Icono Orden
Orden de los Ministros de los Enfermos.
Religiosos Camilos
  • Cuidamos
    Cuidamos
  • Enseñamos a cuidar
    Enseñamos a cuidar
  • Cuidamos al final de la vida
    Cuidamos al final de la vida
  • Humanizar la salud
    Humanizar la salud
  • Trabajamos con personas con discapacidad
    Trabajamos con personas con discapacidad
  • Por todo el mundo
    Por todo el mundo
  • Consagrados
    Consagrados
  • Cuidamos a otros consagrados
    Cuidamos a otros consagrados
  • Vida Comunitaria
    Vida Comunitaria
  • Pastoral de la salud
    Pastoral de la salud
  • Capellanías en hospitales
    Capellanías en hospitales
  • Visítanos
    Visítanos
  • San Camilo
    San Camilo
  • Consulta General
    Consulta General
  • Capítulo Provincial
    Capítulo Provincial
  • Familia Camiliana Laica
    Familia Camiliana Laica
«¿Que tengamos cuidado porque en Milán hay peste? Precisamente por eso vamos allí.»(San Camilo)

Voz a través de los siglos.

Los Religiosos Camilos atienden a los enfermos de la epidemia de gripe de 1918. Ilustración realizada por Javier Prat.

San Camilo se hace oír hoy todavía; por sus hechos ciertamente, no por sus escritos, ya que apenas escribió nada ni sus estudios fueron más allá de sacarlo de! número de analfabetos.
 
Los Sumos Pontífices León XIII y Pío XI lo declararon oficialmente, junto con San Juan de Dios, Patrono de los enfermos y hospitales, enfermeras y enfermeros. La razón es bien sencilla: Camilo dedicó toda su vida, casi cuarenta años avaramente aprovechados, a los pobres y enfermos del hospital. En la gloria del Padre no olvida ciertamente a los que tanto amó a su paso por este mundo.
 
En nuestros días aún arrastra a muchos, a muchas instituciones de la Iglesia que se inspiran en su carisma de caridad y tratan de imitado. La Orden por él fundada ha tenido una trayectoria histórica desigual. A la muerte del  Fundador, siguió en los cauces de él recibidos, con su mismo estilo arriesgado y carismático, eran los tiempos heroicos. Las pestes eran frecuentes y las víctimas o mejor dicho, los mártires de la caridad se fueron sumando a los anteriores hasta bien pasada la cifra de 300. Esta característica de asistir a los apestados ha estado siempre presente en toda la historia de la Orden; incluso en las horas bajas, de menor vitalidad, cuando surgía una peste, los hijos de Camilo no faltaban a la cita. Todavía en nuestro siglo, en 1918 y en España, con motivo de la epidemia de gripe llamada española, dos sencillos religiosos entregaron su vida limpia y llanamente por no apartarse de los enfermos, manteniendo la tradición de los días heroicos de Camilo. Sus nombres Urbano Izquierdo y Vicente Coll; nombres ignorados, muy pocos ya los recuerdan, igual que a los centenares de los primeros tiempos.
 
En los siglos 17 y 18 la Orden se fue extendiendo fuera de Italia; un buen número de casas, unas 25 en total, se abrieron en España, Portugal y América latina. A principios de! siglo 19 y por diversas causas internas y externas la Orden declinaba visiblemente camino de extinguirse. Pero un sacerdote de Verona (Italia), Cesare Bresciani, se entusiasmó leyendo la vida del Santo Fundador y amigo de los enfermos, y poniendo en e! empeño  todas sus fuerzas consiguió reunir nuevos y entregados compañeros de ideal y apoyándose en el viejo tronco todavía vivo, la Orden volvió a revivir y a desarrollarse como nunca, primero en Italia y en Europa, y a partir de aquí sus fundaciones llegaron a los cinco continentes. En el continente americano, las fundaciones del siglo 18 se habían ido extinguiendo y únicamente la   casa de Lima (Perú) logró sobrevivir, pero en este siglo 20 se le añadieron nuevas fundaciones extendidas por Canadá, Estados Unidos, Colombia, Brasil y Argentina. En estos años postconciliares la Orden ha mostrado una marcada inclinación a acudir a los países del Tercer Mundo, al paso que trata de buscar y hallar los caminos de! futuro, volviendo a beber en las puras fuentes del Fundador y oteando los signos de los tiempos; es este e! esfuerzo que la nueva situación histórica exige para poder superar la crisis actual.
 
En el siglo pasado surgieron en Italia dos fundaciones religiosas femeninas, dos Congregaciones inspiradas en los ejemplos de San Camilo, que se han extendido también por todo e! mundo.
 
Además, otros muchos grupos, asociaciones, cofradías… etc., de muy diverso tipo y estructura, han surgido aquí y allí, en tiempos pasados y presentes, cuyo común centro de interés y de cohesión está en servir a los pobres y enfermos siguiendo e! impulso carismático y vital de Camilo de Lelis.

 

REDES SOCIALES:
Perfiles de Camilos
| Compartir la página en:
Facebook
Twitter
o en otra