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Orden de los Ministros de los Enfermos.
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«¿Que tengamos cuidado porque en Milán hay peste? Precisamente por eso vamos allí.»(San Camilo)

Delegación de Kenia

Han pasado ya treinta años desde cuando los Camilos llegaron a Kenia y no está nada mal el camino recorrido. Para demostrarlo, vanos a referirnos a algunos acontecimientos vividos en la Delegación en los últimos tiempos, que demuestran que nuestro carisma en tierras africanas está vivo y se pone de manifiesto en diversos campos

Nuestra presencia comenzaba en junio de 1976 cuando los primeros religiosos llegaban a Kenia para hacerse cargo de la dirección del hospital de la diócesis situado en la aldea de Tabaza. Como suele suceder, los comienzos fueron difíciles, pero no tan duros como para que los Camilos se arredraran.

Las fatigas de los primeros tiempos no fueron baldías, pues fueron continuadas y actualmente la Delegación de Kenia puede contemplar los primeros frutos en los religiosos locales y la gente del país.

La Delegación está compuesta por cuatro comunidades:

  • Bolech House (Caledonia): Los camilos ofrecen su servicio de capellanes en algunos hospitales de la capital, Nairobi, y al mismo tiempo desempeñan diversas tareas en nuestro centro pastoral.
  • Seminario de Nairobi: En él se preparan los jóvenes que quieren consagrarse al servicio de los enfermos.
  • Hopistal de Tabaska: Primera casa de nuestra presencia en Kenia.
  • St Camillus Mision Hospital in Karungu, a orillas del lago Victoria, incluye el centro para huérfanos Dala Kiye, el asilo y la escuela primaria y secundaria del complejo Beato Luis Tezza.

Las vocaciones locales

Tenemos un buen número de vocaciones. Actualmente hay nueve religiosos de votos perpetuos nativos, dieciséis de votos temporales, cinco novicios y 23 jóvenes que cursan filosofía.

La formación es una tarea que exige mucha atención. Se trata de un camino que hemos querido cuidar con esmero desde el principio mediante revistas católicas y jornadas vocacionales en las parroquias y en las escuelas. Es importante marcar un camino que se base en el discernimiento y el acompañamiento del joven para el descubrimiento de su vocación y de manera especial la vocación a la vida consagrada. Podemos estar satisfechos de contar ya para esta tarea con religiosos locales preparados.

La pastoral de la salud

En Nairobi estamos comprometidos en la pastoral hospitalaria y ofrecemos nuestro servicio de capellanes en varios hospitales de la capital, por ejemplo en el Mathary Mental Hospital (del Estado, con 650 camas), el Mbagathi Hospital (del Estado, con 250 camas) y Spinal Injury Hospital (también estatal y con 35 camas). Además somos capellanes oficiales del Nairobi Hospital (privado, con 300 camas).

El Centro de Pastoral es otra de nuestros servicios más importantes. Comenzó a funcionar en 2001. Un religioso local supervisa todo la actividad y es profesor, y otro religioso administra el Centro. Contamos también con una religiosa americana como directora académica. Lo que se pretende hacer en el futuro es incentivar la formación del personal médico y de enfermería en el ámbito ético-religioso y pastoral.

El hospital de Tabaka

Como decíamos al principio, en 1976 los primeros religiosos llegaron a Kenia para dirigir el hospital de Tabaza. En los últimos tiempos ha crecido visiblemente en estructuras y en servicios. El hospital tiene 291 camas. Los tres religiosos que trabajan en él están lo hacen en diversas áreas: administrativa, pastoral y directiva. La figura del capellán es importante especialmente aquí porque son diversos las creencias religiosas. El capellán, por tanto, debe estar adornado de una sensibilidad especial para mantenerse abierto a todos. Entres las varias actividades cabe poner de relieve el servicio que desde hace bastantes años se realiza en el territorio a través del mobile clinic, dispensario móvil con el que se quiere realizar un servicio de prevención. Actualmente son ocho los mobile clinic y llevan a cabo un importante servicio porque consiguen responder de manera concreta a las exigencias sanitarias de la población en una zona de veinte kilómetros de radio.

Disponemos también de una escuela de enfermeras, que en 2006 celebró los primeros diez años de actividad. Cada año se titulan unas veinticinco enfermeras. La escuela es muy apreciada y concede un título reconocido oficialmente, lo que permite a las tituladas trabajar en todos los hospitales y centros sanitarios, llevando así por todas partes el espíritu camiliano y humanizando aún más las estructuras donde trabajan.

Karungu

Se trata de la última obra de la Delegación y de la comunidad de Karungu, a orillas del lago Victoria, donde hemos construido un hospital y un orfanato. A esta zona llegamos en 1993 debido a la alta mortalidad infantil, la pobreza de la gente, la total carencia de estructuras sanitarias y la insistente llamada de los misioneros pasionistas presentes en la zona. A lo largo de los años se ha incrementado de forma alarmante el sida, con todo lo que esta epidemia comporta. El hospital tiene 115 camas, pero la media de los enfermos presentes es muy baja, lo que crea algunos problemas de gestión.

A pesar de que el hospital no consigue ser autosuficiente financieramente, realiza un gran trabajo importante en el campo del HIV/AIDS. Los enfermos admitidos anualmente en nuestra estructura se acercan a los tres mil.

Van a cumplirse ya cuatro años desde que comenzamos a trabajar en los diversos frentes y se comienzan a ver cambios significativos en los comportamiento de las personas en relación con el sida gracias a los diversos proyectos de prevención, protección y lucha contra el HIV/AIDS que se realizan en colaboración con la iglesia local.

El Dala Kiye

Contiguo al hospital se encuentra nuestro orfanato, el Dala Kiye, que ofrece a los niños huérfanos que vagan perdidos por las calles 415 plazas donde refugiarse. Aquí los niños pueden crecer, jugar, estar juntos y aprender diversas profesiones, como corte y confección, jardinería, además de practicar otras actividades deportivas, danzas y cantos tradicionales. Los niños tienen acceso cada día a dos comidas (por la mañana y al mediodía) y son atendidos médicamente en el hospital contiguo St. Camillus.

El centro está formado por cinco casitas en las que se hospedan 50 niños, diez por cada casa. Los niños hospedados están enfermos de sida y todos son curados con antirretrovirales. Toda la estructura ha sido pensada para que esté dotada de un ambiente familiar confortable y sereno. Hay dos mamás en cada casa que cuidan a los niños. Nuevas casitas han sido construidas en las proximidades del centro.

Como quiere darse a todos instrucción, se ha creado el complejo Beato Luis Tezza, compuesto de una escuela materna primaria y secundaria.
Los niños que asisten a la escuela son 415. Los de la materna son 46, los de la primaria 286 y los de la secundaria (los primeros dos años) 83. Se les facilita material didáctico y uniformes.

Abiertos al futuro

Por todo esto podemos ver que la Delegación y cada uno de los religiosos están comprometidos de una u otro modo en los diferentes sectores, dando así testimonio del carisma camiliano y del amor de Cristo misericordioso con quienes sufren. El futuro nos sigue esperando y nos pide cada día nueva entrega para salud de los que sufren por medio de nuestras instituciones y especialmente con nuestro testimonio personal. Estamos llamados a llevar más humanidad, más amor y más respeto a la persona humana, como también a compartir nuestro carisma con la iglesia local y a incentivar la formación del personal sanitario, de tal modo que, con su ayuda, el amor a quien sufre pueda llegar a muchas personas que sufren o están necesitadas. Aunque dificultades abundan, no nos van a arredrar y seguiremos adelante, ya que no estaremos solos en esta misión del amor. Cristo y nuestro padre san Camilo estarán siempre con nosotros como modelo, apoyo y estímulo para poner nuestra vida al servicio de los hermanos que sufren.

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