero que cuando se muriese, que le repitiese palabras de esperanza hasta cuarto de hora después de muerto.

Según sus escritos, el 10 de julio Camilo confirma su Testamento espiritual que pediría que se lo pusieran al cuello después de muerto. Al demonio tentador le deja Camilo “todos los pecados y todas las ofensas que he cometido contra Dios”; al mundo, “todas las vanidades”; a Jesús, “mi alma”; a San Miguel Arcángel, “todo el intelecto”; a María Virgen y Madre, “mi voluntad”; y de nuevo a Jesús crucificado, in extremis, “todo mi ser, en alma y cuerpo”.

La mañana del domingo 13 de julio le dijo a un padre que le velaba: “No sé si estos padres han pensado ya en las cosas necesarias para mi entierro”. Respondió el padre que ya se había hablado de eso. Añadió Camilo: “Advertid que no hay más tiempo que mañana”.

La mañana del 14 de julio, último día de su vida, le visitó de nuevo el Cardenal Ginnasio Protector. Después preguntó qué hora era, al escuchar dar el reloj. Eran las ocho. El dijo “cómo tan tarde, que esta será la última Misa que oiré”. Estaba realmente preocupado por su salvación. Acabada la misa rogó al confesor que no se apartase de su cama por si le viniera a la mente alguna cosa que pudiese confesar.

Al médico, después de agradecerle, le dijo: “Otro médico me espera”. Así pasó algunas horas rodeado de los suyos hasta que, a las 21.30, falleció a los 64 años de edad, 40 años después de su conversión y 28 después de que aprobó su Congregación Sixto V y 20 después de elevada a Orden por el papa Gregorio XIV. Fue enterrado por la noche, por indicación del papa, a la vista del revuelo que se generó en Roma.

 

A la muerte del Fundador , la Orden Ministros de los Enfermos contaba con 299 religiosos, 154 sacerdotes y 145 hermanos, en 17 casas repartidas por casi toda Italia y divididas en 5 provincias .

Hoy, al celebrar el recuerdo de aquel 14 de julio de 1614, podemos quedarnos con algunas de sus bendiciones, como la del 10 de julio de 1614: «Con esto acabo, enviando a todos (en cuanto me es concedido por Dios nuestro Señor, y de su parte) mil bendiciones; no solo a los presentes, sino también a los futuros que sean operarios de esta santa Orden hasta el fin del mundo».

José Carlos Bermejo

Mons. José Cobo y José Carlos Bermejo

En el Centro San Camilo, el obispo auxiliar de Madrid, José Cobo y José Carlos Bermejo comparten horas de celebración de San Camilo, con mensajes de refuerzo de la creatividad del carisma camiliano en la iglesia de Madrid y de España. Una cultura de la salud con su sano foco espiritual es reclamada por Cobo.

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Reflexión del Hno. José Carlos Bermejo tras su viaje a Taiwán

Nos hacemos eco de la reflexión del Hno. José Carlos Bermejo delegado provincial de la Provincia Española de los religiosos camilos que la semana pasada concluyó su viaje por varias poblaciones de Taiwán.

“Los Superiores Mayores de los camilos del mundo nos hemos reunido en Lotung (Taiwán) con la Consulta General del 18 al 23 de junio. Como todos los años, intercambiamos experiencias y hablamos de cómo va la vida de la Orden y de las Provincias, con una perspectiva mundial.

Esta vez hemos prestado atención particularmente  la presencia y trabajo de los camilos en Taiwán, Vietnam, Indonesia, Filipinas, Thailandia, India. La presencia es creciente y la proyección tiene sabor misionero, joven, creativo, apasionado. Son fundaciones nacidas de los misioneros italianos. Tienen el reto de la formación de los propios religiosos (por ser la mayoría jóvenes), que lo afronta con buena estrategia de apuesta por formarse no solo en teología, sino también en otras carreras vinculadas con el mundo de la salud.

Una grandísima atención la prestan a los enfermos de sida, niños, adultos, personas al final… El sida está silenciado en nuestros días, sin embargo, los enfermos existen, los excluidos también, las situaciones socialmente empobrecidas son terribles si no hay solidaridad compasiva para con ellos.

Los modelos de presencia de los camilos en el mundo no son uniformes. En algunos lugares existen grandes hospitales y centros de formación; en otros, pequeños centros con atención muy próxima y más dirigida a los más excluidos. Una variedad que muestra diferentes sensibilidades en torno a un mismo carisma, que es hermoso verlo expresado por todo el mundo.

Siempre será un desafío promover la cultura sobre el carisma camiliano en términos teológicos y pastorales, cosa que no harán otros, sino nosotros mismos”.

Esperamos que la reflexión de José Carlos nos ayude a renovar nuestra vocación misionera, sobre todo con los excluidos y los que quedan en las periferias de nuestras propias comunidades.

La experiencia de compartir la misión que realizan otros en diferentes lugares del mundo es una vía privilegiada para la mejora y el enriquecimiento de nuestra propia acción pastoral. Por ello aprovechamos para agradecer a todos los hermanos repartidos por el mundo que comparten nuestra misión y con los que somos capaces de humanizar más allá de las fronteras.

 

Concluye la reunión de Superiores Mayores de la Orden

El encuentro de este último día de encuentro ha sido moderado por el Hno. José Ignacio Santaolalla.

Toda la mañana de hoy viernes 22 de junio ha sido dedicada a visitar las obras sociales de los Camilos en Taiwán en donde se ha compartido momentos de encuentro y dialogo con algunos invitados, los gerentes, colaboradores y voluntarios.

En estas visitas los superiores mayores han tenido la posibilidad de participar en la bendición solemne de la primera piedra de la nueva instalación para las personas con Alzheimer. En esta ceremonia ha participado el vicepresidente de la República de Taiwán, quien manifestó su agradecimiento y admiración por la labor de los religiosos camilos en Taiwán en estos 60 años de presencia.


También se visitó la escuela de enfermería que actualmente cuenta con más de 3.000 miembros: jóvenes capacitados en enfermería y disciplinas educativas: una contribución adicional de los camilos al desarrollo del mundo de la salud y la cultura en Taiwán.

Finalmente se realizó un visita al reciente “santuario de San Camilo” de Loudong, construido para implementar la devoción de los fieles a nuestro santo fundador y su mensaje de misericordia hacia los enfermos.

La tarde ha sido dedicada al informe del p. Laurent Zoungrana sobre los diversos aspectos del sector de la formación de la Orden y el trabajo de la reunión anual de 2018.

La Santa Misa ha sido celebrada por el Nuncio Mons. Sladan Cosic donde se ha presenciado un espectáculo ‘popular’ ofrecido por el grupo juvenil “Lanyang Youth Catholic Center” bajo la dirección del p. Giancarlo Michelini. Con esta celebración eucarística se dio por terminado la reunión anual de los Superiores mayores y la Consulta General.

La próxima reunión para el año 2019, se celebrará en Roma del 10 de al 19 de marzo de 2019: la primera parte de encuentro será compartida con el consejo general de todos los institutos de vida consagrada, inspirados en el carisma de San Camilo , (Religiosos camilos, las Hijas de San Camilo, Ministras de los enfermos, Siervas de la encarnación, Misioneras de los enfermos “Cristo esperanza”, Stella Maris, …); la segunda parte será dedicada al trabajo y a la reflexión de los Superiores mayores con la Consulta en particular en preparación para el Capítulo General de la Orden (2020).

Gracias a todos los que contribuyeron a la realización de esta reunión en Taiwán (18-22 de junio de 2018): una mención especial a los hermanos de la Delegación de Taiwán el p Didone y al Superior Provincial de Filipinas el p. Jojo Eloja.

Continúa el encuentro de Superiores Mayores y la Consulta General.

Síntesis del encuentro del miércoles 20 de junio.

El moderador de esta jornada ha sido el P. Laurent Zoungrana, Vicario general y responsable del secretariado general para la formación.

El encuentro ha comenzado con la celebración eucarística presidida por el Padre. Guy-Gervais Ayté, Viceprovincial de Benín, quien celebraba sus 45 años de vida.

La mañana de este tercer día de encuentro ha sido dedicada a la presentación general de la Viceprovincia de Benin-Togo por el P. Guy-Gervais Aytè, Viceprovincial Superior, en vista de la transición canónica al estatus de Provincia (programada para septiembre de 2018).

45 años de la bendición de Dios en la misión en África.

Se traza la historia de la llegada de los Camilos, comenzando con el primer proyecto distante para abrir una misión en Benin en el año 1969. Los religiosos camilos p. Gino Cisternino, p. Vincenzo di Blasi, fr. Antonio Pintabona llegaron a Benín el 4 de marzo de 1973 por invitación del entonces arzobispo de Coutonou, mgr. Christophe Adimou. Los primeros religiosos benineses que realizaron su profesión religiosa en 1994 fueron Huber Goudjinou, Raoul y Robert Marius yabbie Koriko, que posteriormente fueron ordenados sacerdotes en 1998.

Hasta la fecha, la viceprovincia se compone de 72 sacerdotes religiosos, 7 hermanos religiosos, 7 profesos temporales, 5 novicios, 13 postulantes, 11 aspirantes. Varios religiosos están especializados en diferentes disciplinas: teología, espiritualidad, bioética, medicina, enfermería, diagnóstico, docentes. Varios religiosos viven y trabajan en el extranjero en apoyo de otras provincias y delegaciones camilianas (Italia, Burkina Faso, Austria, España, Francia, República Centroafricana). En España tenemos 4 religiosos quienes se encuentran apoyando algunos ministerios específicos, al tiempo que continúan su formación en otros ámbitos como medicina, farmacia y también con la formación que imparte el Centro de Humanización de la Salud en Tres Cantos.

La viceprovincia está constituida en 11 comunidades y una residencia. Existen varias formas de ministerio: hospital, hogar para personas mayores abandonadas, centro de salud, casas para leprosos, una granja agropastoral, escuela de enfermería,…

La vida de la viceprovincia se sustenta en el compromiso de todos sus miembros de vivir el carisma en la fraternidad: oración, retiros comunitarios mensuales y anuales, asambleas generales, consejos familiares. El ministerio de los religiosos es vivo e interesante y cuenta con la estima y el aprecio del pueblo así como de las autoridades civiles: visita y comunión a los enfermos y ancianos en el hogar, adopción a distancia para la educación de los niños, apoyo material de los pobres, el acompañamiento espiritual de las personas frágiles, el seguimiento y la integración de los enfermos con déficit mental, la animación de las capellanías de los hospitales, el acompañamiento de los laicos y, en particular, de los miembros de la Familia Camiliana Laica.

Los desafíos que aguardan el futuro cercano de la viceprovincia son la sostenibilidad económica, la implementación del carisma en el contexto africano, la construcción y desarrollo del centro de capacitación, la estructuración de un verdadero consejo de administración, gestión y coordinación de todas las obras sanitarias, el pago de un salario mensual a los religiosos involucrados en las obras para apoyar a sus comunidades de pertenencia, seguridad médica y social para todos los religiosos.

La presentación del p. Guy-Gervais Ayté ha sido presidida por la reflexión espiritaul del P. Rosario Mauriello, Superior de la provincia Siculo-napolitana, que es la provincia “madre” de la presencia camiliana en Benin-Togo.  P. Rosario comparte su alegría por el recorrido humano, espiritual, ministerial, que ha sido realizado por esta joven realidad camiliana en Benin-Togo. Igualmente en su reflexión, ha descrito la gran calidad de su compromiso con el pobres y enfermos (salud, cultura, capacitación, crecimiento y promoción de la salud pública,…). Igualmente agradeció a los hermanos de la Viceprovincia por la ayuda valiosa y sustancial que ofrecen a la provincia “madre”. Sin su presencia, su humanidad, su fraternidad, competencia y profesionalismo no podría ser posible la sostenibilidad y la vida de las obras en Italia.

Terminada la relación se dio la palabra a los demás superiores mayores de donde surgieron los siguientes interrogantes:

  • ¿cuáles son las iniciativas para la sostenibilidad económica de la viceprovincia y en particular de las grandes escuelas de formación?
  • ¿Cómo se enfrentan las tensiones entre las dos almas de la viceprovincia: la identidad togolesa y la identidad beninesa del religioso camiliano?
  • ¿Qué tipo de perspectiva cultiva la viceprovincia para el desarrollo específico de la presencia camiliana en Togo?
  • ¿Qué iniciativas se necesitan para implementar el carisma camiliano en el área africano-inglesa en la que insiste la viceprovincia?
  • ¿Cuáles son los desafíos para la promoción vocacional y la formación de religiosos provenientes de países tan diversos (Benín, Togo, Ruanda, África Central, Nigeria, Congo, …)?
  • ¿Existen planes de desarrollo para estructurar la fundación camiliana en la República Centroafricana?
  • ¿Cuáles son las motivaciones por las cuales un gran número de religiosos (40 religiosos, hasta la fecha) de la viceprovincia viven en el extranjero (para la misión, para la capacitación, para la adquisición de habilidades profesionales, para la recolección de apoyo económico)?

La fecha programada para la celebración de la transición canónica al estado de provincia será del 14 al 15 de septiembre de 2018, con motivo de la celebración solemne de la ordenación sacerdotal de 4 religiosos camilos.

Terminada la relación de la Viceprovincia de Benín, se dio paso a una breve relación de los Consultores Generales.

El Hno. Ignacio Santaolalla, ecónomo general de la Orden, presenta el presupuesto (estimación final 2017 y presupuesto 2018) de la Curia General.

Gianfranco Lunardon, Secretario General, presenta algunos elementos relacionados con la identidad y el valor del Archivo General Histórico y del Archivo General Actual. Pidió una mayor atención y precisión en el uso de del manual en la preparación de prácticas relacionadas con la vida religiosa y de las comunidades de la Orden. Igualmente compartió la actividad de la Oficina de Comunicación de la Orden y también el estado de los trabajos de restauración en la Iglesia de La Magdalena.

Aris Miranda informó sobre las actividades de la secretaría para el ministerio bajo el tema: “revitalización del ministerio camiliano”. Presentó los resultados de la reunión internacional de las parroquias Camilianas (São Paulo-Brasil, abril de 2017) y anticipó algunas sugerencias para la próxima reunión internacional de los administradores de las obras (São Paulo-Brasil, octubre de 2019). Recordó la identidad y los fines de CADIS (Camillian Disaster Service), la actualización de las actividades y el tipo de trabajo llevado a cabo, la actividad de recaudación de fondos y los proyectos pendientes.