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Orden de los Ministros de los Enfermos.
Religiosos Camilos
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«¿Que tengamos cuidado porque en Milán hay peste? Precisamente por eso vamos allí.»(San Camilo)

Provincia del Norte de Italia

En mayo de 2013 con la aprobación del capítulo General, se creó la provincia Italiana en la cual se agrupaban dos históricas provincias: La Provincia Lombardo-Véneta y la Provincia Piamontesa. El proyecto inicial era crear una sola Provincia que agrupase las cuatro existentes en Italia. 

Finalmente esta idea no fue llevada a cabo, no obstante el 24 de junio de 2015 el P. General Leocir Pessini con el Decreto 390/2015 erige canónicamente la nueva provincia con el nombre de Provincia Nort Italiana de la Orden de los Clérigos Regulares Ministros de los Enfermos. 

Provincia Lombardo-Véneta

La Provincia Lombardo-Véneta, que fue la última en aparecer en Italia, en el siglo XIX, fue también la que alcanzó un mayor crecimiento, hasta el punto de ser determinante en la expansión de la Orden en el mundo.

Aquí ofrecemos solamente datos de esta Provincia en Italia. Abarca las regiones de Lombardía, Véneto y Emilia-Romaña.

P. Cesare Bresciani

El origen de la Provincia Lombardo-Véneta se debe a un hombre excepcional, el veronés Camillo Cesare Bresciani (1783-1871), sacerdote diocesano de gran espiritualidad y caridad, humanista y orador sagrado de mucha fama. Un día abandonó la cátedra y el púlpito y pidió que se le destinara al asilo de la ciudad como capellán. Fascinado por san Camilo de Lelis, se propuso trasplantar la Orden a su tierra. Tenía más de 50 años cuando se hizo ministro de los enfermos y fundó, en 1842, la primera comunidad camiliana en Verona.
El padre Bresciani es considerado el segundo fundador de la Orden por haber sido promotor de una reforma destinada a recuperar en el Instituto camiliano el espíritu de los orígenes con la figura de los hermanos, la asistencia espiritual y de enfermería en los hospitales y la vida fraterna en comunidad.

El secreto del extraordinario desarrollo de la fundación de Verona se debe a este impulso innovador que el padre Bresciani le infundió gracias a la colaboración de un grupo de hombres excepcionales, entre los que destacan el padre Luis Artina -primer maestro de los novicios y de los profesos y más tarde, en 1862, primer superior provincial-, el padre Luis Tezza y el padre Estanislao Carcereri.

En el momento de la erección canónica como Provincia (1862), la fundación camiliana contaba cincuenta comunidades esparcidas especialmente en el Véneto, con alguna en Emilia (Ferrara) y en Lombardía (Cremona). El desarrollo, que tan prometedor parecía, fue interrumpido por la supresión de los institutos religiosos decretada por el Gobierno italiano (1866), lo que produjo una dolorosa dispersión de los religiosos.

Durante este periodo de crisis floreció el proyecto misionero del padre Estanislao, joven religioso de gran inteligencia y notable apertura mental, resuelto y creativo. Se unió con un grupo de religiosos camilos a la expedición organizada por Daniel Comboni para “salvar a África con África” (1867). La presencia del padre Carcereri al lado de Daniel Comboni era determinante para el éxito del proyecto misionero, pero diez años después fue interrumpido debido a los duros conflictos surgidos entre estos dos hombres excepcionales, ardientes de celo por la promoción humana y espiritual de los africanos, pero víctimas de sus propios defectos de carácter.

Superado el difícil tiempo de la supresión, se pudieron recuperar las casas confiscadas y promover nuevas fundaciones con diversas actividades pastorales.

Un sector que experimentó ya en sus comienzos un importante desarrollo fue el de las capellanías de los hospitales. Junto a ellas comenzaron a surgir en la primera mitad del siglo XX instituciones sanitarias propias en las que desplegaron su celo apostólico generaciones enteras de religiosos hermanos: las Clínicas de Cremona (1904) y de Milán (1946), el Instituto terapéutico de Verona-Alberoni (1928), la Clínica San Pío X de Milán (1966). Más tarde llegaron las residencias de ancianos de Capriate, Verona-San Giuliano, Verona-Santa Maria del Paradiso, Venecia y Besana Crianza. Más recientemente, por iniciativa de algunos religiosos, han surgido casas de acogida para personas en difícil situación: tercermundistas, drogadictos, enfermos de sida, enfermos psiquiátricos (Predappio, Pergine), personas sin techo, con lo que se ha consolidado y dado continuidad a iniciativas menos estructuradas que habían surgido anteriormente.

En el campo de la animación del personal hay que recordar la institución, en 1930 y por iniciativa del padre Celestino Milanese, de la Unión Católica de las Enfermeras (UCI, y a partir de 1978 ACOA), que ejerció y sigue ejercitando una importante función en la formación de los trabajadores sanitarios.

Después del Concilio Vaticano II, la Provincia se abrió de manera organizada al ministerio de la formación mediante iniciativas diversas, especialmente con la fundación del Centro Camiliano de Pastoral (1983), denominado más tarde Centro Camiliano de Formación, en el que se han inspirado otros centros semejantes de la Orden.

También la prensa ha cobrado especial dinamismo en beneficio de la información y la formación. Entre otras iniciativas, se ha creado un centro editorial, Il Pio Samaritano, activo hasta 1985. Siguen vivas algunas revistas (”Vita Nostra”, “Missione Salute”) y multitud de libros escritos por nuestros religiosos. Una gran aportación a la historiografía de la Orden se debe al padre Mario Vanti y actualmente al “Camillianum”.

Un capítulo fascinante de la historia de la Provincia Lombardo-Véneta está constituido por las Misiones. Ya en el siglo XIX y a comienzos del XX los religiosos de la Provincia contribuyeron al florecimiento de la Provincia Francesa y la Alemana. En 1922, un viaje aventurero a Brasil por iniciativa de dos padres como respuesta a la invitación de un obispo llevó a la fundación de una casa camiliana en aquel país. Su crecimiento fue tan rápido que se convirtió pronto en Provincia autónoma (1946).

El resurgimiento de la Provincia Siciliana, después de la Segunda Guerra Mundial, fue posible gracias a la presencia en ella de numerosos religiosos de la Lombardo-Véneta.

El verdadero espíritu misionero se produjo después de la citada guerra. La misión en China (1946) debe considerarse como el principio del primer proyecto misionero deseado ansiosamente por la Orden. Cinco misioneros camilos de la Provincia Lombardo-Véneta desembarcaron en China y comenzaron a trabajar en la región meridional de Yunnan, realizando un apostolado de evangelización por medio de la caridad y dirigiéndose especialmente a los pobres y los leprosos.

Expulsados en 1952, estos Camilos, que ya entonces había fundado siete residencias, tuvieron que establecerse en Taiwán, donde comenzaron una fundación que se desarrollaría de forma importante, hasta el punto de que en 1975 algunos religiosos saltaron de Taiwán a las Filipinas. Fue una iniciativa afortunada que llevó a un notable desarrollo de la Orden en Oriente por haberse extendido a las Filipinas (1975), pronto convertida en Viceprovincia (1968) y en Provincia (1997).

En 1952 comenzó la fundación de Thailandia, primeramente unida a Taiwán y pronto dependiente de la Provincia Lombardo-Véneta, hasta llegar a constituirse en Viceprovincia en 2005.

En la década de los 80 la Delegación de India, sueño del padre Antonio Crotti, misionero en Taiwán, fue incorporada a la Provincia Lombardo-Véneta.
En el periodo posterior al concilio Vaticano II, el interés de la Provincia Lombardo-Véneta se dirigió hacia América. Después de Canadá, fundación que se extinguió en 2001, llegó la hora de Colombia y Ecuador.

También Perú, país al que los Camilos llegaron en el siglo XVIII y dieron vida a una fundación que conoció un floreciente desarrollo, se ha beneficiado de la ayuda de la Provincia Lombardo-Véneta.

A comienzos del sigo XX vivió allí, con cargos importantes y y con el ejemplo de una entrega ejemplar, el Beato Tezza. Tras algunas vicisitudes, en 1980 fue agregada a la Provincia Lombardo-Véneta y formó parte al principio de una única Delegación con Colombia. El 14 de julio de 2006 fue erigida Viceprovincia.

La última expedición de la Provincia Lombardo-Véneta a América ha tenido como destino México. En el 2000, tres religiosos se han establecido en Guadalajara y en poco tiempo han conseguido realizar importantes programas en la asistencia y en la formación pastoral.

El compromiso en el continente americano no ha impedido a los Camilos de la Lombardo-Véneta fijarse en África, donde el padre Estanislao Carcereri escribió páginas espléndidas. Efectivamente, en 1976 era confiado a los Camilos un hospital de la ciudad de Tabaza, en la diócesis de Kisii, lo que fue el comienzo de una misión prometedora.

La Provincia Lombardo-Véneta debe también su desarrollo a una promoción vocacional y a un sistema formativo de calidad, realizado en varios seminarios que han sido siempre objeto de la atención y el cariño de todos los religiosos. Las casas de formación cuyos nombres resuenan en el corazón de muchos religiosos son éstas: Villa Visconta (Besana Crianza, Milán), Marchirolo (Varese), Castellanza (Varese), San Vito di Pergine (Trento), Vigolo Vattaro (Trento), San Giuliano (Verona), Mottinello (Rossano Veneto, Vicenza). De estas casas, en el tercer milenio siguen vivas sólo dos: Santa Maria del Paradiso-Verona y Castellanza.

Un pasado luminoso y un futuro incierto son ocasión oportuna para acoger la invitación del Señor a seguirle fielmente también en este momento especial, buscando los caminos más adecuados para vivir con creatividad e intensidad, individual y comunitariamente, la vocación camiliana.

Angelo Brusco

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