Icono Orden
Orden de los Ministros de los Enfermos.
Religiosos Camilos
  • Cuidamos
    Cuidamos
  • Enseñamos a cuidar
    Enseñamos a cuidar
  • Cuidamos al final de la vida
    Cuidamos al final de la vida
  • Humanizar la salud
    Humanizar la salud
  • Trabajamos con personas con discapacidad
    Trabajamos con personas con discapacidad
  • Por todo el mundo
    Por todo el mundo
  • Consagrados
    Consagrados
  • Cuidamos a otros consagrados
    Cuidamos a otros consagrados
  • Vida Comunitaria
    Vida Comunitaria
  • Pastoral de la salud
    Pastoral de la salud
  • Capellanías en hospitales
    Capellanías en hospitales
  • Visítanos
    Visítanos
  • San Camilo
    San Camilo
  • Consulta General
    Consulta General
  • Capítulo Provincial
    Capítulo Provincial
  • Familia Camiliana Laica
    Familia Camiliana Laica
«¿Que tengamos cuidado porque en Milán hay peste? Precisamente por eso vamos allí.»(San Camilo)

Provincia Sículo-Napolitana

La fundación de la Provincia Sículo-Napolitana se remonta a los tiempos de san Camilo, que fue quien creó las comunidades de Nápoles, Palermo y Messina. En 1588 el santo fundó la primera casa de la Orden fuera de Roma, la Casa Profesa de Santa María Porta Coeli en Nápoles, comenzando así la historia de la Provincia Napolitana. Primer superior de esta casa fue el padre Blas Oppertis, estrecho colaborador y sucesor del Fundador en la guía de la Orden. También en Nápoles, debido a las constantes peticiones de jóvenes, se abrieron el noviciado Chiamatone y los hospitales Annunziata e Incurabili, que gozaron de la presencia de san Camilo, cuyos viajes a esta ciudad fueron numerosos, y de sus hijos.

En 1600 se creó la Provincia Sícula y a las casas de Palermo y Messina les siguieron otras quince fundaciones, en las que los Camilos antepusieron la asistencia a los enfermos en sus casas privadas a la de los hospitales.

Entre otros gestos heroicos de los seguidores de san Camilo, recordamos la obra de asistencia durante la peste de Palermo (1642); la de Nápoles (1654), en la que perdieron la vida un centenar de religiosos, y la de Messina (1743), que vio con dolor cómo contraían la peste y morían muchos religiosos, incluidos algunos ancianos y jóvenes novicios.

Las supresiones

Con motivo de las injustas leyes del reino de España primeramente y del Gobierno italiano más tarde, y a causa de dos supresiones en 1866, las dos Provincias de la Italia meridional, reducidas a algunas casas, fueron suprimidas. Muchos religiosos se dispersaron y sólo algunos siguieron impertérritos su obra asistiendo a los enfermos en las casas privadas. En Nápoles, gracias a la estima de que gozaban por su servicio a los enfermos, los hijos de san Camilo se salvaron de la supresión mediante un decreto del Ayuntamiento que anuló la ley estatal. Desde ese momento, y hasta 1935, los religiosos napolitanos dependerán de la Provincia Romana.

En 1905 los Camilos volvieron a Messina y posteriormente a Acireale, dando así los primeros pasos para la reconstrucción de la antigua Provincia. En 1935 los Camilos de Nápoles, Messina y Acireale, por decisión del superior general, Florindo Rubini, constituyeron un Comisariado, es decir, una forma de Provincia. El 4 de octubre del mismo año, el padre Rubini emanó un decreto con el que daba nuevamente forma y cuerpo a la antigua Provincia, fusionando la Sícula y la Napolitana. De esta gloriosa historia no podemos dejar en el olvido a los mártires de la caridad de la Provincia Sículo-Napolitana, cuyos nombres son casi desconocidos por no haber sido canonizados, pero santos sin duda.

Los mártires de la caridad

Entre otros, recordamos al padre Giovan Battista di Gaeta, al padre Angelo della Marca y al hermano Serafino Lucchese, muertos cuando asistían a los soldados víctimas de la peste en Pozzuoli en 1588; a los padres y hermanos Cesare Vici, Marco de Marchi, Matteo Taurini, Francesco Vitellini y Tommaso Trona, muertos durante la peste de Nola de 1600; al sobrino segundo de san Camilo de Lelis, Octavio de Lelis, y a otros trece que con él murieron en Nápoles asistiendo a los enfermos en el hospital Annunziata en 1600; al padre Giovanni Battista Pasquali, que murió asistiendo a los apestados en Palermo en 1624; al hermano Pietro Suardi, a los padres Prospero Voltabio, Giovanni Battista Alberti, Giovanni Battista Capaldo, Giovanni Battista De Leonardis, Luigi Franco, Diego Basso y otros mártires desconocidos que murieron durante la peste de Nápoles de 1656.

Más cercanos a nosotros, podemos reconocer los rostros del padre Barca, del padre Celestino y del clérigo Alphonse-Marie, quienes se introducen en el surco de la gran epopeya comenzada en el siglo XVI por Camilo de Lelis. La Provincia Sículo-Napolitana está presente en este momento en el sur de Italia y en Benin, donde hace presente y actual el carisma del Fundador a través de las obras de misericordia con los enfermos, los necesitados y los últimos. Los profesos perpetuos de la Provincia madre son 32 y los de la Delegación 33.

Nuestras comunidades

Ofrecemos en síntesis la actividad de cada una de las comunidades:

  • Nápoles: Los religiosos se dedican principalmente a la asistencia de los enfermos en los hospitales públicos Vincenzo Monaldi, donde la comunidad ofrece su ministerio de asistencia religiosa y espiritual desde el 20 de agosto de 1939, el Policlínico y el hospital Pascal, este último con instalaciones de carácter científico relacionado con la lucha contra el cáncer.
  • Casoria: La comunidad dirige el hospital de Santa Maria della Pietà. Fue el 1 de julio de 1954 cuando Vincenzo Ferrara, ciudadano y médico de Casoria, donó todos sus bienes a los religiosos camilos para que construyeran un hospital en el corazón del antiguo centro histórico.
    San Giorgio a Cremano: Es la sede de la curia provincial y se acoge en ella a los familiares de todos los religiosos, especialmente los ancianos. En ella se realizan múltiples actividades, como las del Centro de Espiritualidad San Camilo, el Gymnasium Charitatis y el Centro Misionero.
  • Messina: Los Camilos volvieron a esta ciudad en 1905, y después del terremoto de 1908, los religiosos y el arzobispo, monseñor Paino, acordaron que la iglesia de San Camilo se construyera en el espacio contiguo a Torre Vittoria. Fue consagrada el 31 de julio de 1932. Poco tiempo después los religiosos construyeron allí una clínica.
  • Palermo: La comunidad pone en práctica su misión en el hospital Villa Sofía y en la iglesia de Santa Ninfa.
  • Acireale: El Centro de primera acogida “Casa Sollievo San Camillo” se inauguró en 1996 teniendo en cuenta las necesidades de la gente del territorio.
  • Acireale-Mangano: La comunidad centra su actividad en tres residencias, una en Acireale y dos en Mangano, pueblecito este último situado en las laderas del Etna.
  • Instituto Juan XXIII: Hace ya más de cuarenta años que los religiosos camilos de la comunidad de Acireale ofrecen un servicio destinado a jóvenes discapacitados.
  • La Tienda San Camilo: Esta residencia es una casa familiar para enfermos de sida y la dirige uno de nuestros religiosos.
  • Macchia: Es la última comunidad abierta en nuestra Provincia y tiene a su cargo la parroquia “Santa Maria della Libera” y la asistencia pastoral a los enfermos del territorio.
REDES SOCIALES:
Perfiles de Camilos
| Compartir la página en:
Facebook
Twitter
o en otra